
El periodista chino Zhao Yan, detenido en su país desde septiembre de 2004, y la televisión afgana Tolo TV, sujeta a las presiones de grupos religiosos islámicos, han sido galardonados con los premios de Reporteros Sin Fronteras (RSF)-Fundación de Francia de 2005, dotados con 2.500 euros por categoría.
Tolo TV es una televisión privada afgana que ha sido acusada de "inmoral y anti islámica" por líderes religiosos. El motivo de las críticas ha sido alejarse de la línea de las televisiones oficiales, con informativos independientes e incluso un talk-show para mujeres. La cadena está sometida a constantes presiones en busca de su cierre. La Unión Nacional de Periodistas Somalíes busca defender los periodistas y de la libertad de prensa en el conjunto del territorio somalí, azotado por una guerra civil continua; una milicia no identificada lanzó hace meses una campaña de ataques, intimidaciones y amenazas contra la institución.
El último de los galardonados es Massoud Hamid, un ciberdisidente torturado por haber difundido fotografías de una manifestación pro- kurda en Siria. Lleva un año cautivo y le restan dos más de condena; durante este periodo de tiempo ha sido torturado, por ejemplo, azotándole con un látigo de clavos en las plantas de los pies. El dolor de espalda crónico y el vértigo son las secuelas físicas de las torturas. El año que viene, más premiados por defender los derechos que todos poseemos.
Los premios Reporteros Sin Fronteras- Fundación Francia constituyen un triste reconocimiento de que siguen existiendo lugares en el mundo en los que se castiga a quienes defienden la libertad. En la decimotercera edición de estos galardones, se ha premiado a dos personas y dos instituciones por su compromiso contra la censura y en defensa al derecho de informar y estar informados.
Durante las doce ediciones anteriores, se ha premiado a ciudadanos de Bosnia-Herzegovina, China, Ruanda, Nigeria, Turquía, Cuba, Siria, Birmania, España, Irán, Rusia, Marruecos y Argelia. Es la lista de países que han recibido alguno de los doce anteriores premios, lo cual indica que se faltó a la libertad de prensa de algún modo dentro de sus fronteras. Algunos nombres propios fueron los de la española Carmen Gurruchaga, el marroquí Ali Lmrabet o el cubano Raúl Rivero.