A Rajoy le crecen los enanos
02.01.11 @ 10:08:24. Archivado en politica
Les juro, y sin poner a Dios por testigo como han hecho algunos miembros del nuevo Govern catalán al tomar posesión del cargo, que quería comenzar el año con un artículo divertido y sin hablar para nada del Partido Popular. Quería, en estos días en los que todo el mundo se desea paz y felicidad mientras muchos esconden los cuchillos con los que apuñalaran más tarde a algunos a los que estos días felicitan las Navidades y el nuevo año, escribir sobre algo que no hiciera subir la bilis a una parte de mis lectores, era mi deseo que esta líneas fueran amables y sin ninguna acritud pero las circunstancias me hacen volver los ojos hacia la calle de Génova, sede central de la muchachada de la gaviota, donde algunos se han quitado el turrón de la boca para, cual nuevo Rambo, colocarse el cuchillo y comenzar a lanzar navajazos a diestro y siniestro.
A Álvarez-Cascos este fin de año se le han atragantado las tiernas uvas de fin de año y se le han convertido en las uvas de la ira. El que fuera vicepresidente del Gobierno de España con José María Aznar y Secretario General del Partido Popular ha dejado la casa en la que estuvo durante 34 años, el que fuera uno de los hombres con más poder en la sede de Génova ha comenzado el año enviando una envenenada misiva a Mariano Rajoy en la que se da de baja en las filas de los populares por estimar que desde la dirección no se le ha defendido con contundencia ante las acusaciones de sus conmilitones asturianos que le han tildado, entre otras cosas, de “galáctico”, “sexagenario” o “terrorista callejero”, no pondré en duda que alguno de estos epítetos pueda ser cierto. Aquel al que la socialdemocracia, en una de las campañas electorales, llegó a calificar como el doberman popular ha tirado la toalla y ha desatado una tsunami entre los fieles de Mariano Rajoy que, por cierto, sigue callado ante la que se le puede avecinar.
Pero, en mi opinión, Álvarez-Cascos más que dejar las filas de la gaviota por sentirse acosado por los insultos de sus colegas de Asturias lo ha hecho ante la afrenta que para un hombre de su poder ha supuesto el que el Comité Electoral Nacional del PP haya optado por Isabel Pérez Espinosa para encabezar las listas en aquella comunidad. Cuando el insigne pescador de salmones veía ya en puertas su vuelta a la política por la puerta grande desde Madrid le han dado un portazo en las narices y le han dejado con la miel en la boca y esa afrenta un hombre como él, al que sus mismos compañeros llamaban el “general secretario” para demostrar el enorme mando que tenía en plaza, no la puede tolerar sin la correspondiente pataleta de niño malcriado y consentido.
A Mariano Rajoy se le han atragantado los turrones navideños al recibir la epístola de su colega, ahora que ya tenía en el bolsillo las llaves de Moncloa y que ya se veía ocupando el primer sillón del banco azul del Congreso aparece Álvarez-Cascos y le agria la digestión. Esta semana había sido una buena semana para el jefe de la oposición, su triunfo cada día parece más cercano, y no por sus propuestas políticas y su buen hacer sino, más bien, por el mal hacer del Gobierno socialdemócrata que por no haber hecho bien y antes los deberes comienza el año con subidas en todos los productos menos en los salarios y con la amenaza de tener que trabajar más años para conseguir una jubilación más o menos digna. Rajoy andaba, satisfecho, frotándose las manos, en Génova todo eran parabienes ante el resultado de las encuestas, todo eran amistosos golpecitos en la espalda ante lo bien que les había venido la incompetencia de la Agencia Tributaria en el caso Fabra y mientras todavía mantiene a Camps en el congelador sabe que en el País Valencià volverán a volar altas las gaviotas, hasta Esperanza Aguirre y José María Aznar estaban más callados que nunca.
Pero de repente le crecen los enanos y ve cómo la paz comienza a dar traspiés, entra en escena Álvarez-Cascos y el sillón de Mariano Rajoy comienza a ser corroído por la voracidad de las termitas. El asturiano no es un cualquiera en el partido, recuerden que le llamaban el “general secretario”, durante años acumuló casi todo el poder en la organización y entre sus valedores y avalistas se cuentan nombres tan pesados en la estructura y en el poder en la sombra del Partido Popular como los de la “lideresa” de Madrid, Esperanza Aguirre, y José María Aznar que cual nuevo vigía de Occidente amenaza con volver si “España le necesita”. Que se ate bien los machos Mariano Rajoy si es que quiere llegar en los puestos de salida a las próximas elecciones generales, la sombra de Álvarez-Cascos es alargada y le puede mover la silla aunque no sea el asturiano el destinado a ocuparla.
Ya lo ven, quería comenzar el año con simpatía, con alegría, hablar de cosas intrascendentes, pero la tentación, en forma de misiva de despedida llegada desde Asturias a la calle Génova, me ha hecho cambiar de ocasión. De todas maneras espero que me haya salido un artículo divertido, con cierto sarcasmo, pero sin ninguna acritud. Sean felices lo que nos queda de año, que es mucho.
Comentarios:
Así llenan los huecos mediáticos y no hablan de lo importante:
De lo mal que gobierna ZParo.
Así llenan los huecos mediáticos y no hablan de lo importante:
De lo mal que ha gobierna ZParo.
interpretaciones del término “democrático”, pero en lo que a muchos de nosotros atañe, tal aseveración
tiene un univoco alcance: todos los cargos de los partidos deben ser elegidos con el voto individual, libre y
secreto de la totalidad de los miembros de ese partido. Ello incluye, naturalmente, que sean esos propios
militantes quienes elijan, por el mismo sistema, las personas que deben ser candidatas del partido a todas
las instituciones del Estado. Las ventajas del método son infalibles: adiós al caciquismo del aparato, adiósal cesarismo, adiós al “dedismo” antidemocrático, bienvenida...
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Rafa Esteve-Casanova
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