El capitalismo es demasiado imperfecto para ser insuperable. Ante todo, una imperfección de espíritu: práctica y no teórica, la legitimidad del sistema capitalista es frágil puesto que se debe sólo a su éxito. Basta un fracaso, un momento de crecimiento lento para que sus fundamentos sean inmediatamente impugnados y se anuncie su muerte. Fragilidad política también: el capitalismo no produce mitos, apenas héroes: los pueblos lo juzgan sólo por sus resultados. Esterilidad mitogénica que satisface mejor en nosotros el homo rationalis que al homo symbolicus. -Introducción-
>> Sigue...
|
El liberalismo no es una solución llave en mano, lista para aplicar sobre la sociedad francesa. No es una religión revelada, los liberales no tienen ni dios, ni Marx, ni jefe. El liberalismo es un comportamiento abierto; procede por hipótesis y no por afirmación, su aporte es crítico y no dogmático. El gran peligro sería entonces que la causa liberal se redujese a la de un hombre o a la de un programa electoral cuando sea causa debe seguir siendo una búsqueda. (La Nación, 15/02/86)
>> Sigue...
|
Alberto Benegas Lynch (H) desmenuza a Bastiat:
"Lo que se ve y lo que no se ve": Con esto va a la parte más sensible del análisis económico: la manía de elaborar, sobre ciertas medidas, haciendo caso omiso de lo contrafáctico, de lo que hubiera ocurrido si los gobiernos no destinaran coactivamente recursos ajenos en direcciones que los titulares no aprueban.
Se admiran la construcción estatal, los mármoles, los vidrios, la altura majestuosa, pero no se consideran la cantidad de zapatos, los colegios y la verdura que se hubiera producido si no se hubieran esterilizado recursos. El artículo alude a una persona que rompe una vidriera. Bastiat identifica a profesionales que seriamente dictaminan acerca de los beneficios de la destrucción, puesto que, en este caso, sostienen que el vidriero contará con mayores recursos para comprarse un traje y el sastre a su vez podrá adquirir otros bienes y así sucesivamente, sin percibir el beneficio neto de contar con el vidrio y, además, con fondos para aumentar el stock de bienes disponibles.
>> Sigue...
|
Amartya Sen recuerda una y otra vez, con ejemplos al alcance de la inteligencia más elemental, que todo ser humano es muchas cosas a la vez y que tratar de encajonarlo en una "pequeña cajita" -por ejemplo, su religión, su raza o su lengua- es desnaturalizarlo totalmente y condenarse a no entenderlo.
>> Sigue...
|
(Reseña de la conferencia de Virginia Postrel en la conferencia Objetivism Today 1998)
Hacia el final de la mañana, Virginia Postrel — editora de la revista Reason — nos llevó a su nuevo libro, "El futuro y sus enemigos" (The Future and Its Enemies). Expuso su teoría de los cuatro factores que llevan al logro y al progreso, y de las motivaciones de la gente que se los opone.
>> Sigue...
|
Capitalismo: "El capitalismo era para Mill o Montesquieu una especie de sustitución de las pasiones por los intereses... tendieron a llamar la atención sobre el hecho de que la búsqueda del interés personal de manera inteligible y racional es una mejora moral con respeto a la conducta movida por el ardor, el ansia y la propensión a la tiranía. El interés era la brida más eficaz conta la locura del despotismo" (Amartya Sen, "Desarrollo y libertad", Planeta, 1998)
>> Sigue...
|
Por Scott Mc Pherson
"El sistema de propiedad privada es la garantía más importante de la libertad".
Friedrich A. Hayek
Quienes impulsan un gobierno hiperactivo nunca analizan el hecho de que el Gobierno existe para proteger los derechos individuales. En su lugar, han ampliado la definición de derechos para incluir todo lo que quieran que el Gobierno haga por ellos. Recientemente, esta forma de pensar dio nacimiento a legislaciones abusivas como la ley para estadounidenses discapacitados, pedidos de cuidado de salud universal y movimientos por el salario mínimo. Hoy, la cuestión de los derechos alegados a algo tan vago como la comunidad llevó a los gobiernos municipales a campañas de antiviolación de los códigos de convivencia.
Quien haya dicho que los gobiernos locales son mejores porque están más cerca de la gente -y por lo tanto son más responsables- habrá inventado el concepto de los códigos municipales; porque nada representa mejor el poder caprichoso y arbitrario de la mayoría que las ordenanzas locales que se aprueban para darle a un grupo de personas la habilidad de obligar a sus vecinos a un estándar estético específico. Para protegernos de esos males como el mal estacionamiento (o estacionar en la dirección contraria), el pasto alto e incluso la gente que estaciona sus propios autos en sus propias veredas, el gobierno municipal no es el guardián local sino el matón local.
>> Sigue...
|
Progresismo: Simple marketing, no quiere decir nada. Sólo coinciden en algo: en lo que no son. Inoperantes, les costó asumir una imagen hegemónica. Sus dudas internas, su incapacidad para comprender las voluntades populares los hicieron tropezar repetidamente. Son ingenuos. La falta de realismo político los dejó a destiempo. Por un lado, festivales culturales. Por otro, un país parado, desocupado y sin fondos. Falta de proyecto propio los convirtió en víctimas de sus propias denuncias. En síntesis, fueron propuestas demagógicas para ganar las elecciones y no cambiar nada. (“Los progres en crisis”, Noticias 2001, Emilio Fernández Cicco)
>> Sigue...
|
“El paternalismo es despótico, no porque sea más opresivo que la tiranía brutal, descarada e inculta, ni sólo porque ignore la razón trascendental que está encarnada en mi cuerpo, sino porque es un insulto a la concepción que tengo de mí mismo como ser humano” .
Isaiah Berlin
Hayek, en Los Fundamentos de la Libertad pero también Camino de Servidumbre, se preguntaba: “¿Qué es un estado de libertad? Es aquella condición de los hombres en cuya virtud la coacción que algunos ejercen sobre los demás queda reducida al mínimo”, escribió. Hayek era consciente de que la tarea del hombre era minimizar la coacción derivada de la voluntad arbitraria o incluso eliminarla completamente de ser posible. Parecía coincidir con F. H. Knight, a quien cita, al decir que “la función primaria del gobierno es impedir la coacción y, por lo tanto, garantizar a cada hombre el derecho de vivir su propia vida libremente asociado a sus semejantes”.
El problema aparece cuando Hayek en su obra enumera toda una serie de obligaciones en materia de políticas públicas que le compete al gobierno y que parecen echar por tierra todas sus argumentaciones anteriores a favor de la libertad entendidas como el terreno que posibilita la acción moral. En efecto, si el gobierno es el monopolio de la fuerza coercitivamente expuesto, las intromisiones gubernamentales constituyen una amenaza para nuestra libertad y para la subsistencia de sus propios ciudadanos.
>> Sigue...
|
Por H.L. Mencken*
Los políticos son los únicos ladrones que pueden robarte sin necesidad de un revólver ni un arma blanca. Tampoco corren riesgos ya que estos tipos te meten las manos en tus bolsillos apoyados por la policía, el FBI, la Guardia Nacional, los marines de la U.S. Army y la Corte Suprema de Justicia – Ted Roberts
El hombre común, a pesar de sus limitaciones, ve claramente al gobierno como algo fuera de su alcance, inalcanzable para él y para la mayoría de sus compatriotas, como si fuera un mundo aparte, a menudo hostil, lejos de su control y capaz de infligir mucho daño. En sus momentos más románticos, puede verle como un padre benevolente o hasta incluso como un tipo de deidad, pero nunca se considerará como parte del mismo. En tiempos de crisis, se le aparece como un hacedor de milagros actuando en provecho suyo; en otros momentos, se le aparece como un enemigo al cual hay que presentarle batalla en todo momento. ¿Acaso no es curioso que el robo al gobierno sea socialmente considerado un hecho menor en relación al robo a un individuo particular o incluso a una corporación multinacional? En los Estados Unidos es un delito que no genera airadas protestas comparado a hechos intrínsecamente triviales, como, por ejemplo, casarse con dos viudas teniendo el consentimiento de ambas.
>> Sigue...
|
Por Fernando Savater
Muchos creen que la política es una actividad devaluada, sobre todo porque quienes la ejercen no parecen tener soluciones creativas para los problemas de este fin de siglo. El autor de la nota, que no concibe política sin ética, teme que los partidos sean cada vez más camarillas que se autoprotegen en lugar de instituciones que alienten la participación ciudadana.
>> Sigue...
|
Don Boudreaux le da unas lecciones cívicas a su pequeño hijo Thomas Macaulay Boudreaux:
- Even in principle, government is not synonymous with society.
- In practice, government is an enemy of civil society.
- Even popularly elected government does not in any meaningful sense represent his interests or those of civil society.
- No one can and will represent his interests as well as he, personally, can and will do so (once he’s an adult!).
- People who seek political power are, with exceptions too rare to matter, never to be trusted; at best, such people are vain and officious busybodies.
- People who actually achieve political power are to be trusted even less than those who seek it without success; winning elections requires a measure of deceitfulness and Machiavellian immorality that no decent person comes close to possessing.
- He owes no allegiance to any government, regardless of the design of its flag or the familiarity of the hymns that it sings to itself.
- If he is ever asked to die for a government that claims a monopoly over his allegiance, he should politely refuse.
- In fact, government is not in the habit of asking for anything; instead, government coercively demands. So, if and when government demands that he soldier for it, he should refuse to do so. He should go to Canada, become a Quaker, fake an obsession with homo-necrophilia – that is, he should do whatever he must to prevent brutes in suits from forcing him to risk his life for their cause.
- Above all, he should be forever skeptical of received wisdoms and truths – but always understand that there is much genuine wisdom and many valuable truths in our world; skepticism is indispensable for sorting these relatively few gems from the pack of imposters.
|
:: siguientes >>
|