Se cumple el sexto aniversario del 11-M y tenemos a tres compatriotas secuestrados en Mali, por los que Al Qaeda podría estar exigiendo la liberación de salafistas encarcelados en Mauritania. En palabras del presidente Aznar a propósito del 11-M: «está claro que el terrorismo islamista ha decidido emprender una ofensiva en toda regla para imponer su tiranía opresiva».
«Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos»
Han pasado seis años y no dejan de renovarse incógnitas que parecen más allá de la razón. En eso consiste el terrorismo, una sinrazón difícilmente comprensible. Incógnitas e impotencias, derivadas éstas últimas de que el sistema judicial tiene sus límites, evidentemente, como pueda ser la muerte del acusado. La impotencia ante el hecho biológico se ve a menudo en casos judiciales que, independientemente del fondo, no pueden sustituir la labor de los historiadores, aunque tampoco sean cuestiones de mero «interés histórico en el asunto».
Su delito, "quebrantar la fe de los musulmanes". Es decir, ser cristianos sin esconderse, y mantener un magnífico orfanato con 33 niños que ahora quedarán otra vez abandonados. En Marruecos, que es uno de los países más avanzados y modernos dentro del islam, se permite ser cristiano, pero jamás dar testimonio o hacer cualquier tipo de proselitismo. La primera consecuencia de expulsar a los 26 cristianos evangélicos es que les obliga a cerrar el orfanato Village of Hope de Ain Leuh, en el Atlas, regido por 16 de los expulsados.
Su director lo cuenta en la web del centro Childrenshome Village of Hope:
Viernes, 1 de junio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín