
El periodista del diario El País, Javier Valenzuela (ahora en excedencia) abandona la Dirección General de Información Internacional de la Secretaría de Estado de Comunicación. Valenzuela, experto en información internacional y antiguo adjunto a la dirección de El País, no hará efectiva su marcha durante esta semana según han informado fuentes de la propia secretaría. Sí lo hará así Miguel Barroso, secretario saliente de Comunicación que, como ya acordó con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, no agota los cuatro años de legislatura.
El hasta ahora secretario general de Agricultura, Fernando Moraleda será el relevo de Barroso al frente de la Secretaría de Estado de Comunicación.
Con la marcha de Barroso y Valenzuela, permanece sin cambios una tercera pata de la comunicación de Presidencia, la Dirección general de Información del Area de Nacional que seguirá ocupando Julián Lacalle.
Valenzuela, vínculado a la sección internacional de El País como experto en el mundo árabe, ha ocupado la dirección de información internacional desde la llegada del nuevo Ejecutivo. Además de las informaciones y reportajes que ha escrito para El País, Valenzuela publicó en 2002 un trabajo de investigación bajo el título 'España en el punto de mira: la amenaza del terrorismo islámico'.
Según publica ElConfidencial.com, Javier de Paz es el hombre clave en el nombramiento de Moraleda como secretario de Estado de
Comunicación. El antiguo secretario general de Juventudes Socialistas, preside hoy la poderosa empresa pública Mercasa. Según el diario online que dirige Jesús Cacho y aunque desde los aledaños del poder se lanzó la idea de que la clave del nombramiento habría que encontrarla en una vieja amistad entre el presidente y su nuevo responsable de Comunicación, lo cierto es que Javier de Paz es quien realmente hace de nexo.
De Paz, gran amigo de Zapatero, es sobrino carnal de Jesús Mancho, un veterano dirigente de la Unión General de Trabajadores (UGT) desde los tiempos de la clandestinidad, y que falleció en 2001. Mancho fue –junto a Manuel Garnacho y Emilio Castro, también ya fallecidos- uno de los mentores políticos y sindicales de Fernando Moraleda, quien a partir de la histórica Federación de Trabajadores de la Tierra de UGT creó la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). Alguien que no tenía ninguna experiencia en el campo –estudio Químicas y siempre había trabajado en gabinetes técnicos- supo levantar una organización prácticamente desde cero.