Puntos fuertes y débiles del trabajo informativo sobre “ violencia contra la mujer”
26.10.08 @ 11:34:34. Archivado en Sobre la autora
La información sobre los hechos relacionados con la violencia contra la mujer ha recorrido todo un itinerario : desde los espacios dedicados a la violencia, al sensacionalismo, a los conflictos que suscitan interés en el receptor, hasta los sucesos o programas dedicados a “malos tratos”. La muerte de Ana Orantes en el año 87, marcó un antes y un después en el tratamiento informativo. Y después de CIMMCO , comenzará una etapa mucho más positiva.
Este tipo de noticias violentas, generan un malsano interés y desplazan otro tipo de noticias más culturales o enriquecedoras: mandan los intereses comerciales, el ánimo de lucro y la presión de los consejos de administración porque suben la audiencia. La lucha por sobrevivir a nivel empresarial y los contenidos éticos de la profesión periodística sufren con frecuencia un conflicto de intereses.
Su tratamiento informativo se centra en detalles gratuitos y morbosos, en testimonios de personas no expertas, como vecinos, conocidos, familiares afectados , o personal sanitario que atendió a la víctima. En los informativos de las tv , en muchas ocasiones estas noticias son destacadas dentro del sumario y con escaso respeto a las personas implicadas. Se reconstruyen los hechos, como un recurso del lenguaje televisivo y se recrea una ficción porque se carecen de otros recursos de cámara o de guión. En muchos casos, se cubre la información sin medios, de forma muy precaria. Además, la presencia de noticias positivas relativas a las mujeres en los medios es muy escasa, proliferan las noticias sobre el éxito profesional de los hombres y cuando se informa sobre la mujer su perfil es bajo, en la mayoría de los casos : no tiene empleo reconocido o carece de autoestima. En numerosas ocasiones se enfoca como un crimen pasional y se huye de otras visiones que pueden enriquecer la noticia, como la aportación de médicos que expliquen las secuelas a la víctima o a sus hijos, asistentes sociales , psicólogos, jueces, asociaciones de mujeres maltratadas, etc.
Como no debe ser silenciada la violencia contra la mujer, tampoco deben ocultarse sus éxitos. Pero es en la publicidad donde la dominación del hombre y la subordinación de la mujer están más presentes, donde se perpetúa la desigualdad y donde prevalece un sexo sobre el otro: en numerosos anuncios sus contenidos reproducen estereotipos y roles sexistas, más o menos encubiertos que pueden facilitar la aparición de manifestaciones de violencia. Éstos son algunos de los puntos débiles.
Para justificar este procedimiento informativo surgen dos posicionamientos : por un lado, los que afirman que la violencia existe en la sociedad y ésta es el fiel reflejo de la violencia transmitida por las imágenes audiovisuales; y los que argumentan que la realidad es la que manda y las tv deben ser un espejo de la actualidad y no otra cosa.
Pero como los medios presentan ante el público receptor una realidad seleccionada, valorada e interpretada, se puede caer en el peligro de desorbitar esa noticia, no ofrecer todos los datos, y sugerir conductas “ de imitación” en un público poco crítico o irreflexivo o con escasa capacidad de análisis. Aquí pueden encontrarse los puntos fuertes con los que convertir una realidad en noticia o información presentable y convincente. Hay que romper esa tendencia al info-espectáculo o sensacionalismo.
Estamos inmersos en una sociedad multipantallas y la información no sólo llega a través de los tradicionales medios de comunicación,- prensa, radio o tv-, sino también a través de Internet, móviles, etc; unificar los lenguajes, o denominar la violencia contra la mujer como lo que es – un acto criminal sexista y patológico-, o pasar a la sección de sociedad, constituyen un reto importante en el seno de los comunicadores: es algo más que un suceso puntual, porque se ha convertido en un serio ataque a los cimientos de la sociedad, hasta el punto que ya existen estudios sobre el gasto económico que generan los casos de malos tratos en España; y ya existen textos legislativos nacidos ante su repercusión social.
A pesar de toda la información de estos últimos años, existen estudios que señalan que todavía el 50% de la sociedad considera la violencia contra la mujer como algo privado: los medios lanzan la voz de alarma y afirman que se trata de un asunto público; éste puede ser quizá el punto más fuerte. Esto puede entenderse como un logro, pero no debemos olvidar la falta de sensibilidad y de conciencia social de la profesión periodística motivada por la falta de formación sobre el tema y por el proceso de rutinas de producción que obliga a reproducir noticias de agencia sin una posterior elaboración . Esta situación ha comenzado a cambiar desde que las mujeres son mayoría en las facultades de Ciencias de la Información y se agilizará cuando el porcentaje de mujeres en puestos directivos de los medios, supere el 24% actual. Se espera mucho de este Congreso y para empezar , comencemos por crear “ una nueva mentalidad” entre los periodistas llamada “ código personal interno contante y sonante”.
Marosa Montañés Duato. Presidenta de “Mujeres Periodistas del Mediterráneo”
Comentarios:
Hay muchos intereses detrás: políticos, económicos e ideológicos. Mucha gente, políticos o relacionados con estos, vive de ello, y muy bien.
La legislación especial vigente es pura demagogia, sin eficacia práctica. Un desastre.
La verdad no puede ser dicha. Es demasiado terrible.
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Marosa Montañés Duato
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