Una falda de tablas bien alisada
Aprendí a planchar en la mar costurera
las aguas salpicadas de la frontera
que solapaba con la ola más viajera,
la arena serenísima salinera;
desde entonces los riesgos de la ribera:
escarpados dichosos de mi niñera,
regresan con la última mensajera,
la que no evitará ninguna escollera,
mañana entrará sola ansiada naviera,
sin arrugas están las cunas veleras,
y aunque brotó el óxido dentro y por fuera,
le estaré agradecido
y hasta que muera,
transmitiré faena
por marinera.
José Pómez
http://pomez.net
Sábado, 25 de mayo
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
José Pómez
Peio Sánchez Rodríguez
Juan Granados
Julián Moreno Mestre
Juan Carrasco de las Heras
Agustín Conchilla Márquez
José Andrés Prieto
Javier Orrico