Se están dando una serie de nombres como posibles autores de la Gioconda de El Prado, y, a mi juicio, van mal encaminados. En mi opinión, nuestra Gioconda es -o podría ser- un trabajo del gran maestro renacentista Fernando Yáñez.
Andrea Salai es el autor de la Monna Lisa desnuda. Se aprecia la técnica del sfumatto aunque muy lejos de alcanzar el virtuosismo del maestro, lo que combinado con la tosquedad de quien no aprecia las formas femeninas da como resultado un zafio varón con tetas. Mucho más cercano al genio es Francesco Melci. Salai fue amante de Leonardo, algo que no está nada claro en el caso de Melci, que, unido por un profundo amor a su maestro, se casó y tuvo ocho hijos. En las escasas obras de Francesco Melci podemos descubrir claramente el sfumatto leonardesco y la sensibilidad por el cuerpo humano, femenino y masculino, junto a detalles directos del genio como sus paisajes de fondo en Vertumno y Pomona. Bruno Mottin, conservador jefe del centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia, atribuye la Gioconda de El Prado a uno de estos dos dicípulos: Andrea Salai llegó al estudio del maestro en 1490, y Francesco Melzi, en 1507. Ese es el abanico de fechas que están considerando, lo que excluye también de entrada a Melzi, que tendría entre diez u once años mientras Leonardo atacaba la Gioconda.
Viernes, 1 de junio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín