Ni para sellos de correos
14.11.10 @ 10:25:41. Archivado en comunidad valenciana, politica
Ahora entiendo porqué Francisco Camps, President de la Comunitat Valenciana, supuestamente ha aceptado que Álvaro Pérez, ya saben, ese al que quiere “un huevo” le regalara algún que otro traje. Camps es un pobre que preside una Comunitat paupérrima y las facturas del sastre suelen ser caras cuando uno quiere emular en el vestir a ese figurín de la política que fue su antecesor, aunque al menos Eduardo Zaplana no nos consta que dejara de pagar al sastre. Las autoridades valencianas a cada paso que dan andan sacando pecho, se muestran orgullosos de sus logros y de estar a la cabeza de una de las CC.AA. más afortunadas, al menos eso es lo que se vislumbra a poco que a uno le de una ventolera y se ponga a ver los informativos de Canal 9 donde todo es bonito, el Sol luce aquí mejor que en cualquier otro lugar de España, nuestras mujeres son las más bellas y los valencianos los hombres más artistas y trabajadores. Luego uno sale a la calle y la realidad le da una bofetada inmensa, el paro aumenta, las colas para comer en la Casa de la Caridad son cada día más largas, Caritas no da abasto para atender a tantos como se acercan allí en busca de remedio a sus necesidades.
Y es que somos pobres, somos una Comunitat en suspensión de pagos al borde de la quiebra, no tenemos ni para sellos de correos, y esto no es una metáfora, se trata de la cruda realidad. Correos hace unas semanas ordenó a todas sus oficinas del País Valencià que no admitiera ni un envió postal más remitido por el Consell si antes no se ponían al día con la deuda acumulada o bien pagaban al contado el importe de los sellos. Aquel avanzar en marcha triunfal del que habla el himno valenciano es un avance hacia el precipicio más profundo, pero eso no afecta a los dirigentes del Partido Popular en Valencia, unos lucen trajes pagados por las empresas de Álvaro Pérez, “El Bigotes”, otros bolsos de Luis Vouitton, un chal de Loewe o un reloj de lujo, o alguna de las 630 pulseras que la policía judicial ha demostrado que Orange Market compró en la Joyería Iborra por un valor de 12.410 euros.
La falta de dinero para franquear las cartas está afectando a todos aquellos que tienen pendiente la respuesta a alguna solicitud de minusvalía, de prestación económica derivada de la Ley de Dependencia o bien están esperando como maná caído del cielo que les concedan una triste y mísera pensión no contributiva. Si no hay sellos no se pueden enviar las cartas que se están amontonando en las dependencias de diversas Consellerias y no se pueden tramitar todas estas ayudas. Pero el Govern de Camps tiene soluciones para todo y antes que comprar sellos en el estanco de la esquina ha decidido que sean los funcionarios con los coches oficiales los que hagan el trabajo de los carteros, no tenemos para sellos pero en las gasolineras todavía nos fían el gasoil.
Rita Barberá fiel a ese lema tan valenciano que dice “Tot menys apurar-se” (todo menos apurarse) se crece ante la adversidad y estos días se ha sacado un nuevo conejo, no se si de la chistera o de un bolso firmado Louis Vouitton, para sacar pecho y entretener a los valencianos. Quiere montar en Valencia un parque temático de Ferrari ahora que le han quitado el juguete de la America’s Cup y ni corta ni perezosa se ha ido hasta Italia acompañada por Francisco Camps y Jorge Martínez “Aspar” representante de Val Sports una empresa dedicada a gestionar eventos deportivos que cuesta a los valencianos un porrón de millones al año.
Allí los tres han tenido un largo almuerzo con el patrón de la firma del cavallino rampante, Luca di Montezemulo, que, seguro, ha intentado venderles un penco lleno de mataduras a precio de caballo árabe y seguro que lo consigue ya que los italianos son muy buenos embaucadores y nuestras autoridades son capaces de comprar un cesta de mimbre para recoger agua de lluvia, al fin y al cabo el dinero no sale de sus bolsillos y se podrán hacer la correspondiente foto con un Ferrari, rojo por supuesto ha pedido Rita para que haga juego con su traje, y con algún elegante italiano vestido de Armani. A su llegada a Valencia las primeras palabras de la alcaldesa fueron “Buon giorno” para mostrar su alegría por el viaje, ahora nos venderán que este parque temático de Ferrari, ese coche tan popular, creará infinidad de puestos de trabajo y que continuaremos siendo la Comunitat a la que todos los otros envidiaran.
No tenemos ni un euro para franquear las cartas pero nos endeudaremos hasta las cejas para que los Ferrari se paseen por Valencia mientras los solicitantes de ayudas se mueren antes de recibir una contestación. Lo malo va a ser cuando el gremio de gasolineras se una a Correos y los Ferrari se queden estacionados por falta de combustible, aunque estoy seguro que para estos lujos y boatos siempre quedará algún euro escondido en los oscuros cajones de las administraciones de Camps y Rita. Ya lo saben “tot menys apurar-se”, y el último que apague la luz antes de que la compañía suministradora venga y la corte por falta de pago.
Comentarios:
No ha rebatido ni una de mis afirmaciones porque sabe que son ciertas.
Lo que da verdaderamente pena es la defensa numantina que algunos hacen de políticos nefastos como los que cito en el artículo.
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Rafa Esteve-Casanova
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