(PD/Agencias).- Dos meses duró el matrimonio, la razón: el marido no se había bañado desde que se casaron. Alegaba que una enfermedad le había vuelto alérgico al agua.
Yara Saad Al-Din, una mujer egipcia de 23 años conoció a su marido durante un vuelo. Semanas después se había comprometido. Pero dos semanas después de la boda pidió el divorcio.
El motivo es que el marido era un guarro. Reconoció que no se había bañado desde el enlace, ya que, según sus palabras, sufría una enfermedad en la piel que le había hecho alérgico al agua.
El médico confirmó que el marido tenía un problema, pero que nada tenía que ver con el agua, simplemente era un cerdo.
joder que paciente eres pedro , estoy superenamoprada de ti , seguro que si a mi me pasase lo mismo tu me querrias forever an ever
verdaderamente el tío es un poco descuidado en su aseo personal, paro tampoco es para divorciarse.
Probablemente sufriera algún trastorno o fobia que requiera un tratamiento médico, no un divorcio.
! Qué poco se valora el matrimonio y sus compromisos. ¡
Otra cosa hubiera sido que la hubiera pegado con un calcetín sudado, al estilo de los consejos del iman de truno.
verdaderamente el tío es un poco descuidado en su aseo personal, paro tampoco es para divorciarse.
Probablemente sufriera algún trastorno o fobia que requiera un tratamiento médico, no un divorcio.
! Qué poco se valora el matrimonio y sus compromisos. ¡
Otra cosa hubiera sido que la hubiera pegado con un calcetín sudado, al estilo de los consejos del iman de truno.
Martes, 13 de mayo
Avelino Vallina
Santiago Barnuevo
Doctor Shelanu
Carlos Salvador Armendáriz
Julio César Izquierdo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
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