Llámame Bond, no Esperanza
25.01.09 @ 11:51:26. Archivado en politica
Cuando los dirigentes del Partido Popular se refieren a la paz que reina en su corral deben estar hablando de la denominada “paz de los cementerios” porque al paso que va la batalla entre las diversas facciones seguidoras de la ya añosa gaviota sus filas van a quedar seriamente diezmadas, al menos metafóricamente. Después del último congreso del partido, en el que Mariano Rajoy salió vencedor de la guerra entablada aunque con alguna que otra cicatriz, parecía que por la sede de la calle Génova las aguas volvían a circular con total mansedumbre aunque quedaban fondos de marejada en Puerta del Sol, feudo de Esperanza Aguirre, y Cibeles, donde mora el alcalde Gallardón.
Rafa Esteve-Casanova
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