El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, señaló que el campo de actuación de la Iglesia "no son las declaraciones, sino los acuerdos entre la Iglesia y el Estado". Así, destacó que con el nuevo modelo de financiación "la Iglesia no recibe un sólo euro del Estado para su sostenimiento" y que debe ingresar más de 185 millones de euros con la asignación tributaria de este año "para cubrir sus necesidades básicas".
En entrevista a Europa Press, Barriocanal dijo no saber si había habido algún acercamiento entre la Iglesia y el Gobierno tras las elecciones del 9 de marzo, pero constató que en las relaciones con Hacienda no ha notado "ninguna diferencia". "El ámbito técnico es donde realmente se desarrollan las cosas, porque nuestro campo de actuación no son las ruedas de prensa ni las declaraciones, sino el campo que establecen los acuerdos Iglesia-Estado y, en este sentido, en materia fiscal, puedo decir que no hay problemas", añadió.
Además, dijo tener "muy claro" que las relaciones entre ambas instituciones están "claramente establecidas" y tienen "un marco de actuación". Manifestó no entender "por qué tienen que cambiar", pero aseguró, en este sentido, que están "en permanente diálogo (con el Gobierno) para aclarar cualquier cuestión que pueda suscitarse".
Por otra parte, reconoció que la Iglesia se encuentra en medio de un proceso "muy importante" con la campaña de comunicación para la asignación tributaria 'Xtantos', que tiene por objetivo "dar a conocer la actividad de la Iglesia" y "conseguir que el mayor número de contribuyentes marque la casilla de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta".
De esta manera, con una llamada de atención a los contribuyentes sobre cómo se financia la Iglesia y la importancia que tiene”, insistió en que "ha desaparecido cualquier tipo de colaboración directa de los Presupuestos Generales del Estado al mantenimiento de la Iglesia".
El vicesecretario de Asuntos Económicos de la CEE mostró "optimismo" ante el reto de aumentar el número de contribuyentes que marquen la casilla de la Iglesia y recordó que el pasado año subió medio millón. Sin embargo, destacó que no todas las personas que pagan impuestos pueden marcarla --como por ejemplo pensionistas-- y reclamó mecanismos para solucionarlo. "Hay que mejorar el sistema de asignación, para que sea más sencillo modificar el borrador para marcar la casilla y más fácil manifestar esta voluntad", añadió.
Vivir la fe y darse a los demás
"Aspiramos a mejorar sustancialmente --señaló--, pero no depende de nosotros. Tenemos que conseguir el dinero que estábamos recibiendo hasta ahora, el dinero que hemos perdido por la exención de IVA, en definitiva, una garantía para desarrollar nuestras actividades en el futuro. La Iglesia sólo quiere el dinero para anunciar a Jesucristo, para poder vivir la fe y para darse a los demás".
Destacó, asimismo, que la cantidad que la Iglesia debería ingresar este 2008 para cubrir sus necesidades es de, al menos, 187 millones de euros. Según matizó, la Iglesia venía percibiendo hasta ahora 150 millones de euros por la asignación, a los que hay que sumar los 30 millones de la exención del IVA.
En este sentido, recordó que la Iglesia en España cuenta con más de 40.000 instituciones, entre parroquias, congregaciones, diócesis y Conferencia Episcopal. "La asignación tributaria supone en torno al 20-25% de los recursos necesarios para el mantenimiento básico de la Iglesia", constató. El resto, procede de de aportaciones directas de los fieles; "de ahí "sale realmente la financiación de la Iglesia Católica", dijo.
El dinero que recibe la Iglesia lo destina a tres finalidades, según manifestó el vicesecretario. En primer lugar, a anunciar la buena noticia de Jesucristo. "Ahí está la inmensa labor evangelizadora de la Iglesia; los 19.000 misioneros y casi 20.000 sacerdotes o el millón de niños y jóvenes que reciben formación en las parroquias", dijo. La segunda labor es la vivencia de la fe, ya que "nos bautizamos, vamos a Misa los domingos, recibimos el perdón de los pecados, nos casamos y tenemos un acompañamiento. "Cuando uno tiene un problema, acude a la Iglesia y ésta le atiende y le recibe; para esa inmensa labor hace falta dinero", agregó.
"Tras estas dos --continuó-- surge toda la intensa labor asistencial en las parroquias o instituciones. Cada año hay dos millones y medio de personas que son beneficiarias de la labor asistencial de la Iglesia. Hablo de la actividad directa en hospitales, comedores, de trabajos de inserción con prostitutas o víctimas de violencia. Toda esa labor la realiza la Iglesia Católica".
Por todo esto, Barriocanal insistió en que "no sólo queremos llamar la atención de los católicos, sino de todos aquellos que valoran la inmensa labor asistencial que realiza la Iglesia". "Estoy convencido de que la mayoría de personas que son atendidos por las Hijas de la Caridad no se les pregunta si son católicos o no. La Iglesia no le pregunta a la gente su confesión para asistirla", agregó.
Barriocanal quiso dejar claro que con el nuevo modelo la Iglesia se autofinancia, "no recibe un sólo euro para su sostenimiento". Así, dijo que le llama la atención que se hable de los "grandes privilegios" de la Iglesia en materia fiscal y aclaró que se rige, al igual que fundaciones y ONG's, por la Ley de Mecenazgo de 2002. "La dimensión que tiene la Iglesia en España es muy importante y es lógico que el Estado no puede ser ajeno a esto", dijo.
Lunes, 13 de octubre
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