Chema Morales, delegado de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo en Levante
«A ver si delante de nosotros tiene narices este señor de decir que va a pactar con ETA»
Por Miguel Pato y Juan C. Osta
Miércoles, 28 de junio 2006
Hace quince años su vida dio un vuelco terrible. Chema Morales era un guardia civil en el País Vasco en los llamados años de plomo. Vivía en Intxaurrondo con su familia cuando desde el Gobierno se mandaba practicar el terrorismo de estado. Eran los tiempos de Rodríguez Galindo.
Esta noche ha venido a Madrid a pasarla en vela porque no está dispuesto a que "este Gobierno se rinda ante estos criminales que han mandado para el otro barrio a más de cien compañeros míos". Un grupo de invatibles se han plantado en el Paseo del Padro de Madrid, a escasos cien metros del Congreso, a recordar a los suyos y a ejercer de "conciencia de Zapatero cuando anuncie que va a negociar con ETA". Chema es un hombre grande y fuerte y de una vitalidad contagiosa. No obstante, nos pide que nos sentemos porque las secuelas que el atentado ha dejado para siempre en su cuerpo le siguen pasando factura." Vamos por favor a sentarnos, si estoy mucho rato de pie la espalda me duele." Vamos los tres a un banco del paseo que, casualidad, está plagado de hormigas. Parece que a Chema estos bichejos le repugnan e impetuosamente se quita la camisa para sacudirla. Deja ver en su cuerpo varias hendiduras. "Sí, son disparos. Uno me atravesó el pie. Otro llevo en la espalda y otro en el vientre. Tuvieron que extirparme un testículo".
¿Qué te pasó?
Tuve varios atentados. Para mí el más grave fue el que sufrí la noche de Santiago del 91 en el Cuartel de la Guardia Civil de Irún, que lo volaron con toda mi familia dentro, con un coche bomba de 68 kilos de explosivo que dejaron caer por una cuesta. Hubo muchos heridos que eran críos, cosa que me traumatizó grandemente. En ese momento uno no se da cuenta de cómo está y se dedica a ayudar a los chavales; a sacar a tu hijo de los escombros de donde salió pues no muy bien.
¿Cómo están ahora tu mujer y tu hijos?
Pues mi mujer está sorda perdida, operada de la espalda, operada del corazón debido al shock que recibió tan fuerte y mi hijo tres cuartos de lo mismo.
¿Cuál es tu situación laboral ahora?
Soy guardia civil retirado. Yo me pegué diecisiete años en Intxaurrondo, en la lucha antiterrorista. Con lo cual, yo los conozco bastante mejor que Zapatero, aunque ahora se tome copas con ellos y les haga el besamanos. Conozco perfectamente la política que hace ETA. ETA no va a dejar de matar ni va a dejar de hacer nada. Esto sólo es un impass para rearmarse y, por si acaso, ver si consigue la autodeterminación y posterior anexión de Navarra e Iparralde a su Euskal Herria. Pero bueno, está demostrado que los franceses no van a tragar y se vio después del comunicado que se dirigían al Gobierno francés y su contestación fueron siete detenciones.
¿Tú te imaginabas aquel 14 de marzo de hace dos años que se iba a dar este giro en la lucha antiterrorista?
No. Pero ni loco. O sea, nunca puedes imaginar tanta necedad ni tanta locura de un presidente que se endiosa así.
¿Crees que lo que hace Zapatero es para alimentar su ego?
Por supuesto. Quiere quedar ante la historia como “El Pacifiador” o como “El ángel de la paz”. Y luego, para rematar, sólo haría falta que le den el Premio Novel de la Paz a Otegui.
Los muertos de la Guardia Civil han molestado siempre
¿Además de la AVT colaboras con otros movimientos?
En Rosas Blancas no estoy pero apoyo absolutamente todas las iniciativas ciudadanas que vayan en contra de esta locura.
Por cierto, ¿qué es lo que vais a hacer hoy aquí?
Vamos a hacer una vigilia hasta las ocho de la mañana y luego iremos al Congreso a entregar esas flores, esas fotografías, esas velas y las firmas al señor Zapatero. Y luego iremos al Congreso, a ver si delante de nosotros tiene narices este señor de decir que va a pactar con ETA. Una de dos: o salgo detenido o esto se para. No lo voy a aguantar. No voy a dejar que la sangre de más de cien compañeros que tengo enterrados, que los he llorado, que los he llevado encima de mis hombros, y con mi propia sangre y la de mis seres queridos jueguen.
¿Cómo era vuestra vida en Intxaurrondo?
Horroroso. Eso era estar metido en un gueto. Yo dentro de lo malo tenía suerte porque iba camuflado, con mis greñas, mis pendientes, mis pintas, y yo trabajaba más por libre. Pero te puedo decir cosas, como por ejemplo que tu hijo que iba al colegio y tenía cuatro o cinco añitos, poco antes de que nos pasara el atentado, te pregunte en el pasillo que cuántos vascos he matado. Con lo cual decidí, con el sueldo de mierda que ganaba, cambiarlo de esa ikastola.
¿Cuánto ganabas?
Pues ganaba 105.000 pesetas y pagaba de colegio 82.000. Y eso es lo que había. Les enseñan odio. Les enseñan que odien todo por lo que tu padre está peleando: por una unidad de España, por una bandera a la que quieres con toda tu alma y por una sociedad española a la que amas, porque si no no estarías allí.
¡Qué casualidad que sea el mismo partido que está haciendo esto que el de los GAL!
¿Qué relación tienes ahora con el Cuerpo de la Guardia Civil?
La Guardia Civil nos tiene totalmente abandonados. Desde siempre. Los muertos de la Guardia Civil han molestado siempre.
¿Cómo?
Han molestado siempre. A mí, te puedo decir, que ni para la Patrona me avisan. Entras en un cuartel y lo único que te dicen es “joder, vaya paga que te ha quedado”.
¿Pero eso no había cambiado?
Nada, eso son utopías. ¿Tú sabes que de mi atentado yo no tengo “la roja” (la medalla al mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo) porque es subvencionada? Entonces se lo han dado a unos y a otros no. A la Guardia Civil le molestamos. ¿Tú sabes los pasos que tiene que seguir un Guardia Civil para que se le considere víctima del terrorismo?
No
Pues en primer lugar te ponen de loco para arriba. En segundo lugar, como tienes que salir del País Vasco y bajar a zonas menos problemáticas eres el pirado que viene de allí y ha sufrido un atentado. Y luego esperar que pase el tiempo. En mi caso fueron siete años. Siete años en los que no te dejan entrar en una dependencia policial, si tu vas a cualquier sitio te siguen como si te fueras a llevar los secretos de la corona, si te tienen que dar una información te la van a dar al revés…Y a los policías, igual. Por eso te entra el ataque de cuernos. Tú, que lo que más has querido en la vida es la Guardia Civil te encuentras que es la que más te chulea. Yo a la institución de la Guardia Civil la quiero con toda mi alma, pero a sus integrantes en absoluto.
Yo sólo confío en España y en los españoles
¿Qué te mueve a estar aquí y seguir luchando?
El amor a mi patria.
Supongo que mantienes la relación con muchos compañeros tuyos que siguen haciendo su labor allí….
¿A los que no les dejan hacer controles?¿Te refieres a éstos?
¿Cómo ha cambiado el día a día de la labor de estos guardias civiles en estos dos años?
Yo me voy a remitir a una denuncia que hizo la Asociación Independiente de guardias civiles, por medio de su presidente, Vicente Parra, en la que dijo que en el País Vasco estaba totalmente prohibido hacer controles rutinarios. Es más, se van a hacer controles de alcoholemia en toda España menos en el País Vasco, por si acaso cae algún terrorista.
Entonces, ¿cuál es su función ahora en ese territorio?
Lo único que están haciendo es hacer seguridad en los acuartelamientos.
¿A cuánta parte de la Guardia Civil representa la Asociación Independiente?
Entre ésta y la Confederación cubren a toda la Guardia Civil de base y las dos dicen lo mismo. Pero claro, toda la Guardia Civil de base. No los mandos. Y ya sabes que un Guardia Civil no puede levantar la voz porque por decir lo que piensa le pueden privar de libertad, tiene cárcel por decirle a un teniente que no va a hacer algo que considera que no tiene que hacer.
Pero hasta cierto punto, supongo.
¿Pero es que no tienes memoria histórica? ¿Qué ocurrió con el GAL? Y qué casualidad que sean el mismo partido. ¡Qué casualidad! Y eso yo sí que lo he vivido en mis carnes. Luego pío pío que yo no soy el señor X. ¡Son tan valientes!
¿Trataste al general Rodríguez Galindo?
Lo conocí de comandante. El primer día que llegó a Intxaurrundo lo conocí. Vamos a tener que hacerle caso al señor Zapatero y empezar a sacar cosas también nosotros de la memoria histórica. Esto es algo tramado de tan antiguo que lo que está pasando ahora no es más que la guinda.
Vamos a tener que sacar también nosotros cosas de nuestra memoria histórica
¿Encaja la pieza de Rubalcaba en todo este puzle?
Madre mía, poner a la zorra a guardar el gallinero. O sea, un tío que era el portavoz del Gobierno del GAL, y que incluso está admitido judicialmente que pagaba las comisiones del TALGO y todos estos temas en la Embajada de Alemania, y ahí lo tenemos.
¿Qué esperanza te queda?
Yo sólo confío ya en España y en los españoles.
¿Pero las encuestas parece que van por otra forma de pensar que lo que tú explicas?
¿Qué encuestas?
Las de los medios, la del CIS,…
Yo te puedo decir una de El Mundo. Un 85% decía que no había que pactar con ETA.
¿Entonces confías en que la gente está entendiendo vuestras posiciones?
Lo que no entiendo es que se hayan cargado un Gobierno por una famosa frase que dijo el señor Rubalcaba, que los españoles no se merecen que les mientan, y que nos estén mintiendo constantemente el Gobierno que hay ahora mismo.
La sociedad, pues, crees que no está con el Gobierno en esto.
Pues a ver si se da cuenta esta sociedad. Yo cada vez lo veo más tangible. Yo no sé aquí, porque yo no vivo aquí, pero en Levante Zapatero no tiene nada que hacer.
Yo soy navarro…
¿Te vas a poner a bailar aurreskus ahora? Vamos hombre, por Dios. Lo que no saben ellos es que la mayoría de los navarros tienen una boina roja en el ropero. Si se piensa este señor que nos vamos a dejar, lo lleva claro.
Biografía
- Chema Morales sufrió un terrible atentado un día de finales de julio de 1991. Su mujer, su hijo y él mismo resultaron gravemente heridos.
- Trabajó como guardia civil 17 años en el cuartel de Intxaurrondo, en San Sebastián.
- Es hijo y nieto de guardia civil.
- Ahora es el delegado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo en Levante.