La aportación de la Iglesia a la sociedad española es incuestionable. Cualquier análisis mínimamente serio concluye que las instituciones de la Iglesia aportan a la sociedad mucho más de lo que ésta le entrega, desde el punto de vista financiero.No parecería razonable que cesara el régimen de colaboración económica del Estado con la Iglesia. Aunque algunos demandan que la Iglesia tiene obligación de autofinanciarse y, llegado ese momento, cesar las ayudas estatales, la realidad es que el acuerdo no dice eso. En concreto, el Acuerdo solo contempla una declaración de propósitos por parte de la Iglesia. Además indica que, en el caso de que se llegara a una situación de autosostenimiento, Iglesia y Estado se pondrían de acuerdo para sustituir el sistema actual por otros mecanismos de colaboración.
Deben potenciarse, por parte de la Iglesia, mecanismos de captación de recursos, como suscripciones, herencias, etc., El Estado debe procurar colaborar, con un adecuado régimen fiscal, en esa captación.
La Iglesia debe hacer un esfuerzo de transparencia informativa, dando cuenta del dinero obtenido y de cómo se ha empleado. Dicha transparencia debe darse a todo nivel (parroquias, Diócesis, otras instituciones, etc.)
Por su parte, las autoridades civiles deben ejercer la justicia distributiva con sabiduría, teniendo en cuenta las necesidades y la contribución de cada uno. El ejercicio de los derechos políticos está destinado al bien común de la nación y de toda la comunidad humana.
Por su parte los ciudadanos deben cooperar con la autoridad civil al bien de la sociedad, con justicia, solidaridad y libertad, y deben cumplir todos con su responsabilidad política. Esta corresponsabilidad en el bien común exigen, moralmente, el pago de los impuestos de cada uno de los ciudadanos con el correspondiente “tributo, respeto y honor” (Conf. Rom, 13,7)
La comunidad política y la Iglesia son independientes y autónomas, cada una en su propio terreno, sin embargo, aunque por diversos títulos, están al servicio de la vocación personal y social del hombre. Este servicio será cada día más eficaz, cuanto mejor sea la cooperación respetuosa, libre e independiente entre ellas.
La Diócesis de Segovia ha de hacer frente (cada año) económicamente a más de un centenar de las 333 parroquias que tenemos.
El año pasado se destinaron a atender a los pobres y necesitados a través de Caritas a 6.401 personas con una cantidad de 344.211,89 euros. Muy pronto necesitaremos edificar varios templos para atender a los fieles de las nuevas poblaciones que están surgiendo y van a surgir en el ensanche de la ciudad.
+ Angel Rubio Castro
Obispo de Segovia
Domingo, 7 de septiembre
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
José María Rodanés Martínez
Ricardo Próspero Morales
Daniel Salsamendi
Reverendo
María Teresa Valles
Fidel Mateos Rodríguez
Pedro Tarquis
Francisco Baena Calvo
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
ADIÓS AYER
Sor Lucía Caram O.P
José António