Mucha gente, sacerdotes incluidos, a lo largo de la presente Campaña del Sostenimiento de la Iglesia (“Marca la X en favor de la Iglesia Católica en tu Declaración de la Renta”), me habéis preguntado: ¿Cómo podemos hacerlo los que no hacemos la Declaración porque no llegamos a unos ingresos de 22.000 euros anuales?.
Pues es el caso que la única forma sería hacer la Declaración. Pero, como esto es imposible, pues Hacienda se ahorra el inmenso trabajo que supondrían 12 millones de declaraciones, además de los 16 millones de declaraciones que recibe, hasta ahora no se ha encontrado la fórmula. Se nos dice que la aportación económica que supone el 0,7 % de los que pagamos menos porque no llegamos a los mil euros mensuales no es importante, pero en esto no podemos estar de acuerdo: No tanto por la cantidad, que también, cuanto por la responsabilidad que se nos quita a muchos españoles, repito muchos sacerdotes y obispos incluidos, que queremos contribuir con el 0,7 % de lo que ya pagamos al Estado por lo que nos retienen.
En el fondo y en la forma, se nos impide ejercer un derecho ciudadano establecido en las leyes. Repito: en este caso, lo que importa verdaderamente es el “fuero” no el “huevo”, y hay que añadir “que también”, pues, justo en la Iglesia, siguiendo la alabanza que Jesucristo hizo de la viuda que echó su céntimo en el cepillo del templo de Jerusalén, nos importa no la cantidad sino el gesto de contribuir con lo que cada uno puede y tiene, agradecido a Dios por lo mucho que le da con la sola existencia.
Sabemos de la buena voluntad del Gobierno y de los técnicos de la Agencia Tributaria para resolver el caso, pero una información veraz nos hace a todos vivir más serenos los problemas; y más, cuando esos no son fáciles de resolver. Lo que sí podemos hacer todos es recordar a los vecinos, compañeros, amigos y familiares que marquen la casilla en favor de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta o que reclamen a la Agencia Tributaria si no le ha llegado marca-da y lo hicieron el año anterior.
Nos preocupa también cómo llegar a los gestores, entidades bancarias y asesores fiscales que hacen la Declaración a la inmensa mayoría, para que pregunten si la marcan. También en este caso sabemos que tienen buena voluntad y mucho interés en agradar al usuario, pero comprendemos que estamos ante el “posible mal trago” de que: “sale a pagar”, por lo que esto pierde mucha importancia. Aun así -debemos repetir muchas veces-, marcar la X es lograr para la Iglesia el 0,7 % de los impuestos que ya se pagan, y, además, ¡que no se paga más! por hacerlo.
También decir que, en Ciudad Real, el listón de los que marcasteis la casilla el año pasado lo habéis dejado muy alto, como siempre: Hemos llegado al 51,92 %, 18 puntos por encima de la media nacional que está en el 33,6 %. Pues bien, esto, que es una satisfacción, debe ser también una preocupación por seguir aumentando el porcentaje. Muchos de vosotros sí podéis hacerlo, pues, aunque no tengo datos exactos, sois muchos, labradores y ganaderos, que al no vivir de un sueldo sí os veis obligados a hacer la declaración y tenéis, por eso, oportunidad de marcar la casilla en favor de la Iglesia.
Por último, agradezco el especial interés que todos (sacerdotes, religiosos y seglares) os habéis tomado por la Campaña, muy conscientes de que, en esta ocasión, nos jugamos comenzar con buen pie el nuevo sistema de Asignación Tributaria que estrenamos este año. ¡Doy gracias a Dios por todos vosotros!
Vuestro obispo, + Antonio, obispo de Ciudad Real
Viernes, 22 de agosto
Daniel Salsamendi
Alfonso Saborido Salado
José António
Sor Lucía Caram O.P
Ricardo Próspero Morales
Fidel Mateos Rodríguez
Pedro Tarquis
ADIÓS AYER
Asoc. Humanismo sin Credos
Jaime Vázquez Allegue
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
María Teresa Valles
JC Rodríguez, A Eisman
Rodrigo del Pozo Fernández