Terapias, yoga, realización personal y curaciones
21.10.08 @ 12:04:24. Archivado en Sectas peligrosas, Evangélicos, Fenómenos sectarios, Sectas destructivas, New Age-oriente
Las sectas ya no hablan abiertamente de apocalipsis, extraterrestres y dioses inventados. Las nuevas amenazas sectarias llegan envueltas ahora en terapias, realización y/o conocimiento personal, meditaciones varias, yoga, medicina alternativa, sanadores, centros terapéuticos, reforma del pensamiento y "limpieza" o todo aquello que sirva para no decir manipulación psicológica y coerción mental. Coinciden en demandar de sus sectarios la confesión de todas sus intimidades, a veces incluso dejando constancia escrita (caso de Cienciología). Sus principales víctimas: los más débiles. Problemas de toxicomanías, infelicidad, falta de sentido vital, depresiones tras una catástrofe personal o colectiva... Todo vale para recaudar fondos y esclavos.
Esa es la línea de Sahaja Yoga y las cientos de diferentes tendencias orientalistas o las más recientes llegadas desde Hispanoamérica como Ministerio Internacional Creciendo en Gracia (la secta de José Luis de Jesús Miranda, autodenominado “Anticristo del siglo XXI”), la Iglesia Universal del Reino de Dios (conocida como Pare de sufrir, secta de Edir Macedo que ya estuvo en prisión por fraude) e incontables pequeñas asociaciones difíciles de controlar.
Abajo una casita del gurú Edir Macedo y arriba izquierda su sencillo saloncito.
El 3 de abril miembros de la asociación de víctimas de la manipulación sectaria Largantza comparecieron ante la Comisión de Sanidad del Parlamento vasco para denunciar los abusos cometidos por determinadas sectas.
Juantxu Domínguez, presidente de Largan-tza, asociación vasca contra las sectas:
«Las nuevas sectas captan adeptos a través de los llamados centros terapéuticos. Ya se sabe: lugares de meditación, curaciones milagrosas... Estos grupos incitan a que uno cuente sus debilidades para crear dependencia. Dicen que si se deja de acudir empeorará tu situación. Y las sesiones cuestan de 50 a 80 euros. Y por cierto, sin declarar a Hacienda».
Testimonios ante el Parlamento Vasco.
José Donís Català
autor
Contacto



