Estados Unidos, un visado encubierto
11.01.09 @ 10:07:13. Archivado en politica
Desde aquel fatídico 11 de setiembre en el que una pandilla de desalmados, fanáticos y asesinos hizo saltar por los aires las Torres Gemelas en Nueva York se desató una fiebre de control de las personas con la excusa de la seguridad, un exceso que nos ha llevado a situaciones paradójicas en los aeropuertos cuando a la hora de acceder a las puertas de embarque los malditos “chivatos” comienza a emitir intermitentes y escandalosos pitidos que hacen enrojecer de vergüenza al causante de tamaño desaguisado y que en más de una ocasión ha acabado con alguien en paños menores ante las constantes alarmas de la dichosa máquina que se dispara por unas simples monedas en los bolsillos, por la hebilla del cinturón o la cadena del reloj.
Rafa Esteve-Casanova
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