Siempre he sido partidario de poner las dos "X" en la declaración del IRPF,
porque no quita nada la una a la otra (quien no lo sepa que lo consulte), sino que en todo caso se complementan sin enfrentamientos de ningún tipo. Por eso para ayudar a los demás no cabe el restar manos, sino sumarlas, multiplicarlas, como la misma "X" nos indica. Quizá donde llegan unos no lleguen otros, pero entre todos sí. Por tantos,... para tantos y desde todos. Cuantas más ayudas tengamos para atender las necesidades sociales desde cualquier institución benéfica, sea ésta eclesiástica, religiosa y/o solidaria y/o caritativa, o sea por las razones humanitarias que sean, bienvenidas sean.
Para animar a todos y todas a poner esa o esas "X" me basta la razón de la solidaridad en un caso y de la caridad en el otro. Lo importante no es, pienso yo, el motivo, sino el moverse, el hacerlo, pues no supone ningún desembolso para el contribuyente y sí la satisfacción de haber ayudado en algo a alguien. Desde la Iglesia Católica, desde todas las demás iglesias,
instituciones y asociaciones benéficas y solidarias deberíamos hacer lo posible para que hubiera muchas de esas "X" que en vez de significar "tachar" (olvidar, mostrar indiferencia,...) fuera "apuntar", "apuntarse" para ayudar de mil y una maneras a quienes más lo necesitan.
Sábado, 26 de julio
Alfonso Saborido Salado
Ricardo Próspero Morales
Julián Moreno Mestre
Francisco Margallo
José María Rodanés Martínez
Daniel Salsamendi
Rodrigo del Pozo Fernández
Francisco Baena Calvo
Vicente Haya
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Jaime Vázquez Allegue
Sor Gemma Morató
Julio Enrique Parada Contreras
Ana Bou