Suplemento Prensa Argentina

Análisis de las notas de Clarín sobre Romina Picolotti y la polémica con Alberto Fernández

30.07.07 | 14:59. Archivado en Zona Dura
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En el periodismo argentino las polémicas se evaporan rápidamente. Un funcionario dijo que un periodista de Clarín “copió” de una fuente anónima. Y lo trató de “pseudoperiodista” ¿Copió o reescribió? ¿Buscó datos nuevos? El DsD se detiene hoy a desmenuzar los artículos publicados y las objeciones oficiales, para sacar conclusiones propias que permitan dejar enseñanzas. En una inusual Zona Dura –por lo extensa- se arriban a conclusiones bien precisas. La teoría de las “viudas del poder”. Los artículos del periodista Claudio Savoia.

El domingo 8 de julio, Clarín sorprendió con su título principal: “Extraños manejos en la secretaría de Medio Ambiente”, acompañado por una volanta que hacía mucho que no se leía en la tapa del matutino: “Investigación de Clarín”. La nota fue editada en la página 32, en la sección “Zona – Tema del Domingo” y la firmó el periodista miembro del “Equipo de Investigación” del diario, Claudio Savoia. El lunes 9 salió la segunda entrega de la investigación, titulada “En el plan para el Riachuelo también habría gastos dudosos” aunque sólo recibió un pequeño recuadro en la portada del diario. Toda la información golpeó sobre la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti.

¿Quién es Savoia? El periodista ingresó a Clarín en 1997, desempeñándose en la revista Viva hasta 2003 cuando pasó al Equipo de Investigación del matutino que está integrado por Silvia Fesquet, Pablo Calvo y Gerardo Young. Antes de ingresar a Clarín hizo sus primeras artes en el Ambito Financiero de Julio Ramos. Fue finalista del Premio a la Mejor Investigación Periodística de un caso de Corrupción 2006, convocado por Transparency International, y del Premio Iberoamericano de Comunicación por los Derechos de la Niñez UNICEF-EFE (2005).

El miércoles 11 de julio, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, brindó una conferencia de prensa en donde se refirió en duros términos tanto a la investigación de Clarín como a su autor. Dijo que la información publicada respondía a una “operación política”, y que fue “copiada textual e íntegramente” de una “carpeta” que supuestamente hizo circular Bruno Carpinetti, un ex funcionario de la secretaría despedido por Picolotti. Dijo que la nota respondía a “oscuros intereses”. A Savoia lo descalificó llamándolo “pseudoperiodista” o “este señor autoproclamado periodista de investigación”. También lo acusó de haber sido “consultor de empresas en temas de prensa y comunicación” dado que Savoia aparecía en un sitio web en el área de comunicación de una consultora. De todas formas, Fernández no explicó que tenía que ver esa función con las notas publicadas en Clarín. El funcionario también distribuyó una carpeta a los periodistas presentes que incluyó los siguientes elementos:

- Una reproducción de las notas de Savoia cuyos textos estaban encolumnados en el margen izquierdo. En el derecho, con “negritas” figuraban anotaciones diversas cuya finalidad era demostrar que el periodista había extraído textos del anónimo adjudicado a Carpinetti.
- También se adosó el supuesto texto anónimo.
- Además contenía los impresos color del “power point” que exhibió el funcionario en la ocasión para objetar algunos pasajes de los artículos.

Una aclaración sobre los documentos distribuidos por Fernández. Como se difundieron después de la publicación de la nota de Savoia, existe la posibilidad de que haya sido manipulado y /o sufrido cambios con respecto al presunto “anónimo” original. Constatar ese dato para el DsD es sencillamente un tarea imposible: nadie reconocerá su autoría (precisamente porque se lo califica de anónimo) y no se podría por lo tanto comparar con un supuesto “original”.

El jueves 12, Clarín salió en respaldo de su periodista. El editor general adjunto del diario, Ricardo Roa, expresó que “en tiempos de democracia y en tiempos que no lo fueron, el comportamiento de los funcionarios exhibe patrones que se repiten. Uno de ellos es la descalificación del periodista o de sus fuentes, siempre y cuando la información publicada no gusta o no conviene”. Consideró que el funcionario “confirmó lo informado por Clarín”.

Ese día, La Nación consignó declaraciones de Savoia realizadas al término de la conferencia de prensa de Fernández. Dijo el periodista que su trabajo fue “responsable”. Y añadió: “Les digo esto en mi nombre, ustedes conocen la trayectoria del diario Clarín y los estándares periodísticos del diario. Ratifico todo lo escrito”. Savoia se hizo cargo así de la defensa del matutino.

En tanto, el viernes 13, en una pequeña columna, Savoia explicó lo relativo al rol de “consultor de empresas” que le había adjudicado Fernández. “No trabajo ni trabajé en ninguna consultora o agencia que preste o haya prestado ningún tipo de asesoramiento u otra clase de servicios a empresas o grupos económicos de ninguna clase. Dialéctica Consultant, el sitio web aludido por Alberto Fernández, es el resultado de un proyecto ideado hace unos años por un grupo de familiares y amigos, que jamás llegó a concretarse”.

A lo largo de esa semana además se conocieron distintos pronunciamientos de entidades periodísticas como ADEPA, FOPEA, el Círculo de Periodistas de la Casa de Gobierno y la Academia Nacional de Periodismo, que cuestionaron la actitud del jefe de Gabinete en sus críticas al periodista.

La investigación en su contexto

Antes de detenerse en el análisis de la investigación de Savoia, es importante precisar el contexto en que se dio. El primer elemento es la decisión de Clarín de publicar esa nota como título principal de tapa un domingo, cuando es bien sabido que ese día es cuando más ejemplares vende. A partir de allí, varios medios especularon con que habría un “enfrentamiento” entre el diario y el Gobierno. Las razones enumeradas fueron varias y todas arrojadas sin mayores datos para sustentarlas. Entre ellas se señalaron con mayor intensidad dos: un supuesto conflicto que habría tenido la empresa Papel Prensa S.A. (cuyo accionista mayoritario es Clarín, seguido por La Nación y el Estado), y la indefinición del Gobierno con respecto a la aprobación de la fusión entre las firmas de TV paga CableVisión y Multicanal (ambas controladas por Grupo Clarín).

El domingo 15 de julio en Página/12, Mario Wainfeld señaló que “Fernández criticó la nota que denunciaba a Picolotti, lo que es su derecho, pero se descolocó embistiendo con ataques personales al periodista que la escribió. La réplica mediática dominante fue (razonablemente) defender al periodista y (notoriamente) disimular el choque principal”.

La polémica entre el Gobierno y Clarín culminó con la designación de Alberto Fernández en el directorio de Papel Prensa S.A. por decreto del presidente Néstor Kirchner, decisión que publicaron todos los matutinos entre el miércoles 11, el jueves 12 y el viernes 13 y que Clarín recién publicó en un breve recuadro el sábado 14.

Por último, el domingo 22, Horacio Verbitsky afirmó que una de las causas de la decisión de Clarín de llevar la investigación a su título principal de tapa de la edición dominical podría ser que “el 9 de marzo funcionarios de la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable comprobaron el vertido de efluentes líquidos contaminantes de la planta en Baradero de Papel Prensa, del Grupo Clarín. La secretaría fijó un plazo de 180 días para eliminar esa contaminación. Las obras necesarias costarán unos 10 millones de dólares”.

Consultado por DsD, una fuente de Papel Prensa señlaó que "la planta que en realidad está en San Pedro y no en Baradero siempre llevó adelante obras de gran envergadura, por ejemplo, este año encaramos obras por más de 10 millones de dólares vinculadas al tema ambiental". Agregó que "la Secretaría de Medio Ambiente nunca realizó una inspección o intimación a la planta". Añadió que "la única inspección fue hace un año y la hizo el gobierno de la provincia de Buenos Aires". "Con la secretaría de Medio Ambiente, Papel Prensa estaba y sigue elaborando un plan de desarrollo conjunto en el tema ambiental". Concluyó asegurando que "Papel Prensa cuenta con el principal sistema de tratamientos de efluentes líquidos del sector papelero del país, lo cual la convierte en líder ya que trabaja con madera de fibra corta de sauces y alamos, único en el mundo".

Un dato interesante es que fue Savoia quien comenzó y propuso el tema de investigación, según todas las fuentes de la redacción de Clarín que fueron consultadas por DsD. Es decir, ningún superior le acercó documentación ni le propuso el tema.

Leer antes de opinar

Transcurridos varios días de esa polémica, el DsD publica hoy un trabajo que se propone: leer atentamente las notas de Savoia; analizar si el periodista copió párrafos en forma textual, copió “palabras textuales”; reescribió; agregó datos propios y si usó o no todos los datos que surgen del anónimo. Para ello el DsD tuvo que hacerse de la carpeta que distribuyó Fernández a la prensa y poder así analizar ambos escritos: el del periodista y el del funcionario. Aún cuando la validez del “anónimo” que hizo público Fernández pueda ser objetada, su comparación como veremos resulta útil para el estudio. Al concluir esa tarea se pueden sacar las primeras conclusiones. Posteriormente esta Zona Dura incluye algunos aportes a esa polémica.

La finalidad de este trabajo es que ciertos hechos públicos entre funcionarios y periodistas no se evaporen rápidamente sin dejar enseñanzas. Como el tema suscitó de inmediato posiciones públicas irreductibles, bien vale, antes de opinar, leer atentamente las notas y los puntos de vista de uno y otro caso. Está claro entonces, que este trabajo no está destinado a validar o no las afirmaciones políticas ni la gestión de la funcionaria de Medio Ambiente. Se plantea lo que es propio de DsD: observar la técnica periodística y sacar conclusiones a la luz de las expresiones públicas.

Este es el ejercicio que les proponemos hoy a los lectores.

Para poder hacer accesible los textos hemos analizado en primer lugar las notas del periodista Savoia (primera nota, recuadros, segunda nota) párrafo por párrafo. Luego hicimos lo propio con el texto de jefatura de Gabinete de Ministros (“Los cuestionamiento de Alberto Fernández”). El tercer momento fue confrontarlos (“Comparación”) para detectar “copias”; “palabras textuales”; “tramos reescritos”; “datos propios que aporta el periodista” y “lo que no incluyó Savoia”. Entonces sí cada uno de estos ítems se cuantificaron. Concluido el estudio exhaustivo, se pudo hacer un aporte sobre la polémica.

Pedimos disculpas porque esta Zona Dura es inusualmente extensa, pero consideramos que sólo así se podrá incluir la mayor cantidad de información y matices posibles.

Primera nota

La primera nota que Savoia se publicó el domingo 8 de julio y fue título de tapa de Clarín (“Extraños manejos en la secretaría de Medio Ambiente”). Ocupó tres páginas completas de la sección “Zona” y fue editada bajo el cintillo “Tema del domingo – Sospechas en la gestión pública”. La nota central tuvo 16 párrafos y fue acompañada por dos recuadros, uno sobre el hermano de Picolotti y otro sobre la Fundación ArgenINTA. También incluyó un breve reportaje a Picolotti sobre los datos referidos en la nota.

En los primeros tres párrafos de la nota central, Savoia repasó aspectos “políticos” relacionados con Picolotti. Recordó que llegó hace un año al Gobierno proveniente de las organizaciones civiles ambientalistas y que mantenía buenas relaciones con los asambleístas de Gualguaychú. Dijo que la funcionaria pertenece al sector que conduce Alberto Fernández y que uno de sus “tropiezos” fue haberle asegurado al Presidente que Botnia no obtendría financiamiento internacional, al contrario de lo que sucedió. También afirmó que Picolotti tuvo “roces” con Cancillería por lo que decidió alejarse de las negociaciones por las papeleras, una información que difundió Clarín en su momento, y por último señaló que el plan para limpiar el Riachuelo “tampoco está mostrando grandes resultados”.

En el cuarto párrafo de la nota, el periodista presentó algunos datos sobre la investigación. Dijo que estuvo “casi dos meses” investigando el tema y que recurrió a “dos ex subsecretarios y tres altos funcionarios de la secretaría de Ambiente” y también a “fuentes de los ministerios de Economía y Salud, la Cancillería, la Jefatura de Gabinete, y dos empresas particulares que prestaron servicios para Picolotti”. No identificó a ninguna de las fuentes por sus nombres y apellidos. Pero el periodista con lo apuntado sembró “pistas” para que los lectores sepan de dónde obtuvo la información.

El resto de la nota (12 párrafos) fueron sobre las irregularidades en la gestión. Fueron los siguientes:

El quinto párrafo estuvo referido a la contratación de personal nuevo “sin que su necesidad e idoneidad fuera debidamente justificada” También allí habló del pago de salarios a “una serie de parientes y amigos” que mencionó.

El sexto párrafo estuvo dedicado a volcar datos sobre contrataciones de amigos y parientes con el detalle de los sueldos de cada uno de los mencionados.

En el séptimo párrafo Savoia se concentró en el déficit “de casi 18 millones de dólares” que tiene la secretaría por causa de las erogaciones en contratos de personal. También allí mencionó que debido a la cantidad de personal nuevo contratado “la secretaría alquiló dos nuevos edificios”.

Los párrafos octavo y noveno estuvieron destinados a revelar las contrataciones que realizó Picolotti de dos extranjeros: una abogada cubana-norteamericana y un colombiano nombrado en el área de minería de la secretaría. De la primera dio detalles sobre el sueldo y sobre su pasado como personal de un banco extranjero. Del segundo sólo cuestionó la idoneidad, en base a una frase que atribuyó al propio funcionario.

En el décimo y en el onceavo párrafo, Savoia se refirió a los viajes al interior realizados por Picolotti y su equipo, brindando detalles de los lugares visitados, el monto de los distintos vuelos privados contratados por la secretaría y destacando los realizados a Córdoba, provincia natal de la funcionaria. También señaló –con verbo en potencial-, que el 14 de julio uno de esos vuelos llegó a destiempo por niebla en el aeropuerto cordobés.

El párrafo 12 estuvo dedicado a relatar la compra de muebles para remodelar la secretaría. Agregó Savoia el monto que Picolotti gastó en esas compras, a pesar de que “muchos de esos muebles todavía duermen en los pasillos”. También en ese párrafo consignó que Picolotti compró “100 computadoras de última generación”.

Los párrafos 13 y 14 apuntaron a describir el mecanismo por el cual la secretaría deriva fondos a la Fundación ArgenINTA –que según el periodista no es auditada “con el mismo rigor” que otros organismos estatales-, y luego le factura a esa fundación todas las compras y contrataciones realizadas por Picolotti. En esos párrafos también habló de subejecución presupuestaria, tanto de la secretaría como del “Programa Integral Cuenca Matanza-Riachuelo”.

En el párrafo 15, Savoia destacó que del programa del Riachuelo se destinaron fondos a la provincia de Córdoba y a la de Entre Ríos, por donde no pasa ese cauce.

Por último, en el párrafo 16, Savoia afirmó que los manejos irregulares de la secretaría de Medio Ambiente llegaron a oídos de funcionarios muy cercanos al presidente Néstor Kirchner.

Recuadros

En tanto, el recuadro dedicado a la relación entre la secretaría y la Fundación ArgenINTA tuvo siete párrafos, de los cuales los cinco primeros estuvieron dedicados a explicar cómo funciona esa organización y a detallar la metodología utilizada para derivar fondos hacia ella. En los últimos dos párrafos, Savoia mencionó otras dos “cajitas felices” hacia donde la secretaría también deriva dinero: el PNUD (Programa de la ONU para el Desarrollo) y el Instituto Nacional de Investigaciones Ambientales (creada por decreto del presidente Kirchner veinticuatro días antes de que se publicara la nota en Clarín).

Finalmente, el recuadro dedicado a Juan Picolotti detalla sueldo y funciones del hermano de la secretaria. También consigna algunos “gastos personales” del funcionario como “comidas en restoranes caros, hoteles y juegos de bowling”. También lo acusa de organizar “frecuentes y ruidosas fiestas, entre semana y hasta la madrugada”.


Segunda nota

La segunda nota de Savoia fue publicada un día después de la primera. Fue el lunes 9 y en tapa se anunció en un pequeño recuadro titulado “Cuentas poco claras por el Riachuelo”. Fue editada en la página 4 bajo el título “En el plan para el Riachuelo también habría gastos dudosos” y abarcó sólo tres cuartos de página. La nota tuvo siete párrafos.

En el primero Savoia dio cuenta de las críticas que hicieron empresas demandadas por “contaminantes” y jueces de la Corte Suprema al plan para el saneamiento del Riachuelo que presentó Picolotti en las audiencias convocadas por el máximo tribunal.

En el segundo párrafo, el periodista recordó que junto con el conflicto por Botnia, el del Riachuelo era “el otro gran desafío” de Picolotti y que además, para el saneamiento de ese cauce se le aumentaron los fondos a la secretaría.

En el tercer párrafo, Savoia afirmó que de los 92 millones con que cuenta el programa de saneamiento del Riachuelo, “apenas se gastó el 10 por ciento”.

En el cuarto párrafo afirma que pese a esa subejecución, Picolotti compró “bienes de uso” a través de la Fundación ArgenINTA con fondos que tenían otro destino específico. Entre esas compras, mencionó “siete impresoras láser”, “otras quince impresoras” y “20 computadoras notebook”. Recordó que por esa vía se compraron también diez camionetas “Toyota Hilux doble cabina”.

El quinto párrafo fue una breve referencia a un problema suscitado entre la secretaría y el INTA por la propiedad de esos bienes.

El sexto párrafo lo dedicó a revelar la construcción de un “catamarán ecológico” que supuestamente se iba a utilizar para navegar por el Riachuelo. Consignó el monto que habría costado el emprendimiento y los inconvenientes que tuvo, ya que según la prefectura, “no pasaría por los puentes”.

El séptimo y último párrafo fue para recordar un dato que ya había sido publicado el domingo: que del programa del Riachuelo se derivó plata a Córdoba y Entre Ríos, por donde no pasa el cauce.

Los cuestionamientos de Alberto Fernández

En la comparación de la nota de Savoia y la denuncia anónima que distribuyó Fernández en la carpeta que entregó a la prensa, se cuestionó básicamente que el texto publicado en Clarín fue extraído de ese anónimo que hizo circular un funcionario despedido durante la gestión de Picolotti (Bruno Carpinetti, ex subsecretario de Coordinación de Política Ambiental). En la conferencia de prensa, el jefe de Gabinete acusó al periodista de “copiar textual e íntegramente” la denuncia anónima, además de calificarlo como “pseudoperiodista” o “autoproclamado periodista de investigación”. Acusó a la nota de formar parte de una “operación política” y que Savoia “lo único que tuvo que hacer es copiar las fotocopias, que le habrá dado el que le entregó la carpeta”.

Respecto de la primera nota, las objeciones comienzan en el quinto párrafo, es decir, a partir del cual Savoia se mete en las supuestas irregularidades en la gestión de Picolotti.

En el quinto párrafo, destaca las coincidencias entre la nota y la denuncia anónima respecto de la contratación de personal nuevo, así como la de “parientes y amigos” y los datos del sueldo de la que es presentada como la novia del hermano de la secretaria.

En el sexto párrafo, el trabajo de la jefatura de Gabinete también señala coincidencias entre los sueldos de algunos funcionarios que se encuentran en la denuncia anónima y los publicados por Clarín.

Respecto del séptimo párrafo, se destacan similitudes entre uno y otro texto en lo relacionado a la mudanza de algunos sectores de la secretaría que se debió realizar debido al ingreso de personal nuevo.

En relación al octavo y al noveno párrafo, la carpeta distribuida por Fernández marca nuevas coincidencias entre lo que dice la denuncia anónima sobre los extranjeros contratados por Picolotti, con los datos volcados por Savoia. Incluida una frase que habría dicho el funcionario de origen colombiano.

Con respecto al décimo y onceavo párrafo, la jefatura de Gabinete señaló pequeñas coincidencias entre la denuncia anónima y la nota de Clarín en lo referido a los viajes al interior. También resaltó que la frase “tierra santa” con la que Picolotti se habría referido a la provincia de Córdoba, figuraba en el anónimo.

En el párrafo 12, la carpeta distribuida por Fernández también destacó que la información publicada por Clarín respecto de la compra de muebles estaba incluida en la denuncia anónima, como así también la referida a la adquisición de computadoras.

Respecto de los párrafos 13 y 14, el texto armado por jefatura de Gabinete hizo notar las coincidencias respecto del mecanismo utilizado por la secretaría de Medio Ambiente para derivar fondos a la Fundación ArgenINTA.

Sobre el párrafo 15, Fernández subrayó que el dato sobre las transferencias de recursos a Córdoba del programa del Riachuelo, también estaba incluido en la denuncia anónima.

Respecto del último párrafo, el 16, como es de consideraciones políticas actuales, el trabajo de jefatura de Gabinete no hizo objeciones..

Recuadros

En relación al recuadro dedicado a la Fundación ArgenINTA, de esos siete párrafos, la Jefatura de Gabinete hizo notar similitudes en dos de ellos, que son los que versan sobre algunos gastos de la secretaría a través del mecanismo de derivar fondos a esa organización.

Respecto del recuadro dedicado al hermano de la secretaria, la jefatura de Gabinete remarcó que casi todo el contenido de esas líneas fue extraído de la denuncia anónima, como las “comidas en restoranes caros” y “gastos personales” como “fiestas, bebidas, juegos de bowling y hoteles”.

Segunda nota

Con respecto a los siete párrafos de la segunda nota, la Jefatura de Gabinete subrayó las similitudes en cuatro de ellos respecto de la denuncia anónima.
En el cuarto párrafo, Fernández hizo notar las similitudes en los textos respecto a la erogación de dinero que, en realidad, tendría una asignación específica. También destacó que la información sobre las camionetas “Toyota Hilux” relatada en ese párrafo constaba en el anónimo.

Respecto del quinto párrafo, la jefatura de Gabinete subrayó que lo que dice Clarín respecto del un posible problema jurisdiccional con el INTA por no haber inventariado material, también había sido detallado en el texto anónimo.

Con relación al sexto párrafo, Fernández indicó que las coincidencias entre ambos textos son casi totales.

Mientras que en el último párrafo –que reeditaba uno publicado en la primera nota- la Jefatura de Gabinete volvió a subrayar las similitudes entre lo publicado por Clarín y lo que consta en el escrito anónimo.

Para que los lectores puedan acceder a la postura del funcionario, al pie de esta nota, además de los vínculos con las notas de Savoia se incluye el discurso de Fernández en forma completa.

Comparación

La comparación entre ambos textos muestra lo siguiente:

Párrafos en los que hay copia textual

El texto de Fernández no muestra que Savoia haya copiado en forma textual ni un párrafo de la denuncia anónima.

Párrafos en los que hay palabras textuales

Para simplificar la comprensión, DsD resalta en “negritas” las palabras textuales. Obsérvese que, en algunas ocasiones, el periodista al usarlas lo hace entre comillas.

En el párrafo 11 de la primera nota, Savoia escribe que hubo “dos viajes de ida y vuelta a ‘tierra santa’ como suele llamar a su provincia natal ante sus empleados”. En la denuncia anónima se lee: “Como los equipos traídos de ‘tierra santa’ como le gusta llamar a la Dra. a su provincia”.

En el recuadro que acompañó a la primera nota, dedicado a describir las “andanzas” de Juan Picolotti, hermano de la secretaria es donde más coincidencias se encuentran. La denuncia anónima cuestiona el “pago de almuerzos y cenas para su equipo en los restaurantes más caros de la city, Puerto Madero, Las Cañitas (…) Todos estos gastos personales incluidos los que hacen fiestas, bebidas, juegos de bowling y hoteles cargan como rendiciones de los adelantos para gastos operativos que se retiran de la carta-acuerdo de la fundación Argeninta (...) Deben suspender audiencias con intendentes y autoridades provinciales porque la noche fue agitada y solventada con fondos públicos”. En la nota publicada en Clarín, Savoia habla de “comidas para el funcionario y sus amigos en restaurantes caros de la City, Puerto Madero y Las Cañitas; facturas de hoteles, bebidas y hasta juegos de bowling (…) Sus frecuentes y ruidosas fiestas, entre semana y hasta la madrugada, que muchas veces causaron largos retrasos y hasta cancelaciones de en su agenda oficial matutina”.

Por último, en el sexto párrafo de la segunda nota, también se evidencian similitudes casi textuales. La denuncia anónima habla de la “construcción de un catamarán ecológico mediante un convenio con el ITBA a un costo solo para su diseño de $400.000, increíblemente esta gestión se hizo por expediente no se tercerizó como de costumbre a través de la fundación (…) El catamarán no pasa por debajo de los puentes, fue contraindicado, a esto los equipos de Picolotti respondieron NO IMPORTA LO USAMOS PARA MOSTRAR POR LA BOCA DEL RIACHUELO”. (Aclaración del DsD: Los errores sintácticos y las mayúsculas son originales de la denuncia). Dice la nota de Savoia: “El maltratado Proyecto Matanza-Riachuelo guardaría aún varios datos curiosos, como el diseño de un ‘catamarán ecológico’ que Picolotti querría deslizar sobre las fétidas aguas del Riachuelo, aunque quizá no pueda: los funcionarios consultados por Clarín -que manipularon el expediente administrativo de su construcción- aseguran que ‘el diseño costó 400.000 pesos, y Prefectura avisó que por su altura no pasaría debajo de los puentes’. Según ellos, la respuesta de los impulsores de la idea habría sido ‘no importa, lo mostramos en La Boca’”.

Tramos reescritos

En este punto las coincidencias entre ambos textos son mayores.

En la primera nota de Savoia, hay “reescritura” de la supuesta denuncia anónima en los párrafos 5, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13,14 y 15. También hay párrafos reescritos en el recuadro dedicado a la Fundación ArgenINTA.

Un ejemplo que se encuentra en los párrafos 8 y 9 de la nota de Clarín. La denuncia anónima afirma en referencia a la contratación de una abogada extranjera: “¿Puede una cubana-norteamericana representar a la Nación? ¿Qué posición defenderá, la argentina o la norteamericana?” Y dice Savoia: “Además de la curiosidad de contratar a un extranjero para conducir un área tan sensible, fuentes de la Cancillería alertan sobre un posible conflicto de intereses: al menos hasta octubre de 2004 la abogada integraba el staff de Water Program (Programa del Agua) en el World Bank Institute, un apéndice del Banco Mundial”.

La presunta denuncia anónima afirma que esa abogada emite facturas por servicio profesional por un monto de $10.000 y como “prueba documental” adjunta la factura. Savoia reproduce en la nota el facsímil de esa factura.

En esos párrafos, la denuncia anónima se refiere a la contratación de “un colombiano” al frente de la “coordinación de minería”, al que se le oyó decir “calma chico que yo de minería no se nada no me apuren”. La nota de Savoia da el nombre del colombiano y dice que “aunque admite en público que ‘del tema minería conozco poco’, dirige la Unidad de Gestión Ambiental de la Actividad Minera”. La frase que Savoia pone en boca del colombiano, no dice a quien se la admitió “en público”, ni dice si consultó a ese funcionario al respecto.

El periodista aporta datos propios

Savoia también aportó datos propios que no figuran en el anónimo. Asimismo, precisó algunas afirmaciones que en la denuncia estaban expresadas en forma genérica. Esto muestra que el periodista consultó otras fuentes para la nota, aunque no las identificó.

La supuesta denuncia anónima dice en un tramo que “resulta preocupante la incorporación de más de 300 agentes a una estructura que no puede absorberlos”. En el párrafo 5, Savoia precisa: “Con una planta de 422 empleados, Picolotti contrató a otros 350”. En ese mismo párrafo, Savoia comparó los sueldos de la secretaría con “los mejores contratos vigentes en la Administración pública”, información no contenida en la denuncia.

En el párrafo 6, Savoia también aporta información que no está en el anónimo. Allí detalla algunos contratos irregulares y también afirma que “varios amigos de la infancia de Juan Picolotti fueron beneficiados con jugosos contratos” y da los nombres de todos ellos.

En el párrafo 7, si bien Savoia extrae del anónimo que debido al ingreso de personal hubo que realizar “mudanzas”, pero precisa datos de los inmuebles que no están en la denuncia. También consigna una circular interna mediante la cual las autoridades de la secretaría ofrecieron a los empleados trasladarse a un inmueble en la calle Reconquista, información que no consta en el anónimo.

En los párrafos 8 y 9, Savoia reescribe de la carpeta la contratación de dos extranjeros (una “abogada cubana-norteamericana” y “un colombiano”), pero precisa datos como el nombre y apellido de cada uno. De la abogada, además, aporta que fue “ex alumna de Picolotti” y recuerda su paso por “un apéndice del Banco Mundial”. De “el colombiano”, Savoia también agrega el nombre y apellido, ausente en la denuncia.

En los párrafos 10 y 11, Savoia agrega una buena cantidad de información sobre los viajes a distintas provincias realizados por Picolotti en jets privados. Apunta allí datos de los vuelos, las escalas, los aviones utilizados y el precio pagado.

En el párrafo 12, que versa sobre la compra de muebles y computadoras para la secretaría, Savoia también extrae datos de la denuncia, pero agrega datos propios como órdenes de compra y facturas a las que accedió. También da el nombre del “contador y cerebro financiero” de la secretaría y el monto invertido.

Los párrafos 13 y 14 toman de la denuncia anónima el mecanismo de transferencia de fondos de la secretaría a la Fundación ArgenINTA. Pero describe con mayor precisión y un elevado nivel de detalle ese complicado entramado, que el anónimo sólo menciona en forma genérica. También expone montos transferidos a lo largo de 2007. Agregó un porcentaje de subejecución presupuestaria y la derivación de fondos al programa del Riachuelo.

En el párrafo 15 Savoia aporta como dato propio la transferencia de fondos a la provincia de Entre Ríos. Las realizadas a Córdoba estaban incluidas en la denuncia anónima, aunque el periodista precisa que no fueron $600.000 –como afirma ese texto-, sino $650.000.

El párrafo 16, sobre las posibles consecuencias políticas que tendrían los manejos de Picolotti está realizado en forma íntegra por datos conseguidos por el periodista.

En el recuadro sobre el hermano de Picolotti, Savoia aporta el decreto por el cual fue designado y el sueldo que cobra.

En el otro recuadro, sobre la Fundación ArgenINTA, Savoia brinda una detallada explicación sobre la relación que ese organismo tiene con la secretaría con datos propios. Y también aporta como novedad otras dos “cajitas felices” como la derivación de fondos al PNUD (Programa de Desarrollo de la ONU) y al Instituto Nacional de Investigaciones Ambientales.

De los siete párrafos de la segunda nota, Savoia aporta pocos datos propios. De su cosecha se pueden destacar las informaciones referidas a la subejecución presupuestaria del “Programa Integral Cuenca Matanza-Riachuelo”, y el detalle de los precios pagados por impresoras láser y computadoras notebook, como lo erogado por 10 camionetas Toyota. El resto de la nota reescribe información de la denuncia anónima.

Como se puede observar, tanto en la primera como en la segunda nota, Savoia agrega información que no está contenida en la denuncia anónima. Muchos de esos datos los inserta en medio de la reescritura que hizo de algunos pasajes del texto objetado por Alberto Fernández.

A modo de conclusión

Fernandez se equivocó cuando dijo que Savoia “reproduce textual e íntegramente” el texto de la denuncia anónima para realizar su nota. Este trabajo permite establecer que no hay nada “copiado en forma textual” ni tampoco está el anónimo en forma “íntegra”. El funcionario aseguró que la nota respondía a “oscuros intereses”, que no identificó.

Para poder cuantificar, se tomó la totalidad de los párrafos como el 100%. Y luego se lo cruzó con el análisis realizado aquí anteriormente.

Del 100% del primer envío de Savoia (25 párrafos entre nota principal y recuadros), sólo se advierte que hay “palabras textuales” de la denuncia anónima sólo en el 8% del material, específicamente en el recuadro dedicado a Juan Picolotti. Respecto de la segunda nota, del 100% de sus 7 párrafos, sólo se puede hablar de “palabras textuales” en el 14,2% de la totalidad de los párrafos.

En cuanto a los párrafos reescritos de la denuncia anónima, del 100% del primer envío de Savoia (incluye nota principal y recuadros), hay un 48% del material que está “reescrito” del anónimo. Respecto de la segunda nota (7 párrafos), la cantidad de texto reescrito es de 42,8%.

Con respecto a que Savoia “aporta datos propios” se puede afirmar que del 100% del primer envío (25 párrafos incluyendo recuadros), en el 56% del material hay información que consiguió el periodista y no figuraba en la denuncia anónima. Con respecto a la segunda nota, sólo en el 28,5% del texto, Savoia agrega datos al anónimo.

Para resumir: en el primer envío de Savoia (nota principal y dos recuadros) hay un 56% del texto que es “reescrito” y “palabras textuales” sumadas, mientras que hay otro 56% que son datos propios. La suma de los porcentajes resulta mayor a 100 porque en los mismos párrafos en que Savoia reescribió la denuncia anónima, en algunos casos, también aportó datos propios o precisó información, por lo que esos párrafos se sumaron tanto para contabilizar la “reescritura” como el aporte de “datos propios”.

Mientras que en la segunda nota, hay un 57,1% del texto que es “reescritura” y “palabras textuales” sumadas de la denuncia anónima, mientras que existe un 42,8% de aporte propio del periodista. En esta nota los porcentajes dan 100 porque están claramente delimitados los párrafos propios de los reelaborados.

Por último, hay que aclarar que las notas de Savoia mantienen la “lógica” del desarrollo de la supuesta denuncia anónima. El periodista no “descubrió” nada que no haya estado previamente esbozado en dicha carpeta. El trabajo principal que realizó fue chequear que esos datos fueran ciertos y precisar los que estaban expresados en forma genérica.

Un aporte

Tal vez el mayor de los errores cometido por Alberto Fernández haya sido la descalificación del periodista, no porque se trate de “vacas sagradas”, sino porque los argumentos resultan a todas luces, al menos débiles sino falaces. Además, es lícito y plausible que los funcionarios discutan en forma abierta y pública con el periodismo, en tanto eso no conlleve –de ninguna parte- la descalificación del otro. El voltaje de las críticas de Fernández, originó la lógica e inmediata solidaridad del mundillo periodístico con el periodista afectado.

Si dejamos de lado las afirmaciones de Fernández ya señaladas y nos concentramos en el trabajo de Savoia, es evidente que en ambas notas, el nivel de reescrito es importante, pero que a la vez, es significativa la cantidad de precisiones que logra investigar y determinar.

La práctica de la reescritura de fuentes documentales es habitual en el periodismo. Es un recurso válido, siempre y cuando el periodista se haya tomado el trabajo de chequear los datos. Ese trabajo queda claro que Savoia lo hizo y además, exigió más facsímiles, precisó nombres, fechas y montos. Algún lector se preguntará si es correcto basarse en una “carpeta” o documento que hizo circular un ex funcionario “herido” por su despido. Pues bien, Daniel Santoro – periodista de Clarín también – lo explica de la siguiente forma en su libro “Técnicas de Investigación”, editado por la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, en septiembre de 2004.

Dice Santoro: “Una buena forma de comenzar la lista de fuentes (en una investigación) consiste en buscar a las ‘viudas’ del poder: aquellas personas arrepentidas de las maniobras en las que participaron o despechadas por causas económicas o sentimentales. Se trata de ex funcionarios, ex socios, ex esposas, ex amantes, ex abogados, ex contadores, y demás ex que quieren romper los pactos de silencio que, generalmente, establecen en forma implícita autoridades y empresarios corruptos”.

Agrega: “Después de conocer los motivos por los cuales las viudas del poder quieren revelar la información que conocen, debemos chequear su versión. Hay que pasar su relato por un filtro porque, si bien sirve para orientar, generalmente estará cargado con opiniones y adjetivos que sólo confunden”.

Con respecto al uso del “off the record”, Santoro dice en otro párrafo: “La obligación última del periodista es con los lectores. Por eso tenemos que ofrecer la mayor cantidad de pistas para que ellos puedan inferir de qué sector provino lo que publicamos, y citar siempre una fuente, excepto que hacerlo ponga en peligro la estabilidad de su trabajo o la vida del informante”.

Para cerrar, una reflexión de Javier Darío Restrepo, maestro de ética periodística que se desempeña en la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, publicada en su libro “El zumbido del moscardón”:

“La información dada por una fuente no basta. Esa idea se debe rechazar. Siempre hay que confrontar con otras fuentes; aún los discursos presidenciales de aniversario de posesión deben someterse a un examen cruzado. Bajo el presupuesto de que la posibilidad de acercarse a la verdad es mayor cuando el hecho es visto desde diversos ángulos, los lectores tienen derecho a conocer las distintas versiones, no sólo la de una fuente”.

Notas:
Primera nota de Savoia
Segunda Nota de Savoia
Discurso de Alberto Fernández

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por ComAmbiental 31.07.07 | 02:44

    Muy interesante y serio el análisis. Seguramente, lo reseñaremos en nuestro blog. Aunque el tema no se enfoca en lo que es para nosotros, como periodismo ambiental, lo más importante, da pistas para interpretar las políticas del diario y del gobierno.
    Saludos desde el sur.

Domingo, 19 de febrero

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