
El castillo más grande que dominaba el valle
no pudo despedirse del palacio de enfrente,
la gran sombra le ampara y no te oculto el detalle
que en medio de la fiesta te llevas un valiente.
Este hombre sin baile y de todo verso olvidado
te digo que fue justo y ensanche de vereda,
se libera el despido y en este viento izado
con música de banda especialista en la seda.
En el salto que no cabe en la vida de nadie
como cuando se queman los rastrojos del trigo
se adelantó de pronto sin decir nada a nadie.
Al trote va sereno y en busca de su amigo
cuando regresa al fondo se repite la gema
hasta mañana amada que te espera un poema.
José Pómez
http://pomez.net
http://poesiapura.com
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Esto de "El castillo más grande que dominaba el valle " y "que no pudo despedirse del palacio de
enfrente", me ha dejado triste. Porque si tristes son las despedidas, aún más tristes son,
las que no lo fueron.-
Mencita.
Viernes, 1 de junio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín