Los estadounidenses que este fin de semana han acudido a las de cine ya han podido ver la nueva entrega de Rambo, «Rambo IV», protagonizada, escrita, dirigida y producida por Sylvester Stallone. Contumaz, a los 61 años, se ha reinventado como un artista comprometido en la lucha contra la dictadura militar de Birmania, intentado abrirse paso literalmente a machetazos en el filón «progre-humanitario» copado hasta ahora por los George Clooney, las Angelina Jolie y los Bardem.
La película comienza con un John J. Rambo semijubilado y viviendo a bordo de un barquito en mitad de la jungla de Tailandia. El lacónico personaje se dedica a capturar serpientes y practica el «hobby» de la herrería. Todo bastante bucólico hasta que un grupo de misioneros cristianos de Estados Unidos le solicita respaldo logístico para hacer llegar una muy necesitada ayuda espiritual y material a las indefensas víctimas de la dictadura militar de Birmania. Cuadrilla de diabólicos opresores que casi relega a la categoría de «boy scouts» al Vietcong o a los soviéticos del Ejército Rojo que aparecieron en pasadas entregas.
Lo que sigue, según cálculos fascinantemente detallados publicados por «Los Angeles Times», es una sangrienta bacanal de 2,59 muertos por minuto. De los cuales Rambo, sin quitarse la camisa, se encarga de eliminar personalmente a más de ochenta enemigos con tácticas a veces creativas pero que nunca dejan mucho lugar para la imaginación de lo que pasa cuando a un ser humano se le dispara con un arma de fuego de gran calibre. No por nada, el protagonista que básicamente actúa con sus ojos y sus bíceps se atribuye quizá la frase más inolvidable de toda la película:
«Cuando te empujan, matar es tan fácil como respirar».
Para justificar tanta carnicería, Sylvester Stallone ha presentado su nuevo largometraje como una denuncia de lo que está ocurriendo ahora mismo en Birmania. Hasta el punto de haber suplicado personalmente a la Motion Picture Association of America para que no cargasen las tintas con la clasificación de su película:
«Les dije que esto era lo que estaba pasando ahora mismo y que si el arte tiene la habilidad de influenciar la conciencia de la gente e impactar las vidas de la gente de Birmania, no hay que diluir nada».
En su encarnación de unipersonal ONG de gatillo ligero, Stallone insiste en que «la crisis mayor y más interesante en el mundo es la crisis humana; nunca nos aburre, y se remonta a Shakespeare».
JHon el mejorr SIEMPRE NOS DIO UN MENSAJE CLARO EN TODAS SUS PELICULAS , AHORA NO ES LA ESEPCION jhON EL MEJOR Y bALBOA TAMBIEN SUERTE
! oye Rambo ! ! Ahora que caigo, por que no le das media hostia al capullo de Barden que anda todo el dia por ahí lamiendo culos !
¡Cómo vamos a ver esto habiendo tanto cine español esperando por nosotros en las salas!
! Rambo, entra el el congreso-con minuscula- y cargatelos a todos !
A veces hay que seguir adelante, aunque no sientas las piernas! Duro con ellos, John!
A ver cuando la estrenan en España, que no me la pienso perder. A rambo matando amarillos, qué bueno.
Rambo rules the game!
Joder con el abuelito
Sábado, 26 de julio
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