
Si yo fuera Willy, dubi dubi, dubi duuu... Viviría siempre muy feliz, sin tener que trabajar. Si yo fuera Willy, pediría los papeles y regularización, reagrupamiento familiar, piso de acogida y pensión. Denunciaría por maltrato a Moratinos y a la Chacón, que vayan preparando indemnización, eh, si yo fuera Willy.
Porque resulta que el Bonito del Norte ni es bonito ni del norte, es atún blanco de muy al sur que no ha visto cañas ni en la Albufera; los nacionalistas piden la entrada del ejército opresor, los jueces no juzgan, la Armada no se arma, el gobierno flowerpower pasa de militares y judicatura, las leyes se hacen ex post facto, el ministro dice que eso del Estado de derecho está bien pero "nunca se puede generalizar", y los atuneros vascos cantan Suspiros de España. Todo eso con el pobre Willy lejos de su cocotero. Angelito.
Si yo fuera Willy me dejaría de abogados y buscaría un agente ya. Quiero portada de Pedrojota hablando de cuánto quiero a mi mamá, con taparrabos de marinerito, y sin gayumbos en Interviú. Plaza fija de tertuliano con Jorge Javier, a pachas con Cachuli y entrevista en profundidad, de pago, para Ana Rosa. Quiero una ortodoncia. Al contrario que a Quijote, se me ocurre así a humo de pajas un cursillo completo de "fomentar la autoexploración sexual y el autodescubrimiento del placer" (en swahili: cascarse gallardas por todo lo alto), con eso que subvencionan de 'El placer está en tus manos'. Una canción de Ana Belén y que me adopte Angelina Jolie.
Hace algún tiempo, cuando los políticos no estaban pendientes del telediario y los ministros de defensa defendían algo, el comercio de Roma fue amenazado por unos amigos de Willy. Pompeyo fletó quinientas naves, con ciento veinte mil hombres y cinco mil caballos, dividó el mar en trece zonas y los fue arrinconando hacia tierra donde esperaban sus legiones. La escabechina fue tal que muchos piratas se rindieron, por lo que fueron tratados generosamente por el Magno. Después se ocupó de su base en Cilicia, que está al norte de Somalia pasando Suez, donde los machacó hasta que se rindieron y recuperó todos los botines arrasando sus fortalezas. En tres meses acabó con la piratería.

Hay naciones que tienen claro quién ostenta el monopolio de la violencia. Claro que aquí, los tres conceptos son "discutidos y discutibles": nación, monopolio y violencia. Está contentísimo el presidente pacifista ahora que tiene sus Blackwater con Chacón, qué bien, como George Bush y Dick Cheney. A difundir la conjunción planetaria de paz y amor.
Cuenta Plutarco que cuando los piratas pidieron veinte talentos por el rescate de César éste se echó a reír, "voluntariamente se obligó a darles cincuenta", y "muchas veces les amenazó, entre burlas y veras, con que los había de colgar, de lo que se reían". En cuanto estuvo libre, los capturó y los mandó crucificar, quedándose además con el rescate que otros habían pagado. Como político es inigualable: pagar y salvar a las víctimas, ejecutar a los secuestradores y beneficiarse del rédito. Suetonio dice que César era "muy benévolo por naturaleza a la hora de vengarse", y que habiendo jurado crucificar a los piratas que le secuestraron, ordenó primero degollarlos para que sufrieran menos (De uita Caesarum, César 74). Montaigne, católico humanista y padre del buenismo, en el Libro II de sus Ensayos lo interpreta como "tan dulce en sus venganzas", y se atreve a criticar a Suetonio por considerar como "un acto clemente el matar sólo a los que nos ofendieron".
En 1739 comenzó otra de piratas (nada que ver con Ramoncín), la «Guerra de la oreja de Jenkins». El capitán de navío Julio León Fandiño apresó un barco corsario comandado por el pirata inglés Robert Jenkins cerca de la costa de Florida, y cortó la oreja de su capitán. Jenkins compareció ante la Cámara de los Comunes en 1738 con la oreja en la mano -¡qué escena!- y explicó que el capitán español, al tiempo que se la cortaba, decía: «Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve». Inglaterra, siempre dispuesta a defender sus piratas, declaró la guerra a España el 23 de octubre de 1739, armando una flota de guerra que superaba en 60 naves a la Armada Invencible.
Fue precisamente un vasco español como algunos de los atuneros secuestrados, en un barco español (eso está por ver), quien se especializó en esos otros piratas, los ingleses de la «Guerra de la oreja de Jenkins»: D. Blas de Lezo y Olavarrieta (1688-1741). Jorge II ordenó en 1742 que los historiadores británicos no escribieran nunca sobre D. Blas de Lezo, que borraran toda memoria suya y de la mayor humillación jamás sufrida por los ingleses: la batalla de Cartagena de Indias. Si buscamos en la Enciclopedia Británica, hoy, a Blas de Lezo, el resultado es "There are currently no results related to your search", y en contenidos adicionales, "There are currently no magazine results related to your search". Para los ingleses no existe Blas de Lezo, lo lamentable es que para muchos españoles y americanos, tampoco.
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—Maestro —le dijeron—, la Ley nos manda apedrearla. Tú, ¿qué dices?
Jesús, inclinándose, empezó a escribir con el dedo sobre la arena, con palabras que se lleva el viento. Sus únicas palabras escritas, que sepamos. Ante la insistencia de los legalistas se incorporó y dijo:
Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Los letrados, al oírlo, fueron escabulléndose uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último. Quedaron solos Jesús y la mujer en medio, de pie. Jesús se incorporó y le preguntó:
—Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Ninguno te ha condenado?”
—Ninguno, Señor.
—Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.
Esta es la posición cristiana ante un crimen de aborto, la que hemos vivido y viviremos personalmente muchos católicos, pues la Ley fue hecha para el Hombre, no el Hombre para la Ley.
Principio de Individualidad
Una de las bases fundamentales para el humanismo cristiano es la defensa del individuo y por consiguiente de la libertad. Hegel, dentro del idealismo alemán, constata que en la polis griega el hombre no tenía conciencia de su individualidad ni, por tanto, de su libertad. La esclavitud era entonces una consecuencia lógica. Es el mismo Hegel quien destaca que el cristianismo cambia la realidad al incidir en el individuo, lo subjetivo frente al Estado, y que donde impera el principio de individualidad triunfa la libertad humana. Uno de sus maestros, Fichte, define el campo dialéctico como tesis, antítesis y síntesis, o dicho de otra manera, el yo, el no-yo y su conjunción (para una gestante, la mujer, el bebé y el bien de ambos).
Es inevitable que quienes se encuentran en una fase de increencia sientan grandes preocupaciones en torno a la religión. No solo por simplismo reduccionista o para consolidar posiciones éticas necesarias, sino las más de las veces en una búsqueda legítima de bases morales, sea conciliadoramente o «a la contra». El materialismo per se es amoral, y el relativismo inmoral, por lo que desde cualquier perspectiva toda persona necesita recursos éticos razonables. La confusión y desconocimiento llevan en ocasiones a pensar que un cristiano, por ejemplo, está contra los métodos anticonceptivos. Nada más lejos de la realidad. El uso de condones no solo puede ser aconsejable: en diferentes circunstancias es moralmente obligatorio, y si alguien dice lo contrario no será por católico. La avalancha de la ortodoxia estatalista, la religión del Estado, llega en ocasiones al límite de la mezquindad, el desprecio absoluto por la realidad y por los más desfavorecidos. Con el aborto tres cuartos de lo mismo.
No pueden abordarse cuestiones morales desde el humanismo cristiano sin tener como premisas el principio de individualidad y el libre albedrío. Precisamente celebramos ahora el vigésimo aniversario de la caída de la mayor y más sangrienta tiranía que ha conocido el mundo, el 9 de noviembre de 1989, y es un magnífico ejemplo de a dónde lleva la aniquilación del individuo.
Tratar temas como el aborto en caso de violación al modo de categoría general, como un gran dios-Estado ciego, no solo es inútil, es que desprecia profundamente a cada persona en cada circunstancia. En España el 0,01% de los abortos se practican en el supuesto de violación, uno por año. De los 112.138 abortos en 2007, uno fue por violación. La violación es un fallo del Estado que no se soluciona exclusivamente con la cárcel para el agresor. El mismo Estado debe poner a disposición de la víctima todos los mecanismos, leyes positivas, que beneficien a cada mujer víctima en cada caso concreto, siempre enfocado al bienestar de la mujer y a defender el principio constitucional de que «la vida del nasciturus es un bien jurídico constitucionalmente protegido por el art. 15 de nuestra norma fundamental», por lo que la acción del Estado debe «abstenerse de interrumpir o de obstaculizar el proceso natural de gestación» estableciendo «un sistema legal para la defensa de la vida» (Sentencia Tribunal Constitucional 11/04/1985).
Derecho Romano
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02.11.09 @ 13:29:05. Archivado en Hispalibertas
Tánatos es la muerte discreta, callada, es una muerte progresista. Gemela de Hipnos, nada tiene que ver con sus otras hermanas, las Keres, que sobrevuelan el campo de batalla rechinando sus dientes blancos. Atravesamos el momento más salvaje en toda la historia de la Humanidad. Nada hay comparable en cuanto a matanzas y desprecio por los derechos humanos con el pasado siglo XX, ni los dos milenios anteriores juntos han derramado tanta sangre. Cuando invadimos países como Irak o Afganistán nadie sabe por qué, pero tenemos la cara dura de, además, legalizar nuestras matanzas en la ONU. Y eso es solo escaparate: los grandes genocicios transitan en silencio, como Tánatos, enamorada del hambre, la miseria, el aborto y la eugenesia.
La batalla por la vida y la dignidad de todas las personas se ganará, antes o después, como se ganó a la esclavitud o al racismo. La cuestión está ahora en cambiar una tendencia fascistoide. Desgraciadamente es un debate viciado y cualquier zascandil se cuelga la etiqueta vale-para-todo de progresista.
Un amigo me preguntaba hace tiempo: ¿cuándo progresista dejó de significar progresista? No lo sé. Supongo que al mismo tiempo que otros tomaron la Bastilla liberal para convertirla en un búnker. Lo explica bastante bien Manuel Martín Ferrand en El aborto como bandera política. La cuestión es que de manera insólita pero no inexplicable se ha alimentado una masa borreguil capaz de defender los más siniestros postulados de muerte, del poder más absoluto, siempre contra los más débiles.
La Iglesia
Mientras nuestros obispos patrios se dedican a hacer cariñitos a etarras, montar fantasmales partidos católicos, ver películas de Amenábar o cargarse el socialismo cristiano y la derecha de Rajoy, el mundo católico avanza, oiga, que es una barbaridad. Por si faltaba algo, los tres tenores del «hoy me manifiesto contra el aborto, mañana no» —Benigno Blanco, Alfredo Dagnino, Ignacio Arsuaga— van a palos, unidos o separados según sopla, y Rouco no sabe con qué mimbres hacer el cesto del partido rouquista.

En el II Sínodo Africano que se está celebrando en Roma los obispos de Chad han pedido una acción contundente contra las multinacionales que practican «el saqueo y el robo sistemático de las materias primas y de las inmensas riquezas del subsuelo» en su país, donde las inmensas extracciones de petróleo han hecho que «si antes la población vivía en la pobreza, hoy vive en la miseria», y «los ingresos procedentes del petróleo han servido para comprar armas y alimentar conflictos interminables». Misioneros Combonianos, los de Mundo Negro —impresionante su trabajo— en su XVII Capítulo General, acaban de definir la situación en el Congo como «una guerra hecha para encubrir el saqueo de las riquezas minerales del país, en el que el 70% de sus 60 millones de habitantes vive con menos de un dólar al día». El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, ha iniciado una campaña en la ONU para el control de las multinacionales por la defensa y dignidad de los pueblos indígenas. El cardenal Bernard Agré, arzobispo emérito de Abidyán en Costa de Marfil, califica a las corporaciones como «asesinos financieros». El País, a su manera, ha dejado constancia de la lucha eclesial contra esos amos de la vida y la muerte: Se busca Papa negro.
Para asegurar ese lucro desmesurado, el biopoder maneja guerras, enfermedades, esterilizaciones y abortos masivos, todas las medidas eugenésicas que sirvan a la avaricia. Cuando la empresa cumple su función social, nada que objetar; si no es así se transforman, como dice Molares do Val de algunas oenegés, en cultivadores de hambrientos.
Progresistas
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Algo ha cambiado en el mundo, y cambian las series. Con la temporada que comienza se enterrará definitivamente la narrativa post-traumática, agonizante en 24h y LOST, para dejar espacio a una jovencita llegada a su mayoría de edad: la crisis. Hoy carece de sentido una producción como Generation Kill, con aquel enemigo sin cara, porque no hay nada mejor para echarse unas risas que escuchar a los del facherío progresista defendiendo la invasión de Afganistán. El cénit del mundo post-traumático se alcanzó a mediados de la primera década del siglo con la explosión de Perdidos, Los Soprano, 24h y la obra maestra The Wire. Sobreviven herederos redundantes como la fallida Fringe y Flashforward, en que las 13 entregas firmadas por ABC serán finalmente 22 con posible ampliación a 25. Seres como los de Cloverfield dan paso a los alien del Distrito 39 donde lo único monstruoso es la mezquindad humana.
Y eso, la mezquindad humana, es lo que tenemos cada día para desayunar, en un medio social y político que se mueve a golpe de encuestas —como las series— desarrollando guiones que son como grano para los pollos. Ni al más fantasioso se le hubiera ocurrido dar el Nóbel a Obama. Los personajes, muy trabajados, van desde la hija de Chaves al Bigotes o don Vito, el Curita, Barbie-aborto y la Hipatia de Benidorm. ¿Alguien sabe por qué echan al chulito-Costa convertido en llorica-Costa? O una de piratas, con la rubia de los piños y el justiciero universal, sin olvidarnos de las Fuerzas Amadas (amadas en el mundo, que diría su jefa). Y esos guionistas, unos genios, con Pedro J. y Esperanza marcando la pauta, aliados de zaplanistas en Alicante y Madrid, haciendo la pinza con el marido de Chacón y Roures en la Secta, unidos en sus dos obsesiones: babosos halagos para el Mahdi de Damasco y oposición a la oposición, todo al servicio del imperio y el profeta de la paz, Zapaflower the Civilizator. «Les deseo que sean felices y que sus plegarias traigan una paz a toda la región, una paz de espíritu y de todos los seres humanos», dijo el profeta, y tras un titubeo añadió: «…como hermanos».
Así, enfrascados en estupendas series de ficción, pasa de tapadillo que entramos en deflación y Bruselas avisa de que las pensiones y la sanidad españolas están en «alto riesgo». Como cuando el hermano de Juan Guerra llamaba a las barricadas pero, esta vez, de verdad: ¡jubilados, que viene Zetapé! El giro argumental no llega y nuestro Mahdi no se queda en Damasco, único lugar donde recibe aplausos. Aquí le abuchean los malísimos ciudadanos ¡en un acto de Estado! Oiga, igualico igualico que cuando ofendía a la bandera americana, otro acto de Estado. Cuando en la oposición las únicas cosas sensatas las dicen Manuel Fraga y Rita Barberá, Houston, tenemos un problema, constatando además que la única para plantar cara a Esperanza es la virgen roja de Valencia (donde no hay oposición, ya se encarga de hundirla Zapatero).
Ficción por ficción, me quedo con las de HBO, BBC o FOX. Para que no se diga, entre las indígenas tenemos dos bombazos de público, La Alquería Blanca y forever Cuéntame, con Plutón BRB Nero de Álex de la Iglesia, al que han puesto en la Academia para disimular. Pero la ficción nacional sigue anclada en la escuela de glamour de Tele 5, con Carmele Marchante cantando “Así abortaba así así” y Belén Esteban chupando cabezas de gambas.
Estamos en crisis

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07.10.09 @ 13:11:50. Archivado en Hispalibertas
Mi iaia murió y nadie podía evitarlo. Sí pudieron sacarle sus últimos ahorros. Hija y esposa de republicanos, una década de exilio, expolio de bienes y toda una vida trabajando sirvieron para que uno de los doctores más prestigiosos de España, con calle a su nombre incluída, en uno de los mejores hospitales, nos pidiera llevarle a su despacho privado una enorme cantidad de dinero en negro porque era normal, "lo único que podría salvarla". Allí estuve yo, junto a otro familiar, con una bolsa llena de billetes como si me hubiera fichado el Cachuli. "Tengo que pagar a mi equipo" -nos dijo rodeado de maderas nobles. No me pregunten qué opino sobre quienes practican el encarnizamiento terapéutico.
No siempre se corre peligro de encarnizamiento. En marzo de 2005 la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA), integrada en la FEDOM con sede en Bruselas, recibía un sobre con el anagrama del Hospital Severo Ochoa y matasellos del día 3, con denuncias sobre sedaciones. puso los hechos en conocimiento de Sanidad y la consejería, por lo que la ministra Elena Salgado y el consejero Lamela pasaron el caso a la Fiscalía. Las asociaciones Defensa de la Calidad Sanitaria (DCS) y El Defensor del Paciente (ADEPA) también mandaron un escrito al Fiscal Jefe (pdf) del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Manuel Moix, exigiendo que iniciara una investigación y manifestando su «estupor» porque pudieran «quedar impunes casos de presunta eutanasia activa en pacientes a los que se les ha administrado sin su consentimiento y estando contraindicado para su enfermedad dosis letales». El doctor Luis Montes presentó una querella criminal contra las asociaciones de defensa de los pacientes que hicieron públicas las denuncias.
El 7 de abril de 2005 la familia de un paciente, un hombre de 78 años aquejado de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que entró por su propio pie al hospital de Leganés y salió muerto, denunciaba al facultativo J.A.B.A. por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional. El médico, que entonces era solo residente, tomó por su propia cuenta la decisión de administrar morfina y no informar a la familia. Posteriormente declaró en el juzgado de Instrucción número 3 de Leganés que sí administró la morfina, pero para un mayor confort del paciente, y admitió conocer que los medicamentos suministrados estaban contraindicados por la Agencia Española del Medicamento en pacientes con insuficiencia respiratoria. El diario ABC publicó algunos de los historiales de sedación "contraindicada" a mediados de 2006.
Morfina, Tranxilium y Midazolam
No hubo Chanel, cocaína y Dom Perignon. Según el diagnóstico rubricado por 13 especialistas del Severo Ochoa, la Comisión de Mortalidad del propio hospital tras analizar las sedaciones terminales aplicadas a 42 pacientes en el Servicio de Urgencias entre 2002 y 2003, fechado el 9 de junio de 2003, 25 de ellos recibieron sedaciones no indicadas o excesivas, muriendo horas después. En 2004 se constituyó una Comisión de Seguimiento para evaluar lo denunciado por la Comisión de Mortalidad. En 23 casos durante 2004 se detectaron sedaciones "excesivas" o "no adecuadas". Además de cáncer, 18 de ellos «no oncológicos», con demencia senil, en coma u otras patologías. En todos los casos el método usado por los Sendero Luminoso consistía en administrar a los pacientes que consideraban oportuno un cóctel, habitual en sedación terminal, de morfina, Tranxilium y Midazolam. Todo surgió el año anterior, que no hubo Comisión de Mortandad, cuando los médicos detectaron cuatro casos de «sedación atípica» con resultado de muerte en las Urgencias del Severo Ochoa. La conclusión unánime: «posible relación», «todos ellos con el propósito de sedación terminal». Es entonces cuando el director médico del hospital, Fernando Gimeno, y el gerente, Jesús Rodríguez, encargaron a la Comisión de Mortalidad que investigara en secreto.
Los informes de la Comisión de Mortalidad de 2003 no se hicieron públicos en la memoria del hospital, al contrario de lo habitual, pero otros facultativos los filtraron a la prensa posteriormente.
El informe de los peritos judiciales (pdf) nombrados por el Colegio de Médicos de Madrid señaló 34 casos de "mala práctica" entre 73 historiales clínicos estudiados, quedando reflejados genéricamente en la posterior resolución judicial. El informe fue encargado por el juzgado número 7 de Leganés al Colegio de Médicos. Sus resultados (pág 10 y ss) son los que fueron, con o sin sentencias:
III. Que existe una identificación errónea entre la instauración de medidas paliativas, justificadas en la mayoría de los pacientes, y la aplicación de sedación terminal.
VI. Que existen 20 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal en pacientes que, por estar en coma profundo, eran innecesarias y no están indicadas. Ello constituye una mala práctica médica.
VII. Que existen 10 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal sin identificar el síntoma refractario y/o no se emprendían tratamiento específicos de control antes de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas. Ello constituye una mala práctica médica.
VIII. Que existen 9 historias clínicas en las que no hemos podido alcanzar un
consenso sobre indicación o no indicación de sedación terminal.
IX. Que existen 4 historias clínicas en las que la sedación estaba contraindicada y figuran junto con sus comentarios en el apartado 111.4. La historia clínica no documenta enfermedad terminal, no está demostrado que el síntoma sea refractario al tratamiento habitual, y/o no existe justificación de la no existencia de una alternativa terapéutica. Esto constituye una mala práctica médica.
X. Que se han realizado sedaciones terminales con dosis injustificadamente altas de medicamentos y en asociaciones potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión respiratoria. Pese a ello, no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada.
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05.09.09 @ 09:07:00. Archivado en Hispalibertas

Como si cayera del guindo, pregunta Ana Belén: «¿Por qué los cubanos que viven en Cuba no tienen derecho a disfrutar de Juanes?» Resulta que Juanes ha ido a Cuba para cantar, y por supuesto bajo la inefable enseña de Paz sin fronteras (¡en Cuba! ¡Paz sin fronteras!). Los de Granma, que dan saltitos de alegría, señalan que será el Día de la Paz Mundial en esos papeles que el pueblo soberano usa para limpiarse los palominos. Algo por la paz en Colombia, donde las FARC asesinan para alimentar su negocio de droga, sería comprensible, pero en Cuba hay tremenda paz de campo santo, lo que falta es libertad. Si se tratara de otro no pasaría nada, pero del artista colombiano nadie lo esperaba. No es lo mismo que si notorios defensores de distintas tiranías, como Victor Manuel o Silvio Rodríguez, colaboraran con el salvajismo de los hermanos Castro, o cuando Haro Tecglen cambiaba franquismo por castrismo, o Pío Moa estalinismo por revisionismo franquista. Lo de Juanes levanta ampollas.
Ahí están los iconos del pijerío ochentero, prietas las filas, defendiendo lo indefendible. Papito, el jubilata Bosé que cada día se parece más al marqués de Sotoancho y su mamá, suma a sus ignotas aportaciones musicales consignas de miss en un concurso de belleza. Según él, los jóvenes exiliados «ya no pueden más de escuchar el mismo mensaje de rencor», que será el mismo de los represaliados por Pinochet, con la diferencia de que la mala bestia castrista no deja el poder. Bosé parlotea sobre la superpaz chupiguay con, asómbrense, «un cartel equilibrado en el que estén representados los artistas del régimen y los que se oponen a él». Por decirlo todo, tanto Juanes como Bosé (o Shakira y Alejandro Sanz) colaboran en proyectos por la infancia americana.
Las momias contraatacan
Es el mal de nuestro tiempo, el de todos los tiempos adaptado como mejor venda al rebaño de cada época. Una elite bien acomodada hace su agosto contemporizando con el totalitarismo, como cuando el Opus Dei creció en el Chile pinochetista, o cuando Sartre visitó la URSS y nos dejó aquella perla suya: «En la URSS hay total libertad de crítica». Utilizan la manipulación del lenguaje, argumentos esencialistas y sensibleros aliñados con la paranoia conspiratoria que caracterizó a los movimientos social-fascistas, desde el estalinismo al nazismo. Así se consigue que masas populares bienintencionadas terminen haciendo el paso de la oca y comprando cada nueva memez oligárquica. Los distintos fascismos basculan desde el original internacionalismo pretendidamente pacifista hasta el socialismo nacionalista, pero ante la imposibilidad de reeditar ideólogos como Alfred Rosemberg, Sabino Arana o Mao, los actuales dictadores emulan el peronismo, Tito y otras versiones populistas. Es una vieja historia que marca especialmente nuestro siglo pasado.
El mismo Sartre decía sobre la dictadura castrista que «el país que ha emergido de la revolución cubana es una democracia directa». Ahora vuelve, o lo vuelven, con un guión original de 1943 que nunca se llevó al cine, Tifus. Noam Chomski, («uno de los intelectuales más prestigiosos de la izquierda internacional», según El Mundo, que no hace más que repetir lo que Chomsky, modesto, dice continuamente de sí mismo), cómplice de los mayores horrores imaginables y más desprestigiado que Jean Paul Sartre, Saramago o Russell, dice que «hablar de la paz es, de alguna manera, fácil … lo difícil es crear un nuevo mundo», y se declara emocionado por «ver en Venezuela cómo se está construyendo ese otro mundo posible y ver a uno de los hombres que ha inspirado esta situación». Se refiere al tirano del nuevo fascio-populismo, Chávez, en un buen ejemplo de su gramática generativa transformacional.
El razonamiento de Chomski no cambia, lo utilizó para exculpar a los genocidas camboyanos, exactamente el mismo que el que expresó Rudolf Hess en su alegato final de Nuremberg: los judíos no solo son quienes empezaron la guerra sino que son responsables del Holocausto porque obligaron a los nazis a llevarlo a cabo mediante control mental. Chomski negó primero los crímenes de Pol Pot, un «invento de la propaganda occidental», y cuando aceptó el genocidio la culpa no era de los asesinos, sino de los crímenes de guerra de Estados Unidos. Cuando se le acabaron las excusas, en los ochenta, ese intelectual de los más prestigiosos hizo fortuna apoyando la dictadura sandinista y negando como haría cualquier revisionista nazi las matanzas que el violador pedófilo Ortega perpetró contra los indios misquitos (Michael Moore se negó incluso a publicar las crónicas que sus corresponsales hicieron sobre las masacres cuando era editor).
Todo por la paz
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14.07.09 @ 19:38:00. Archivado en Hispalibertas
Ermitaño, un auténtico morlaco de Miura con 575 kilos de músculos, ha mandado once personas al hospital, cinco de ellas con heridas por asta de toro, y dos graves. El día anterior, Capuchino, un cornúpeta colorado de 515 kilos, se descolgó de la manada y embistió como una locomotora al chaval de Alcalá. Las calles se convierten en garito de mala muerte donde saltarse a la torera el instinto de conservación, y la muerte provoca más fiesta, como la guerra llama al sexo.
El chaval murió haciendo lo que le gustaba y el país entero decidió rendirle homenaje. Por ejemplo, un aficionado captó sus últimos momentos agónicos, las imágenes pasaron a Cuatro y la tele de PRISA emitió un comunicado avisando que la exclusiva de la muerte en directo era suya. Ojito. El País montaba todo un Requiem del drama televisivo, a lo José Hierro, y sentenciaba lleno de dolor mediático: "nada es más terrible que la agonía. Ahí estaba, rodeada de ruido". No aclara Juan Cruz si se refiere a su ruido, el de su exclusiva.
Parece ser que en Telecinco, a falta de exclusivas sangrientas, llevaron a grandes intelectuales para hablar a favor y en contra de los toros (mejor imaginarlo que verlo). Favorables eran los catedráticos Sánchez Dragó y Belén Esteban, esta última, obviamente, por su autoridad al haberse cepillado un torero. La traca final fue una bailarina en pelotas introduciéndose dos bengalas por el culo, pidiendo que algún voluntario entre el respetable se las encendiera. Cuando Sánchez Dragó estaba a punto de abalanzarse sobre las banderillas, salió alguien y prendió la mecha.
Televisión en estado puro, dice Javier Pérez de Albéniz: "¿Imaginan ese mismo 'show' en Asturias, después de que la bailarina hubiese ingerido tres platos de fabes?" Como cuenta el de soitu, en Telecinco matarían por algo así.
Goya, uno de los artistas más importantes de todos los tiempos, dedicó su serie Tauromaquia a una ceremonia grave y violenta, que es una fiesta reflejo de España, vista por un -dicen- no taurino en una época en que la aristocracia ilustrada quería abolir los toros. Su serie termina con la muerte de Pepe-Hillo en 1801, que conmocionó al país provocando una prohibición fugaz. La moda o lo académico desde hace algún tiempo es tildar a Goya de antitaurino, e interpretar su obra como crítica que identifica al toro con los gabachos... Nada más lejos de la realidad. El toro siempre ha sido España, y no hay más que echar un vistazo al Guernica de Picasso. Si después de ver España protegiendo a su gente, pateada por el caballo de la guerra, les quedan dudas, lean a García Lorca.
Los españoles entrando a todos los trapos, derrotando por izquierda o derecha, buscando las tablas solo cuando la muerte es cierta y dejando muy de tarde en tarde algún momento de gloria eterna que ningún otro Arte puede igualar. El español, como el torero y el toro, se crece con el castigo; por eso somos la única nación donde uno puede declararse abiertamente ecologista, defensor de los animales y taurino.
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06.07.09 @ 10:28:21. Archivado en Hispalibertas

Vengo de la playa, pero de verdad, no del parque temático, de la mar. Vengo del Mediterráneo.
Será porque mi niñez sigue jugando en tu playa, y sigue durmiendo escondido tras las cañas mi primer amor, que detesto las aglomeraciones de turistas y me resulta incomprensible la bárbara costumbre de cultivar melanomas. Cada mañana, a las siete treinta, mi perra y yo nos lanzamos a tus aguas como quien descubre las fuentes del Nilo, previo paso por cierto inmundo solar para relax de los esfínteres. Por la orilla pasean los matineros, nadie tumbado, un par de barcas de pesca y varios como yo jugando con sus perros. Casi se pueden oler los bueyes tirando, se escucha el griterío de la triste herencia y un monumento con vestido blanco oceánico alegra la vista. Un estado de beatitud cuasi religiosa que se rompía al irnos justo antes que llegara la marabunta.
Durante varios días hemos perfeccionado la técnica, encontrando lugares alejados con dunas y madrigueras de conejo (no conseguimos cazar ninguno, pero las risas de perseguirlos son impagables). De cada cien personas, al menos sesenta sonreían al ver mi perra atacándome sin piedad contra las olas, saludaban con la cabeza y seguían su camino.
Todo fue bien hasta el último día, cuando empezó la avalancha que llaman operación salida. A punto de alcanzar el nirvana, con la luz esparramándose cristalina, escuché unos graznidos a mi espalda. Una mujer con cerradísimo acento andaluz, o marciano, me increpaba como al peor delincuente porque la perrita en la playa "es una guarrería". Mi cara debió ser un poema. En la Ribera Baixa y L'Horta es común que los indígenas quedemos bloqueados ante una catarata de gracejo meridional. No es una experiencia tan dura como toparse con un argentino, pero casi. La señora, motivadísima por su cruzada, amenazaba con llamar a la policía mientras sus amigas tiraban de ella para seguir camino. Cuando ya estaba organizando la operación libertad duradera con helicópteros, un par de fragatas y los marines de Apocalipsis now, conseguí articular palabra para decir que esa ley, a esas horas y en ese lugar, era una estupidez.
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A lo largo de la historia humana los individuos han sido sometidos siempre a la tiranía del dinero y el poder. Hoy se libra una batalla más en la guerra eterna, la del quinto poder —el ciudadano y la red global de información— contra los otros cuatro, particularmente contra la máquina de propaganda de los poderosos.
Si el santoral necesita un nuevo beato, se fabrica. Hacen que sea compendio de toda virtud estatal, fiel cumplidor de los nuevos mandamientos creados por multinacionales. Cuando no existe, se inventa como El País inventa «muertes dignas». Ante los iconos del bobismo solo cabe la entregada adoración, y si hay dudas sobre si toca o no ponerse de rodillas, se busca la referencia que no falla: “progresista”, la forma de llamar al fascismo en el tercer milenio. Como cuando el ayatolá Jomeini era "progresista y revolucionario", o con el follón entre los progresados que no saben qué hacer con lo de Irán si no hay confabulación judeo-masónica por medio, hasta el punto que ya no puede fiarse uno ni de la BBC. Progresan los frikis y salen con sus gorritos de papel aluminio para defenderse de las nucleares, y es progresivo anular el juramento hipocrático. Algún día, espero, los niños estudiarán no ya cómo pudo esclavizarse al 90% de la población mundial, sino cómo lograron que la famélica legión cantase endechas a sus tiranos.
El héroe de la post-progresía, el bobista Daniel Cohn-Bendit, Dany el Rojo, líder del sesenta y ocho, diputado del Parlamento Europeo, amigo de Sarkozy y portavoz de Los Verdes Europeos, cuenta entre sus hazañas el elogio de la pederastia, pero tolerantemente plural, revolucionariamente progresista, y con eso está todo dicho. En un debate televisivo, Dany el Rojo empezó a dar clases de ética repartiendo carnets de progresismo. Cuando otro candidato le recordó sus aficiones, la moderadora, feminista profesional ella, no dejó de cortar a quien osaba preguntar por cuestiones “menores” para que volviera al tema europeo (desde el 2:10). Al día siguiente Le Monde casi decide invadir Polonia por el escándalo de hablar cosas que no tocan, y recordaba a los bienpensantes que en las presidenciales de 2002 el malvado Bayrou dio un soplamocos a un niño que intentaba vaciarle los bolsillos.
El País hizo la hagiografía de Cohn-Bendit tras las elecciones. Según el periódico de Prisa aquello del debate «dinamitó las expectativas del centrista Bayrou y disparó las de Cohn-Bendit», porque era «una vieja historia ya olvidada… Cohn-Bendit escribió un libro sobre sus observaciones sobre la vida sexual de sus alumnos». No miente El País; en su libro autobiográfico que describe su época de monitor de guardería, Le Grand Bazar, y en distintos artículos de prensa alternativa describe esas observaciones:
«Mi permanente coqueteo con estos niños adquirió de pronto una tonalidad giro erótica. Podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme. ¡Es casi increíble! La mayoría de las veces yo estaba un poco desarmado… Me ha ocurrido varias veces que algunos niños me hayan abierto la bragueta y hayan empezado a acariciarme. Cuando lo querían, les he acariciado. Por ello se me ha acusado de perversión».
Daniel Cohn-Bendit seguirá representando a los ecolopastas, a Raül Romeva de ICV y a Oriol Junqueras de ERC, el partido que según parece aglutina a la extrema derecha catalana.
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Se viste de Hermes pero con pañuelito babacool, porque no es esclavo de la moda, odia y ama a los americanos, lleva los niños al Colegio Alemán pero respeta profundamente las lenguas regionales, dice leer a Suso del Toro y Saramago, es feminista metrosexual, o metrogeneral, porque el sexo no existe y solo hay género, aunque se cuida de decir siempre ciudadanos y ciudadanas, os y as. Le encantan las históricas conjunciones planetarias, practica la pureza de sangre ideológica, el personaje por el que siente fascinación es Franco, comprende la sensibilidad islámica y no falta a ninguna manifa de apoyo a Hamás. Es el bobo, nuestro facherío progre, siempre con el que manda. Por la conjunción planetaria y más allá.
Bobo es un acrónimo, Bourgeois-Bohème, que al parecer inventó David Brooks en el New York Times. Define al conservador que se dice progresista y que pegado a sus privilegios se gasta formas bohemias para relacionarse con la plebe. Pese a sus esfuerzos por parecer diferente sigue con fruición los mantras de corrección política propuestos por cada nuevo iluminado con poder.
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Corría el año 14 dC cuando Tiberio se convirtió en emperador. Denominado tristisimus hominum —el más triste de los hombres—, a Tiberio, que fue un grandísimo militar y buen emperador, lo machacaron en vida por razones políticas pero también por disputas domésticas que terminaron con un corte de mangas histórico, dejando a Calígula como sucesor. Su nuera Agripina, que debía ser un coñazo de carácter insoportable, se estaba quejando continuamente, sin la menor razón en la mayoría de los casos. Como dice César Vidal: «Agripina daba muestra de una destemplanza absoluta, de una intolerable falta de educación, de un egoísmo incomparable y de una insolencia sin parangón». Tiberio, al que las protestas de Agripina le dejaban más frío que las pelotas de una morsa, la tomó por el brazo y le dijo:
Si no oprimes, hija mía, te crees oprimida.
Tiberio dejaba en evidencia el verdadero carácter de la protestona. Volvamos al gran Vidal para definirla: «Una persona que necesitaba explotar el victimismo, quejarse de manera continuada y hacer la vida imposible a los demás». Es decir: si no podía oprimir a los otros, sentía que la oprimida era ella; si no era ella el verdugo, se sentía víctima.
Ese verso griego que transcribe Suetonio y editorializa César Vidal el 1º de junio de 2009 refleja varias cosas. El síndrome del victimario que pretende ser víctima. El opresor que se dice oprimido. El perseguidor mostrándose como perseguido. La miseria moral de quienes explotan el victimismo y a las verdaderas víctimas. La destemplanza absoluta, intolerable falta de educación, egoísmo incomparable e insolencia sin parangón de quienes no dudan en acusar sin pruebas a cientos de personas inocentes mientras, al mismo tiempo, defienden a terroristas condenados.
También deja claro lo difícil de sacar primero la viga de tu propio ojo para ver bien la paja en el de tu hermano. Porque hay que tener un desahogo intelectual pasmoso para editorializar así al mismo tiempo que se defiende a terroristas y se acusa sin pruebas a las víctimas de las infamias que, buscando amparo, le han llevado a uno a los tribunales.
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"Te reto a que seas mejor: alístate en la Flota Estelar".

La frase podría resumir el espíritu de Star Trek, puesto que si algo define la saga es el eterno viaje por ser mejor persona en un mundo donde no hay razas ni naciones, y ha dejado de existir la discriminación por cualquier causa. El universo trekkie habla de esperanza, de un futuro mejor para la humanidad. La Enterprise no sale a combatir (horror) como en algún remedo de western espacial (sí, la innombrable), su propósito es explorar extraños y nuevos mundos, buscar nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones, viajando audazmente a donde nadie ha llegado antes.
Star Trek habla de nosotros y nos critica para hacernos mejores. Tiene ese tono de épica grandilocuente, algo naif, tan necesario en los tiempos que corren. La utopía Trek es posible y no es cuestión de efectos especiales, que para eso hay petardos como Lobezno, ni de ponerse intelectualoides en bodrios como Los abrazos rotos. Es otra cosa, una especie de Gran Torino galáctico. Mejor no hagamos comparaciones. Como dijo Barack Obama (que ya ha tenido su pase privado en la Casa Blanca): "I grew up on 'Star Trek'. I believe in the 'final frontier".
Fueron tiempos convulsos. El 8 de septiembre de 1966 la cadena norteamericana NBC estrenaba Star Trek. En febrero de 1968 se autoriza la enseñanza del euskera en las escuelas públicas de San Sebastián (al año en Navarra), mes y medio después asesinan a Martin Luther King y en Vietnam 500 civiles son masacrados en la Matanza de My Lai. El Premio Hugo se lo llevaría ex-equo un ecologista militante en su única gran novela, la obra maestra Dune, de Frank Herbert. El Hugo del 67 fue para uno de los tres maestros de la Edad de Oro, Robert A. Heinlein, por "La Luna es una cruel amante", la lucha de la Luna por independizarse de la Tierra buscando la sociedad sin Estado, con pactos entre individuos libres como únicas leyes. En 1968 Roger Zelazny se lleva el Hugo por "El señor de la luz", una maravilla poética que aborda la crítica social desde un punto de vista aparentemente religioso que esconde en realidad la Ley de Clarke: si la tecnología es lo suficientemente avanzada, es indistinguible de la magia.
El 22 de noviembre de 1968, con la Primavera de Praga aniquilada, los estudiantes destripando adoquines en París y la guerra fría en su momento álgido, NBC emitía Plato's Stepchildren (los hijastros de Platón), episodio 12 de la 3ª temporada de Star Trek TOS. El Capitán Kirk y la Teniente Uhura provocaban un gran escándalo dándose el primer beso de tornillo interracial en la historia de la ficción televisiva. Luther King, que era un gran fan de Star Trek, había hecho cambiar de opinión a Nichelle Nichols cuando quiso dejar su papel de Uhura el primer año diciéndole: "no puedes darte por vencida". Sólo siete años antes Rosa Parks entraba en prisión por no ceder su asiento del autobús. En los estados sureños las protestas fueron tan fuertes que consiguieron impedir la emisión, con lo que por primera vez una legión de futuros trekkies salieron a la calle. El 3 de junio de 1969 se pudo ver el último episodio de la serie original, Turnabout Intruder (La intrusa traidora), donde Kirk se convierte en transexual intercambiando su cuerpo con una mujer, Paramount daba por cerrada la producción y nacía la leyenda.
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