Puestos en las manos de Dios
20.08.07 @ 16:56:35. Archivado en Oración
Padre mío, me abandono a ti; haz de mi lo que quieras: por todo te doy gracias.
Estoy dispuesto a todo, todo lo acepto con tal que tu voluntad se haga en mi y en todas tus criaturas, No deseo nada más, Dios mío.
Pongo mi alma entre tus manos, te la doy Dios mío, con todo el amor de mi corazón, porque te amo y es para mi una necesidad de amor el darme, el entregarme en tus manos sin medida con infinita confianza, porque tú eres mi Padre.
En la primera Carta de San Juan se nos dice: "Amigos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios, porque Dios es amor".
Y el Profeta Isaías dice: "Te daré los tesoros ocultos y los caudales escondidos. Así sabrás que yo soy el Señor, que te llamo por tu nombre, el Dios de Israel. Por mi siervo Jacob, por mi elegido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título aunque tú no me conocías".
Nos desenvolvemos en una vida en la que todo es prisa, quehacer, entrega a los demás, servicio, olvido de uno mismo, disponibilidad. Pero hay momentos en que tenemos que centrar la vida en Él, vivir sólo para Él, que es para nosotros el sentido más profundo de todo en tu vida.
Poco a poco,vamos aprendiendo que la disponibilidad en la vida diaria nos prepara para vivir abiertos al Señor. En la oración descubrimos que la entrega al Señor es siempre el alma que nos alienta cada día. Dios nos concede la gracia de sumergirnos en su Amor. Hay que vivirlo todo con mucha paz ppoopiopppo, inmerso en su amor y en su presencia.
Interiormente se experimenta que Jesús es nuestro descanso, que , como María, tenemos que ser casa de Dios y también Betania, la casa del pobre. Porque en el silencio se vive en la soledad solidaria del corazón.
No hay que temer,solo hay que tener fe. Vivir siempre en el amor. Abandonándose en la confianza. Vivir en la alegría de sentirte amado. Vivir en su paz. Entrar en el silencio y en la escucha. Orar, orar sin cesar. Entrar en el Templo de Dios. Disponiéndose a escuchar su palabra.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/110838
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Un abrazo
¿Manos más amorosas?
¿Manos más misericordiosas?
¿Manos más fuertes?
¿Manos más delicadas?
¿Manos más presentes?
¿Manos más dispuestas?
¿Manos más poderosas?
Encomiéndenos sor Carmen a esas manos de Dios.
Ante el otro, ¿lo que nos sale de dentro es lo bueno o lo negativo?, saí de buenas a primeras.
"Amigos míos amémonos los unos a los otros porque el amor viene de Dios". Quién no cree en Dios ¿opta por no amar?
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Sor Carmen Rosales
autor
Contacto








