Gana la corrupción
28.11.10 @ 11:18:47. Archivado en comunidad valenciana, politica
A la vista de una encuesta encargada por un alto cargo del PSOE y hecha pública esta misma semana y suponiendo que los resultados que la misma vaticina se hicieran realidad en las próximas elecciones autonómicas de la Comunitat Valenciana hay que decir claro y alto que en tierras del País Valencià es la corrupción quien gana y que los valencianos quieren seguir bajo la vara de mando de la muchachada de la gaviota. Lejanos quedan los tiempos en los que Valencia fue capital de la República y aquellos en los que la ideología anarquista anidaba por pueblos y ciudades valencianas. Con la que está cayendo los valencianos seguirán aupando al poder al Partido Popular sin importarles para nada que después de quince años hayan llevado a la ruina económica a estas tierras.
Los trapicheos de la cúpula del Partido Popular valenciano son manual de estudio para determinar el grado de corrupción al que algunos políticos han llegado. Los trajes del President Camps, los regalos de Loewe o Luis Vouitton para engrasar la maquinaria de las concesiones en los concursos públicos, el dinero invertido en comprar pisos en lugar de enviarlo a los desheredados de Haití, el áspero y fétido olor de las basuras alicantinas, el caciquismo de Fabra en Castellón y tantas y tantas trapisondas realizadas al amparo de las alas de la gaviota popular no merman los votos muñidos por Camps y sus muchachos a lo largo y ancho del País Valencià. Al contrario, un Partido Popular más prepotente que nunca ve con satisfacción que nadie consigue descabalgarles de las poltronas de mando.
El PSOE es de aquellos que montan un circo y les crecen los enanos, les caen los trapecistas fuera de la red y los leones se comen a los domadores. Encargan una encuesta, seguramente con el fin de animar a la militancia, y el resultado les da un tremendo bofetón en todo el rostro. De acuerdo con los datos de esta encuesta 109.000 electores que en el 2007 votaron al PSPV-PSOE si ahora hubieran elecciones autonómicas se quedarían en casa o si el tiempo acompaña cambiarían la visita a las urnas por un buen día playero mientras que los votantes del PARTIDO POPULAR seguirían fieles a su voto anterior en un 92 % e incluso 38.000 votantes que anteriormente lo hicieron por los socialdemócratas en esta ocasión darían su voto a ese Partido Popular que agrupa a todas las derechas, incluso a la más extrema, xenófoba y fascista.
Algo pasa en tierras valencianas para que la mayoría del personal siga apuntalando el poder del PP en las instituciones. Los socialistas se lo deben hacer mirar, sus expertos deben comenzar ya a preparar las recetas con las que ilusionar a los valencianos, pero lo van a tener difícil. Son muchos ya los años en los que el PSPV-PSOE está desaparecido como oposición, ha habido muchos vaivenes en su dirección, y al final, de tanto acercarse a las políticas y directrices que les iba marcando el PP se han mimetizado tanto con ellos que los votantes prefieren votar al original antes que a la copia. Todo comenzó en tiempos de Joan Lerma cuando se cedió ignominiosamente ante las exigencias de la derecha y se le dejó el campo libre, en tierras valencianas da la impresión que la socialdemocracia lleva años en perpetuas vacaciones.
Por otro lado entre los valencianos está arraigada la idea de que Zapatero tiene abandonadas estas tierras por mucho AVE que se inaugure estos días, la crisis también hace mella en los votantes y es quien detenta el poder, aunque sea el central, quien acaba pagando los platos rotos y así los valencianos a la hora de acudir a las urnas le darán una patada en el culo a Zapatero pero la recibirá el trasero de Jorge Alarte. También es culpable de la anunciada debacle socialdemócrata el aparato de agit-prop del PP, esa televisión autonómica que tan sólo se dedica a dar incienso al “líder”, la oposición no existe en la televisión valenciana y ya se sabe que lo que no sale en televisión no existe.
Pero a mi lo que me produce auténtica preocupación es que los valencianos no dan importancia alguna al paso de la cúpula popular por los pasillos de los juzgados, tengo la impresión de que les perdonan todas las trapisondas que han hecho con el dinero público, que los supuestos trajes regalados no merman la credibilidad de un gobierno al borde de la corrupción, que la conversión del País Valencià en un émulo de republica bananera bajo las alas de la gaviota no les importa, que el aumento del paro y las malas condiciones de la educación pública son mera calderilla, que el dinero malgastado en la America’s Cup y la F-1 ha sido en bien de la Comunitat Valenciana y sus habitantes cuando tan sólo ha servido para llenar los bolsillos de algunos de sus amigos.
Tal vez es que cada valenciano votante del Partido Popular piensa que han hecho bien intentando llevar el agua y los euros al bolsillo de su molino, tal vez estos miles de votantes piensan que ellos hubieran hecho lo mismo si se hubieran encontrado detentando el poder. Eso es lo verdaderamente preocupante, que sea la corrupción quien marque las directrices políticas de todo un país, un país que cada día se parece más a Sicilia y Nápoles donde casi todos callan ante las maniobras de los clanes mafiosos. Me preocupa, y mucho, que cuanto más sinvergüenza es un político, cuanto más pasa por los juzgados más le vote el pueblo. Pero el pueblo es soberano y se dice que cada pueblo tiene los políticos que se merece, quizás los valencianos han llegado a un punto en el que la corrupción y la mala gestión no les importa y prefieren lo malo conocido que lo bueno por conocer.
Comentarios:
¿Cómo se llama las de Pajín y su familia en Benidorm?
¿La del empadronamiento irregular de la exvice?
¿No será que los valencianos no nos dejamos engañar por esta tribu sociata que denuncia la "supuesta"(aún no probada)corrupción del PPCV mientras que ellos roban todo lo que pueden y aparecen como "santos"?Además de soportar el castigo de ZP por no votarlo,claro está.
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Rafa Esteve-Casanova
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