Mírate amor y mírame
y calma este clamor
hondo de inmensidad;
y del inmenso amor
culpa de la verdad;
y mírate las manos
solas están amándome
torpes sin tu permiso.
Y no las dejes solas
nunca más y acompáñalas
no quiero que te olvides
de la paz de la paz
se busca siempre en ti
como una alta ribera
de la salud eterna
de la espuma sin forma.
Que te ve y te desnuda
como el metal que flota
como hace una sonrisa
de la madera amada
en toda nuestra hora
azul, repleta azul
sin ningún contratiempo
de los ocho destellos.
Ah, y encuéntrate en cada
rostro cuando te miran
porque es más que ese trébol
que queda agradecido
al ser ojos de plenos
y tímpanos repletos
de la sonora y clara
palabra más perfecta.
José Pómez
http://pomez.net

Viernes, 1 de junio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín