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| De Políticamente Acorrecto |
—Maestro —le dijeron—, la Ley nos manda apedrearla. Tú, ¿qué dices?
Jesús, inclinándose, empezó a escribir con el dedo sobre la arena, con palabras que se lleva el viento. Sus únicas palabras escritas, que sepamos. Ante la insistencia de los legalistas se incorporó y dijo:
Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Los letrados, al oírlo, fueron escabulléndose uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último. Quedaron solos Jesús y la mujer en medio, de pie. Jesús se incorporó y le preguntó:
—Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Ninguno te ha condenado?”
—Ninguno, Señor.
—Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.
Esta es la posición cristiana ante un crimen de aborto, la que hemos vivido y viviremos personalmente muchos católicos, pues la Ley fue hecha para el Hombre, no el Hombre para la Ley.
Principio de Individualidad
Una de las bases fundamentales para el humanismo cristiano es la defensa del individuo y por consiguiente de la libertad. Hegel, dentro del idealismo alemán, constata que en la polis griega el hombre no tenía conciencia de su individualidad ni, por tanto, de su libertad. La esclavitud era entonces una consecuencia lógica. Es el mismo Hegel quien destaca que el cristianismo cambia la realidad al incidir en el individuo, lo subjetivo frente al Estado, y que donde impera el principio de individualidad triunfa la libertad humana. Uno de sus maestros, Fichte, define el campo dialéctico como tesis, antítesis y síntesis, o dicho de otra manera, el yo, el no-yo y su conjunción (para una gestante, la mujer, el bebé y el bien de ambos).
Es inevitable que quienes se encuentran en una fase de increencia sientan grandes preocupaciones en torno a la religión. No solo por simplismo reduccionista o para consolidar posiciones éticas necesarias, sino las más de las veces en una búsqueda legítima de bases morales, sea conciliadoramente o «a la contra». El materialismo per se es amoral, y el relativismo inmoral, por lo que desde cualquier perspectiva toda persona necesita recursos éticos razonables. La confusión y desconocimiento llevan en ocasiones a pensar que un cristiano, por ejemplo, está contra los métodos anticonceptivos. Nada más lejos de la realidad. El uso de condones no solo puede ser aconsejable: en diferentes circunstancias es moralmente obligatorio, y si alguien dice lo contrario no será por católico. La avalancha de la ortodoxia estatalista, la religión del Estado, llega en ocasiones al límite de la mezquindad, el desprecio absoluto por la realidad y por los más desfavorecidos. Con el aborto tres cuartos de lo mismo.
No pueden abordarse cuestiones morales desde el humanismo cristiano sin tener como premisas el principio de individualidad y el libre albedrío. Precisamente celebramos ahora el vigésimo aniversario de la caída de la mayor y más sangrienta tiranía que ha conocido el mundo, el 9 de noviembre de 1989, y es un magnífico ejemplo de a dónde lleva la aniquilación del individuo.
Tratar temas como el aborto en caso de violación al modo de categoría general, como un gran dios-Estado ciego, no solo es inútil, es que desprecia profundamente a cada persona en cada circunstancia. En España el 0,01% de los abortos se practican en el supuesto de violación, uno por año. De los 112.138 abortos en 2007, uno fue por violación. La violación es un fallo del Estado que no se soluciona exclusivamente con la cárcel para el agresor. El mismo Estado debe poner a disposición de la víctima todos los mecanismos, leyes positivas, que beneficien a cada mujer víctima en cada caso concreto, siempre enfocado al bienestar de la mujer y a defender el principio constitucional de que «la vida del nasciturus es un bien jurídico constitucionalmente protegido por el art. 15 de nuestra norma fundamental», por lo que la acción del Estado debe «abstenerse de interrumpir o de obstaculizar el proceso natural de gestación» estableciendo «un sistema legal para la defensa de la vida» (Sentencia Tribunal Constitucional 11/04/1985).
Derecho Romano
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
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