Deus Charitas est
18.08.07 @ 17:23:13. Archivado en Mditación
I. El Amor de Dios
“Tanto amó Dios al mun¬do, que le dio a su Hijo Único”
(Jn 3,16).
La plenitud de la revela¬ción del amor de Dios se hace realidad, en la fase final de la economía de la salvación, con la venida a la tierra del Hijo Unigénito de Dios. Cristo, pues, es la manifestación per¬fecta del amor del Padre.
El N.T. se pro¬clama con frecuencia y sin paliativo alguno que la prueba suprema del amor de Dios hacia la humanidad consistió en ofrecer en don a su Hijo, el Unigénito. Dios, al entregar a su propio Hijo, proporcionó el sig¬no más grande y elocuente de su amor ardiente a los hombres pecado¬res: "Porque tanto amó Dios al mun¬do, que le dio a su Hijo Único" (Jn 3,16).
Sor Carmen Rosales
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