Si yo fuera Willy, dubi dubi, dubi duuu... Viviría siempre muy feliz, sin tener que trabajar. Si yo fuera Willy, pediría los papeles y regularización, reagrupamiento familiar, piso de acogida y pensión. Denunciaría por maltrato a Moratinos y a la Chacón, que vayan preparando indemnización, eh, si yo fuera Willy.
Porque resulta que el Bonito del Norte ni es bonito ni del norte, es atún blanco de muy al sur que no ha visto cañas ni en la Albufera; los nacionalistas piden la entrada del ejército opresor, los jueces no juzgan, la Armada no se arma, el gobierno flowerpower pasa de militares y judicatura, las leyes se hacen ex post facto, el ministro dice que eso del Estado de derecho está bien pero "nunca se puede generalizar", y los atuneros vascos cantan Suspiros de España. Todo eso con el pobre Willy lejos de su cocotero. Angelito.
Si yo fuera Willy me dejaría de abogados y buscaría un agente ya. Quiero portada de Pedrojota hablando de cuánto quiero a mi mamá, con taparrabos de marinerito, y sin gayumbos en Interviú. Plaza fija de tertuliano con Jorge Javier, a pachas con Cachuli y entrevista en profundidad, de pago, para Ana Rosa. Quiero una ortodoncia. Al contrario que a Quijote, se me ocurre así a humo de pajas un cursillo completo de "fomentar la autoexploración sexual y el autodescubrimiento del placer" (en swahili: cascarse gallardas por todo lo alto), con eso que subvencionan de 'El placer está en tus manos'. Una canción de Ana Belén y que me adopte Angelina Jolie.
Hace algún tiempo, cuando los políticos no estaban pendientes del telediario y los ministros de defensa defendían algo, el comercio de Roma fue amenazado por unos amigos de Willy. Pompeyo fletó quinientas naves, con ciento veinte mil hombres y cinco mil caballos, dividó el mar en trece zonas y los fue arrinconando hacia tierra donde esperaban sus legiones. La escabechina fue tal que muchos piratas se rindieron, por lo que fueron tratados generosamente por el Magno. Después se ocupó de su base en Cilicia, que está al norte de Somalia pasando Suez, donde los machacó hasta que se rindieron y recuperó todos los botines arrasando sus fortalezas. En tres meses acabó con la piratería.
Hay naciones que tienen claro quién ostenta el monopolio de la violencia. Claro que aquí, los tres conceptos son "discutidos y discutibles": nación, monopolio y violencia. Está contentísimo el presidente pacifista ahora que tiene sus Blackwater con Chacón, qué bien, como George Bush y Dick Cheney. A difundir la conjunción planetaria de paz y amor.
Cuenta Plutarco que cuando los piratas pidieron veinte talentos por el rescate de César éste se echó a reír, "voluntariamente se obligó a darles cincuenta", y "muchas veces les amenazó, entre burlas y veras, con que los había de colgar, de lo que se reían". En cuanto estuvo libre, los capturó y los mandó crucificar, quedándose además con el rescate que otros habían pagado. Como político es inigualable: pagar y salvar a las víctimas, ejecutar a los secuestradores y beneficiarse del rédito. Suetonio dice que César era "muy benévolo por naturaleza a la hora de vengarse", y que habiendo jurado crucificar a los piratas que le secuestraron, ordenó primero degollarlos para que sufrieran menos (De uita Caesarum, César 74). Montaigne, católico humanista y padre del buenismo, en el Libro II de sus Ensayos lo interpreta como "tan dulce en sus venganzas", y se atreve a criticar a Suetonio por considerar como "un acto clemente el matar sólo a los que nos ofendieron".
En 1739 comenzó otra de piratas (nada que ver con Ramoncín), la «Guerra de la oreja de Jenkins». El capitán de navío Julio León Fandiño apresó un barco corsario comandado por el pirata inglés Robert Jenkins cerca de la costa de Florida, y cortó la oreja de su capitán. Jenkins compareció ante la Cámara de los Comunes en 1738 con la oreja en la mano -¡qué escena!- y explicó que el capitán español, al tiempo que se la cortaba, decía: «Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve». Inglaterra, siempre dispuesta a defender sus piratas, declaró la guerra a España el 23 de octubre de 1739, armando una flota de guerra que superaba en 60 naves a la Armada Invencible.
Fue precisamente un vasco español como algunos de los atuneros secuestrados, en un barco español (eso está por ver), quien se especializó en esos otros piratas, los ingleses de la «Guerra de la oreja de Jenkins»: D. Blas de Lezo y Olavarrieta (1688-1741). Jorge II ordenó en 1742 que los historiadores británicos no escribieran nunca sobre D. Blas de Lezo, que borraran toda memoria suya y de la mayor humillación jamás sufrida por los ingleses: la batalla de Cartagena de Indias. Si buscamos en la Enciclopedia Británica, hoy, a Blas de Lezo, el resultado es "There are currently no results related to your search", y en contenidos adicionales, "There are currently no magazine results related to your search". Para los ingleses no existe Blas de Lezo, lo lamentable es que para muchos españoles y americanos, tampoco.
A principios de año, un matrimonio y su bebé de 3 años se hicieron a la mar en el velero Tanit. Luego se sumó otra pareja. Florent Lemaçon, informático de 27 años, y su esposa de 29, invirtieron todo su patrimonio en la compra del barco. Según declararon al Ouest-France querían "huír de la sociedad de consumo y su rutina para vivir una verdadera aventura", y su destino era Somalia.
—Maestro —le dijeron—, la Ley nos manda apedrearla. Tú, ¿qué dices?
Jesús, inclinándose, empezó a escribir con el dedo sobre la arena, con palabras que se lleva el viento. Sus únicas palabras escritas, que sepamos. Ante la insistencia de los legalistas se incorporó y dijo:
Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Los letrados, al oírlo, fueron escabulléndose uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último. Quedaron solos Jesús y la mujer en medio, de pie. Jesús se incorporó y le preguntó:
—Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Ninguno te ha condenado?”
—Ninguno, Señor.
—Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.
Esta es la posición cristiana ante un crimen de aborto, la que hemos vivido y viviremos personalmente muchos católicos, pues la Ley fue hecha para el Hombre, no el Hombre para la Ley.
Principio de Individualidad
Una de las bases fundamentales para el humanismo cristiano es la defensa del individuo y por consiguiente de la libertad. Hegel, dentro del idealismo alemán, constata que en la polis griega el hombre no tenía conciencia de su individualidad ni, por tanto, de su libertad. La esclavitud era entonces una consecuencia lógica. Es el mismo Hegel quien destaca que el cristianismo cambia la realidad al incidir en el individuo, lo subjetivo frente al Estado, y que donde impera el principio de individualidad triunfa la libertad humana. Uno de sus maestros, Fichte, define el campo dialéctico como tesis, antítesis y síntesis, o dicho de otra manera, el yo, el no-yo y su conjunción (para una gestante, la mujer, el bebé y el bien de ambos).
Es inevitable que quienes se encuentran en una fase de increencia sientan grandes preocupaciones en torno a la religión. No solo por simplismo reduccionista o para consolidar posiciones éticas necesarias, sino las más de las veces en una búsqueda legítima de bases morales, sea conciliadoramente o «a la contra». El materialismo per se es amoral, y el relativismo inmoral, por lo que desde cualquier perspectiva toda persona necesita recursos éticos razonables. La confusión y desconocimiento llevan en ocasiones a pensar que un cristiano, por ejemplo, está contra los métodos anticonceptivos. Nada más lejos de la realidad. El uso de condones no solo puede ser aconsejable: en diferentes circunstancias es moralmente obligatorio, y si alguien dice lo contrario no será por católico. La avalancha de la ortodoxia estatalista, la religión del Estado, llega en ocasiones al límite de la mezquindad, el desprecio absoluto por la realidad y por los más desfavorecidos. Con el aborto tres cuartos de lo mismo.
No pueden abordarse cuestiones morales desde el humanismo cristiano sin tener como premisas el principio de individualidad y el libre albedrío. Precisamente celebramos ahora el vigésimo aniversario de la caída de la mayor y más sangrienta tiranía que ha conocido el mundo, el 9 de noviembre de 1989, y es un magnífico ejemplo de a dónde lleva la aniquilación del individuo.
Tratar temas como el aborto en caso de violación al modo de categoría general, como un gran dios-Estado ciego, no solo es inútil, es que desprecia profundamente a cada persona en cada circunstancia. En España el 0,01% de los abortos se practican en el supuesto de violación, uno por año. De los 112.138 abortos en 2007, uno fue por violación. La violación es un fallo del Estado que no se soluciona exclusivamente con la cárcel para el agresor. El mismo Estado debe poner a disposición de la víctima todos los mecanismos, leyes positivas, que beneficien a cada mujer víctima en cada caso concreto, siempre enfocado al bienestar de la mujer y a defender el principio constitucional de que «la vida del nasciturus es un bien jurídico constitucionalmente protegido por el art. 15 de nuestra norma fundamental», por lo que la acción del Estado debe «abstenerse de interrumpir o de obstaculizar el proceso natural de gestación» estableciendo «un sistema legal para la defensa de la vida» (Sentencia Tribunal Constitucional 11/04/1985).
Derecho Romano
Tánatos es la muerte discreta, callada, es una muerte progresista. Gemela de Hipnos, nada tiene que ver con sus otras hermanas, las Keres, que sobrevuelan el campo de batalla rechinando sus dientes blancos. Atravesamos el momento más salvaje en toda la historia de la Humanidad. Nada hay comparable en cuanto a matanzas y desprecio por los derechos humanos con el pasado siglo XX, ni los dos milenios anteriores juntos han derramado tanta sangre. Cuando invadimos países como Irak o Afganistán nadie sabe por qué, pero tenemos la cara dura de, además, legalizar nuestras matanzas en la ONU. Y eso es solo escaparate: los grandes genocicios transitan en silencio, como Tánatos, enamorada del hambre, la miseria, el aborto y la eugenesia.
La batalla por la vida y la dignidad de todas las personas se ganará, antes o después, como se ganó a la esclavitud o al racismo. La cuestión está ahora en cambiar una tendencia fascistoide. Desgraciadamente es un debate viciado y cualquier zascandil se cuelga la etiqueta vale-para-todo de progresista.
Un amigo me preguntaba hace tiempo: ¿cuándo progresista dejó de significar progresista? No lo sé. Supongo que al mismo tiempo que otros tomaron la Bastilla liberal para convertirla en un búnker. Lo explica bastante bien Manuel Martín Ferrand en El aborto como bandera política. La cuestión es que de manera insólita pero no inexplicable se ha alimentado una masa borreguil capaz de defender los más siniestros postulados de muerte, del poder más absoluto, siempre contra los más débiles.
La Iglesia
Mientras nuestros obispos patrios se dedican a hacer cariñitos a etarras, montar fantasmales partidos católicos, ver películas de Amenábar o cargarse el socialismo cristiano y la derecha de Rajoy, el mundo católico avanza, oiga, que es una barbaridad. Por si faltaba algo, los tres tenores del «hoy me manifiesto contra el aborto, mañana no» —Benigno Blanco, Alfredo Dagnino, Ignacio Arsuaga— van a palos, unidos o separados según sopla, y Rouco no sabe con qué mimbres hacer el cesto del partido rouquista.
En el II Sínodo Africano que se está celebrando en Roma los obispos de Chad han pedido una acción contundente contra las multinacionales que practican «el saqueo y el robo sistemático de las materias primas y de las inmensas riquezas del subsuelo» en su país, donde las inmensas extracciones de petróleo han hecho que «si antes la población vivía en la pobreza, hoy vive en la miseria», y «los ingresos procedentes del petróleo han servido para comprar armas y alimentar conflictos interminables». Misioneros Combonianos, los de Mundo Negro —impresionante su trabajo— en su XVII Capítulo General, acaban de definir la situación en el Congo como «una guerra hecha para encubrir el saqueo de las riquezas minerales del país, en el que el 70% de sus 60 millones de habitantes vive con menos de un dólar al día». El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, ha iniciado una campaña en la ONU para el control de las multinacionales por la defensa y dignidad de los pueblos indígenas. El cardenal Bernard Agré, arzobispo emérito de Abidyán en Costa de Marfil, califica a las corporaciones como «asesinos financieros». El País, a su manera, ha dejado constancia de la lucha eclesial contra esos amos de la vida y la muerte: Se busca Papa negro.
Para asegurar ese lucro desmesurado, el biopoder maneja guerras, enfermedades, esterilizaciones y abortos masivos, todas las medidas eugenésicas que sirvan a la avaricia. Cuando la empresa cumple su función social, nada que objetar; si no es así se transforman, como dice Molares do Val de algunas oenegés, en cultivadores de hambrientos.
Progresistas
"de la España grande y libre, Atacando la homosexualidad, Añorando la ley de vagos y maleantes. Construyendo guantánamos gays. Aznar, Ricardo Costa, Zapatero traidor, testosterona, fetos bélicos, Obispos escondidos. Partido Popular, Acción Juvenil Española, Alternativa Española, Falange Auténtica y de las JONS, estado confesional, Franco, misa obligatoria de siete para campesinos y criadas, secretarios del movimiento, banderas de águilas imperiales, ...despreocupados de mil millones de vidas desangradas por el hambre, la falta de agua, analfabetismo hasta los ojos, carentes de vacunas, muertas de asco. Millones de humanos convertidos en pasto de moscas, de plagas"
Muy bien, todo muy bonito, ¿pero del aborto no hablamos? Podemos hablar de la invasión de Afganistán y los miles de niños asesinados, ¿pero y el aborto?
Los peperos me dan igual, supongo que los nombra por las 585.579 personas asesinadas por aborto en el gobierno Aznar, y dicho esto, ¿hablamos de aborto o no?
¿Por qué se hacen leyes para las multinacionales abortistas y no para la sanidad pública? ¿Es "progresista" que aborto sí pero pagando? De un referendum ni hablamos, claro, y de una ley de adopción racional y humana, que proteja a las gestantes y facilite al niño una familia, tampoco. Si quieres adoptar un niño, paga. ¿O no es un niño?
Cada vez que discutes con alguien que te saca a Franco sin venir a cuento acabas sabiendo que, como el doctor Montes, es hijo de militar franquista.
La peonización es imparable, hasta quienes se prodigan por Redes Cristianas -como Rafael- parecen cada día más la mañana de Federico.
Algo ha cambiado en el mundo, y cambian las series. Con la temporada que comienza se enterrará definitivamente la narrativa post-traumática, agonizante en 24h y LOST, para dejar espacio a una jovencita llegada a su mayoría de edad: la crisis. Hoy carece de sentido una producción como Generation Kill, con aquel enemigo sin cara, porque no hay nada mejor para echarse unas risas que escuchar a los del facherío progresista defendiendo la invasión de Afganistán. El cénit del mundo post-traumático se alcanzó a mediados de la primera década del siglo con la explosión de Perdidos, Los Soprano, 24h y la obra maestra The Wire. Sobreviven herederos redundantes como la fallida Fringe y Flashforward, en que las 13 entregas firmadas por ABC serán finalmente 22 con posible ampliación a 25. Seres como los de Cloverfield dan paso a los alien del Distrito 39 donde lo único monstruoso es la mezquindad humana.
Y eso, la mezquindad humana, es lo que tenemos cada día para desayunar, en un medio social y político que se mueve a golpe de encuestas —como las series— desarrollando guiones que son como grano para los pollos. Ni al más fantasioso se le hubiera ocurrido dar el Nóbel a Obama. Los personajes, muy trabajados, van desde la hija de Chaves al Bigotes o don Vito, el Curita, Barbie-aborto y la Hipatia de Benidorm. ¿Alguien sabe por qué echan al chulito-Costa convertido en llorica-Costa? O una de piratas, con la rubia de los piños y el justiciero universal, sin olvidarnos de las Fuerzas Amadas (amadas en el mundo, que diría su jefa). Y esos guionistas, unos genios, con Pedro J. y Esperanza marcando la pauta, aliados de zaplanistas en Alicante y Madrid, haciendo la pinza con el marido de Chacón y Roures en la Secta, unidos en sus dos obsesiones: babosos halagos para el Mahdi de Damasco y oposición a la oposición, todo al servicio del imperio y el profeta de la paz, Zapaflower the Civilizator. «Les deseo que sean felices y que sus plegarias traigan una paz a toda la región, una paz de espíritu y de todos los seres humanos», dijo el profeta, y tras un titubeo añadió: «…como hermanos».
Así, enfrascados en estupendas series de ficción, pasa de tapadillo que entramos en deflación y Bruselas avisa de que las pensiones y la sanidad españolas están en «alto riesgo». Como cuando el hermano de Juan Guerra llamaba a las barricadas pero, esta vez, de verdad: ¡jubilados, que viene Zetapé! El giro argumental no llega y nuestro Mahdi no se queda en Damasco, único lugar donde recibe aplausos. Aquí le abuchean los malísimos ciudadanos ¡en un acto de Estado! Oiga, igualico igualico que cuando ofendía a la bandera americana, otro acto de Estado. Cuando en la oposición las únicas cosas sensatas las dicen Manuel Fraga y Rita Barberá, Houston, tenemos un problema, constatando además que la única para plantar cara a Esperanza es la virgen roja de Valencia (donde no hay oposición, ya se encarga de hundirla Zapatero).
Ficción por ficción, me quedo con las de HBO, BBC o FOX. Para que no se diga, entre las indígenas tenemos dos bombazos de público, La Alquería Blanca y forever Cuéntame, con Plutón BRB Nero de Álex de la Iglesia, al que han puesto en la Academia para disimular. Pero la ficción nacional sigue anclada en la escuela de glamour de Tele 5, con Carmele Marchante cantando “Así abortaba así así” y Belén Esteban chupando cabezas de gambas.
Deben ser bichos, o parásitos. Y el insignificante grupito que mancillaba ayer las calles de Madrid, si descontamos la mayor parte -peligrosos radicales ultras- eran unos cuantos indeseables que acudieron por el bocata. Malas personas.
Para que quede claro a la horda que osó disturbar la paz cívica con sus desmanes, les presento un bicho:
La víctima del siguiente vídeo -el doctor- está totalmente desprotegido ante los ataques de ultras fanáticos. Por eso el gobierno celebró reuniones que le abrieron los ojos con estos benefactores de la Humanidad, hijos de Hipócrates. Posteriormente integraron en la Subcomisión parlamentaria a Santiago Barambio, presidente de ACAI, la patronal del aborto, y a Guillermo Sánchez Andrés, presidente del Consejo de Administración de la Clínica Dator, una de las más rentables de España (la sanidad pública no se ocupa de bichos).
Dice la agencia estatal EFE que los enemigos de la paz fueron exactamente 55.316 personas. El otro millón eran turistas, paseantes con perrito, jubilatas y sindicalistas manifestándose contra el gobierno por el paro.
Todo esto pasará. Pasarán las naciones y nuestra civilización, pasaremos nosotros y nuestras ideas, pero desde el fondo del infierno millones de niños seguirán acusándonos: tú decidiste que me podías matar.
It´s not cool to be cruel.
Peores que sus teóricos y el propio Hitler en la perpetración del Holocausto. Esta Solución Final es mucho más repugnante. Peores que los peores asesinos de la Humanidad, Estalin, Mao y quien ustedes quieran. Peores que los terroristas que matan. ¿Se puede comparar al nazi de Juana Chaos con el doctor Carlos Morín? La diferencia es que el Colegio de Médicos de Barcelona dice del exterminador de niños que "no tiene limitación para ejercer". Uno mata por su ideología nacionalsocialista y el otro por dinero, a 4.000 euros el niño muerto. Más viles que quienes aplican la pena de muerte. Salvajes y bárbaros unidos para matar inocentes: ¿hay algo peor?
Todo lo demás es discutible. Ni política ni religiones ni ideologías ni hostias: asesinar a los más débiles nos devuelve a las mentalidades más fascistas y miserables que han parido los hombres. Masacrar niños viables en una trituradora tras quemarlos vivos en ácido es la mayor atrocidad que se pueda imaginar, mucho peor que cualquier injusticia, cualquier guerra o el terrorismo más inhumano. Asesinar bebés en el seno de sus madres no es discutible: está mal.
Algún día sentiremos vergüenza, toda la Humanidad, buscaremos excusas y explicaciones para justificar lo que pasó, el mayor genocidio que podía perpetrar la especie humana.
Una palabra sobre los políticos profesionales. Sinceramente, no sé qué pintan en la manifestación quienes han tenido responsabilidades de gobierno. Espero que sean convenientemente abucheados.
Mi iaia murió y nadie podía evitarlo. Sí pudieron sacarle sus últimos ahorros. Hija y esposa de republicanos, una década de exilio, expolio de bienes y toda una vida trabajando sirvieron para que uno de los doctores más prestigiosos de España, con calle a su nombre incluída, en uno de los mejores hospitales, nos pidiera llevarle a su despacho privado una enorme cantidad de dinero en negro porque era normal, "lo único que podría salvarla". Allí estuve yo, junto a otro familiar, con una bolsa llena de billetes como si me hubiera fichado el Cachuli. "Tengo que pagar a mi equipo" -nos dijo rodeado de maderas nobles. No me pregunten qué opino sobre quienes practican el encarnizamiento terapéutico.
No siempre se corre peligro de encarnizamiento. En marzo de 2005 la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA), integrada en la FEDOM con sede en Bruselas, recibía un sobre con el anagrama del Hospital Severo Ochoa y matasellos del día 3, con denuncias sobre sedaciones. puso los hechos en conocimiento de Sanidad y la consejería, por lo que la ministra Elena Salgado y el consejero Lamela pasaron el caso a la Fiscalía. Las asociaciones Defensa de la Calidad Sanitaria (DCS) y El Defensor del Paciente (ADEPA) también mandaron un escrito al Fiscal Jefe (pdf) del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Manuel Moix, exigiendo que iniciara una investigación y manifestando su «estupor» porque pudieran «quedar impunes casos de presunta eutanasia activa en pacientes a los que se les ha administrado sin su consentimiento y estando contraindicado para su enfermedad dosis letales». El doctor Luis Montes presentó una querella criminal contra las asociaciones de defensa de los pacientes que hicieron públicas las denuncias.
El 7 de abril de 2005 la familia de un paciente, un hombre de 78 años aquejado de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que entró por su propio pie al hospital de Leganés y salió muerto, denunciaba al facultativo J.A.B.A. por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional. El médico, que entonces era solo residente, tomó por su propia cuenta la decisión de administrar morfina y no informar a la familia. Posteriormente declaró en el juzgado de Instrucción número 3 de Leganés que sí administró la morfina, pero para un mayor confort del paciente, y admitió conocer que los medicamentos suministrados estaban contraindicados por la Agencia Española del Medicamento en pacientes con insuficiencia respiratoria. El diario ABC publicó algunos de los historiales de sedación "contraindicada" a mediados de 2006.
Morfina, Tranxilium y Midazolam
No hubo Chanel, cocaína y Dom Perignon. Según el diagnóstico rubricado por 13 especialistas del Severo Ochoa, la Comisión de Mortalidad del propio hospital tras analizar las sedaciones terminales aplicadas a 42 pacientes en el Servicio de Urgencias entre 2002 y 2003, fechado el 9 de junio de 2003, 25 de ellos recibieron sedaciones no indicadas o excesivas, muriendo horas después. En 2004 se constituyó una Comisión de Seguimiento para evaluar lo denunciado por la Comisión de Mortalidad. En 23 casos durante 2004 se detectaron sedaciones "excesivas" o "no adecuadas". Además de cáncer, 18 de ellos «no oncológicos», con demencia senil, en coma u otras patologías. En todos los casos el método usado por los Sendero Luminoso consistía en administrar a los pacientes que consideraban oportuno un cóctel, habitual en sedación terminal, de morfina, Tranxilium y Midazolam. Todo surgió el año anterior, que no hubo Comisión de Mortandad, cuando los médicos detectaron cuatro casos de «sedación atípica» con resultado de muerte en las Urgencias del Severo Ochoa. La conclusión unánime: «posible relación», «todos ellos con el propósito de sedación terminal». Es entonces cuando el director médico del hospital, Fernando Gimeno, y el gerente, Jesús Rodríguez, encargaron a la Comisión de Mortalidad que investigara en secreto.
Los informes de la Comisión de Mortalidad de 2003 no se hicieron públicos en la memoria del hospital, al contrario de lo habitual, pero otros facultativos los filtraron a la prensa posteriormente.
El informe de los peritos judiciales (pdf) nombrados por el Colegio de Médicos de Madrid señaló 34 casos de "mala práctica" entre 73 historiales clínicos estudiados, quedando reflejados genéricamente en la posterior resolución judicial. El informe fue encargado por el juzgado número 7 de Leganés al Colegio de Médicos. Sus resultados (pág 10 y ss) son los que fueron, con o sin sentencias:
III. Que existe una identificación errónea entre la instauración de medidas paliativas, justificadas en la mayoría de los pacientes, y la aplicación de sedación terminal.
VI. Que existen 20 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal en pacientes que, por estar en coma profundo, eran innecesarias y no están indicadas. Ello constituye una mala práctica médica.
VII. Que existen 10 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal sin identificar el síntoma refractario y/o no se emprendían tratamiento específicos de control antes de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas. Ello constituye una mala práctica médica.
VIII. Que existen 9 historias clínicas en las que no hemos podido alcanzar un
consenso sobre indicación o no indicación de sedación terminal.
IX. Que existen 4 historias clínicas en las que la sedación estaba contraindicada y figuran junto con sus comentarios en el apartado 111.4. La historia clínica no documenta enfermedad terminal, no está demostrado que el síntoma sea refractario al tratamiento habitual, y/o no existe justificación de la no existencia de una alternativa terapéutica. Esto constituye una mala práctica médica.
X. Que se han realizado sedaciones terminales con dosis injustificadamente altas de medicamentos y en asociaciones potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión respiratoria. Pese a ello, no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada.
¡Por el santo prepucio de Emilio Botín! Nena, coño, vamos a hacer el mayor ridículo proletario. -Gritó el buen hombre aferrando su estampita del sagrado corazón de las SICAV.
Ese tono, que esto es acoso, o maltrato de género, contestó su santa.
Acoso es lo pesada que está la plebe con el Impuesto de Patrimonio. Me cago en el género y en toda su corte celestial, nena. A ver, ¿no podrías hacer que fueran normales? Como las de Física o Química, cepillándose profesores, con sus embarazos, sus abortos, sus drogas, con algún amigo obrero ¡o negro! En fin, esas cosas normales que tiene cualquier español de bien. Los pijos en mi época al menos eran fachas y uno sabía a qué atenerse, pero ya me contarás, con esto no se entiende si son otakus o caleborricas.
No te sulfures, Pepe, que las niñas son lolitas góticas.
¿Mandé? ¿Ahora también porno pedófilo?
No es porno, se dice hentai, y no es pedofilia, es lolicon, que no te enteras de nada, Pepe. Cuánto me cuestas de criar, anda, saca el agua bendita y los ramos de palmera, que viene Obama.
No. No voy a hablar de eso porque el gobierno acaba de subirnos el IVA dos puntos y nos ha quitado los 400 euros. Cuando pegó el palo en el recibo de la luz compré velas, en plan zen, y así me encendía los cigarros sin gastar gas. Nos penalizó el tabaco y me pasé al de liar, pero días después subía la picadura (ese producto de lujo) al doble. Pagamos un 20% del recibo de la luz para que sus amigotes planten molinillos, y machacamos los hidrocarburos para que Sarkozy nos preste la sarkosilla. Eso y las niñas de 13 atiborrándose de píldoras abortivas, que las de 16 ya matan bebés por derecho. Si tienes mil eurillos en el banco ahora pagarás el 19%, y si tienes más de 6.000 tributarás al 21%, tres puntos más. Cosas de ricos. Pero ante todo mucha calma, la culpa es del cambio climático.
Recuerdo cierta ocasión en que Marilyn Manson vino a Valencia. Quería comprarse uno de esos abrigos con docenas de pieles de bichos muertos y lo llevaron al Nuevo Centro. Al enfilar la entrada de la peletería la señora en su interior se precipitó para bloquear las puertas y casi le da un infarto. Manson, que además de genial es un cachondo, sacó su Visa Infinite con diamantes y la apoyó sobre el escaparate con una sonrisa. Oiga, ni el ábrete sésamo.
Así que he pensado montar una SICAV gótica. Necesito como mínimo un capital de 2.400.000 € y 99 punkis. De este modo, en lugar de pagar un 21% sobre mis millonarias plusvalías, pagaré solo el 1%. Parece difícil pero no lo es. En España hay 3.500 SICAV que manejan 25.000 millones de euros casi libres de impuestos (al 1%), como en cualquier paraíso fiscal donde se incentive el pelotazo. Si te llamas Entrecanales, Roures, Florentino o Cebrián, tranquilo, tú no perteneces a "los ricos" y no tienes porqué emigrar a las islas cocodrilo, que para eso tenemos aquí a Cándido Méndez y Botín vestidos de orcos.
Ana Curra que estás en los cielos, baja y resucita Parálisis Permanente. O hacemos la próxima foto oficial con Marilyn Manson, cuando se cure la gripe. Es más: Ana y Marilyn for president, seguro que la cosa mejoraba por mucho que rabie la caverna.
Desde hace días y a raíz de la algarada en un pueblo madrileño, los todólogos de cada tertulia nos obsequian con sesudos análisis sobre la juventud, que está muy mal, que si la pérdida de valores y otras gaitas. Se rompen la camisa y echan ceniza sobre sus intelectuales cabezones para argumentar, como si fuera nuevo, lo mismo que llevamos oyendo desde que dejamos el pantalón corto. Eso sí, antes y después de Belén Esteban, faro de la civilización. Y a mí, que tengo un máster en opinología, me parecen casi todos una banda de hipócritas, por no hablar de los sinvergüenzas que pueblan la mamandurria política.
Lo cantaba, más o menos (ya digo, o menos que más), el genial Ismael Serrano:
Pronto se hicieron eco de la noticia los medios de comunicación, y un moderno cantautor me compuso una canción. Durante una temporada El Mundo me dedicaba sus portadas, y para darle mayor gravedad Pedro J. un editorial. Y tertulianos en la radio y la tele comentaban cómo la juventud se pierde. Ay, ¡cómo se pierde!
macarena
Bueno me figuro de que todos los e-mail que estas resibiendo son todos malos .Yo queria decir de que ya estoy arta de la gente , de los padres de la niña e incluso de la niña .
Yo nose como era Miguel , ni como era Samuel , ni Javier , pero ya creo de que se estan pasando con los comentarios que la gente escribe . Yo creo de que todo el mundo cometemos fallos , cometemos errores , y la gente se perdona , por que Miguel Carcaño no puede tener una oportunidad? Por que ha matado a una niña QUE NI SIQUIERA CONOSEN¿?
Es que de veras no entiendo el por que lo insultan sin conoser de nada , alomejor el chiquillo era lo mas bueno del mundo pero claro la a matado y no veas vamos...
Bueno de verdad y desde el corazon mando todo mi apollo a Miguel y a su familia todo el mundo merese una oportunidad y todo el mundo se equivoca.. Muchisimas fuersas desde Cadíz!!
Uno se pregunta cómo pueden ser estas cosas, cuando la realidad es que cómo podrían no ser en una sociedad como la nuestra. Todo no vale, escribe Pilar Rahola a Pedro J.
Si tu única excusa es la libertad, tu periódico va a ser, a partir de ahora, una galería de monstruos. ¿Cuál será el próximo? ¿Un etarra negándonos el asesinato de Fernando Múgica, o de Miguel Ángel Blanco o de Ernest Lluch?, ¿o banalizando sus muertes, enalteciendo a sus verdugos? Esto es lo que has hecho con seis millones de judíos: dar voz a los que se mofan y defecan en sus tumbas. No creo que tengas demasiados motivos para estar orgulloso.
Pero sí vale, en España vale todo, y la realidad cotidiana supera ampliamente la ficción. Los ejemplos que pone Rahola se quedan cortos para lo que ya hemos visto.
Como si cayera del guindo, pregunta Ana Belén: «¿Por qué los cubanos que viven en Cuba no tienen derecho a disfrutar de Juanes?» Resulta que Juanes ha ido a Cuba para cantar, y por supuesto bajo la inefable enseña de Paz sin fronteras (¡en Cuba! ¡Paz sin fronteras!). Los de Granma, que dan saltitos de alegría, señalan que será el Día de la Paz Mundial en esos papeles que el pueblo soberano usa para limpiarse los palominos. Algo por la paz en Colombia, donde las FARC asesinan para alimentar su negocio de droga, sería comprensible, pero en Cuba hay tremenda paz de campo santo, lo que falta es libertad. Si se tratara de otro no pasaría nada, pero del artista colombiano nadie lo esperaba. No es lo mismo que si notorios defensores de distintas tiranías, como Victor Manuel o Silvio Rodríguez, colaboraran con el salvajismo de los hermanos Castro, o cuando Haro Tecglen cambiaba franquismo por castrismo, o Pío Moa estalinismo por revisionismo franquista. Lo de Juanes levanta ampollas.
Ahí están los iconos del pijerío ochentero, prietas las filas, defendiendo lo indefendible. Papito, el jubilata Bosé que cada día se parece más al marqués de Sotoancho y su mamá, suma a sus ignotas aportaciones musicales consignas de miss en un concurso de belleza. Según él, los jóvenes exiliados «ya no pueden más de escuchar el mismo mensaje de rencor», que será el mismo de los represaliados por Pinochet, con la diferencia de que la mala bestia castrista no deja el poder. Bosé parlotea sobre la superpaz chupiguay con, asómbrense, «un cartel equilibrado en el que estén representados los artistas del régimen y los que se oponen a él». Por decirlo todo, tanto Juanes como Bosé (o Shakira y Alejandro Sanz) colaboran en proyectos por la infancia americana.
Las momias contraatacan
Es el mal de nuestro tiempo, el de todos los tiempos adaptado como mejor venda al rebaño de cada época. Una elite bien acomodada hace su agosto contemporizando con el totalitarismo, como cuando el Opus Dei creció en el Chile pinochetista, o cuando Sartre visitó la URSS y nos dejó aquella perla suya: «En la URSS hay total libertad de crítica». Utilizan la manipulación del lenguaje, argumentos esencialistas y sensibleros aliñados con la paranoia conspiratoria que caracterizó a los movimientos social-fascistas, desde el estalinismo al nazismo. Así se consigue que masas populares bienintencionadas terminen haciendo el paso de la oca y comprando cada nueva memez oligárquica. Los distintos fascismos basculan desde el original internacionalismo pretendidamente pacifista hasta el socialismo nacionalista, pero ante la imposibilidad de reeditar ideólogos como Alfred Rosemberg, Sabino Arana o Mao, los actuales dictadores emulan el peronismo, Tito y otras versiones populistas. Es una vieja historia que marca especialmente nuestro siglo pasado.
El mismo Sartre decía sobre la dictadura castrista que «el país que ha emergido de la revolución cubana es una democracia directa». Ahora vuelve, o lo vuelven, con un guión original de 1943 que nunca se llevó al cine, Tifus. Noam Chomski, («uno de los intelectuales más prestigiosos de la izquierda internacional», según El Mundo, que no hace más que repetir lo que Chomsky, modesto, dice continuamente de sí mismo), cómplice de los mayores horrores imaginables y más desprestigiado que Jean Paul Sartre, Saramago o Russell, dice que «hablar de la paz es, de alguna manera, fácil … lo difícil es crear un nuevo mundo», y se declara emocionado por «ver en Venezuela cómo se está construyendo ese otro mundo posible y ver a uno de los hombres que ha inspirado esta situación». Se refiere al tirano del nuevo fascio-populismo, Chávez, en un buen ejemplo de su gramática generativa transformacional.
El razonamiento de Chomski no cambia, lo utilizó para exculpar a los genocidas camboyanos, exactamente el mismo que el que expresó Rudolf Hess en su alegato final de Nuremberg: los judíos no solo son quienes empezaron la guerra sino que son responsables del Holocausto porque obligaron a los nazis a llevarlo a cabo mediante control mental. Chomski negó primero los crímenes de Pol Pot, un «invento de la propaganda occidental», y cuando aceptó el genocidio la culpa no era de los asesinos, sino de los crímenes de guerra de Estados Unidos. Cuando se le acabaron las excusas, en los ochenta, ese intelectual de los más prestigiosos hizo fortuna apoyando la dictadura sandinista y negando como haría cualquier revisionista nazi las matanzas que el violador pedófilo Ortega perpetró contra los indios misquitos (Michael Moore se negó incluso a publicar las crónicas que sus corresponsales hicieron sobre las masacres cuando era editor).