Cuando jugábamos en pantalón corto y los tomates sabían a tomate, solían poner unas películas en las que audaces vaqueros enfrentaban la saña asesina de pérfidos salvajes indios, los pieles rojas. Me pido Jim, gritaba uno, pues yo el llanero solitario, decía otro. Creo que fue en 1970, con Soldado Azul, que nos pasamos todos al bando cheyenne. Imposible resistirse a Candice Bergen, una rubia californiana haciendo de india en pelotas, impresionante. Los mismos señores de Hollywood que llevaban 67 años (desde 1903) cantando las virtudes del noble vaquero, se liaron a explicarnos lo bondadosos que eran los indios —desde entonces indígenas— y el general Custer se convirtió en un perverso mariquita genocida. El muñequito preferido, un Custer monocolor de peseta, lo cambiamos por otro en colorines de Jerónimo. En 1970, lo que vendía era protestar contra los vaqueros de Vietnam, y así llegamos a Pequeño Gran Hombre, Bailando con lobos y hasta Avatar. Cosas de la mercadotecnia.
Los indios caribes eran malísimos, con esa fea costumbre de merendarse españoles a lo bestia, sin condimentar ni nada. Pero para delicias gastronómicas los aztecas, que se zampaban a sus indios y vendían perniles hispanos en el mercado de Tenochtitlán. Antes incluso de la Guerra de los Ochenta Años, cuando los holandeses se forraban a costa del Imperio, se referían a los españoles como nuestros indios. En los tebeos, el Jabato luchaba contra sus indios, que eran romanos, y el Capitán América contra los suyos: nazis y comunistas. Del Guerrero del Antifaz y el Capitán Trueno no digo nada, creo que el gobierno y Bin Ladin los han prohibido por decreto, y sus autores andan en un taller de rehabilitación que dirige Bibí, porque yo lo valgo, Aído. La cosa es que cada cierto tiempo cambiamos de indios, o nos cambian, de manera que nosotros seamos siempre los buenos.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín