Director: Alfonso Rojo
Logo Periodista Digital

2.287.010 lectores (OJD Abril 2008)

Opine sobre la noticia

caracteres
ÚLTIMAS OPINIONES
  • Pizarro tiene el merito innegable de su ingreso en la Abogacia del Estado,su lucha titanica en defensa de los accionistas de endesa y su oposicion a l ... (+)
  • Me parece y estoy convencido , el señor Pizarro , fue y es uno de los fichajes mas necesarios de la política Española . Honrado y Tenaz ... (+)
  • Las claves del "efecto Pizarro" son: + privatización de las pensiones + privatización de la sanidad + insultar a todo aquel que no viva en m ... (+)
  • El fichaje de Pizarro me ha parecido muy bueno, me parece una persona preparadísima y con ganas de trabajar, no como Solbes que parece que naci&# ... (+)
  • La ultraderecha europea elogia al PP Un dirigente belga asegura que el PP es el único partido de derechas que queda EFE 07-02-2008 Las propue ... (+)

Ver todas las opiniones


Anunciarse en este sitio

Las claves del "efecto Pizarro"

08.02.08 | 13:24. Archivado en Política

Ya casi nadie duda de que Manuel Pizarro ha sido la mejor incorporación del Partido Popular en tanto que era la mejor persona en el mejor de los momentos. El perfil tan distinto que ofrece, sea en el interior del partido, sea en la vida política en general, puede deducirse a través de estas claves.

Ignacio Peyró cuenta en Época que son estas tres:

1) Las bases, a sus pies

El Partido Popular ha cerrado filas en torno al nombramiento de Pizarro como número dos por Madrid. Ni una crítica, ni una queja. Se distrajo el foco de atención de la hoguera de ambiciones entre Gallardón y Aguirre. Y Pizarro, dispuesto a “sudar la camiseta”, concede entrevistas desde el primer día, con un nivel alto de presencia mediática. Las bases populares están tan encantadas como los medios de la derecha y los líderes de opinión, no sólo en a derecha.

El contraste es verdaderamente intenso si nos retrotraemos en el tiempo y recordamos el fichaje de la número dos por Madrid por parte de Rodríguez Zapatero: en primer lugar; tenía que ser mujer para cumplir con la cuota; en segundo lugar, tenía que ser reconocida de inmediato por ser famosa. Al final, tras recibir la negativa de la actriz Aitana Sánchez Gijón y de la novelista Almudena Grandes, Zapatero dio con Mercedes Cabrera, catedrática de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos y mujer de Carlos Arenillas, a quien tardaría más de
dos años en dar un ministerio. Ése fue un tiro por la culata en contraposición a un Pizarro que llegó y triunfó.

2) Viene para quedarse

La inclusión en las listas electorales de Manuel Pizarro, después de dejarse convencer por las divinas palabras de Rajoy, ha dado paso a un compromiso real con el partido, al integrarse como militante en la estructura popular y afirmar que viene “a hacer política con el carné
en la mano” y que es “el último militante del PP de Madrid”, bien que en
su presentación estuviera apadrinado por dos tan lujosos como Rajoy y Aznar. En su primera rueda de prensa, citó verbalmente el modelo que para él han supuesto gentes como Loyola de Palacio o María San Gil, tan valoradas en el partido por su compromiso personal.

Asimismo, Pizarro ha abandonado puestos como el de consejero en Telefónica y la Bolsa de Madrid “sin esperar a ver qué pasa en las elecciones”. Es decir, que Pizarro ha llegado al PP para quedarse, siendo así una figura totalmente opuesta al político paracaídas, al independiente que se hace de rogar o a la fijación súbita y la apuesta personal de un líder. Con un perfil también económico, ¿qué fue de ese crack del zapaterismo llamado Miguel Sebastián, salido por la puerta atrás del PSOE? Según Pizarro, él en su vida ha dado un paso atrás. Y tampoco lo
hará ahora, aunque toque oposición y no banco azul.

3) Guerra a la partitocracia

Las listas de gentes notables de la política en España se suelen enrolar a partir de la burocracia interna de los propios partidos o bien desde el mundo universitario. Faltan emprendedores, hombres de empresa, hombres con currículo y hombres hechos a sí mismos. Entre el ejercicio activo de la política y la sociedad civil no hay capilaridades, no hay vasos comunicantes, sino más bien una censura total, que, aliada al funcionamiento vertical de los partidos, lleva a consolidar la figura de un político profesional sin oficio ni beneficio fuera del partido.

Sólo en tiempos de la Transición, unos partidos políticos recién acuñados tuvieron que acudir a lo más granado de la sociedad para integrar sus cuadros y ganar prestigio. Con Manuel Pizarro, casi por primera vez se vuelve a esta práctica de buscar la excelencia en la sociedad para
devolverle a la sociedad modelos de ejemplaridad en la política.

Es la importación, tardía pero necesaria, de un paradigma norteamericano que va contra la tradicional endogamia de la partitocracia española: Manuel Pizarro ganó una de las más duras oposiciones, trabajó para la Administración y para el mundo privado, fundó su propia empresa y acumuló experiencia de dirección en todas las escalas. Dirige una cátedra de Derecho Administrativo, ha sido docente repetidas veces en la Universidad y es académico de diversas Academias. Pero, ante todo, es la antítesis de políticos profesionales como el socialista José Blanco, que no tiene nada salvo un bachillerato y un puesto en el partido.

21 comentarios

  • ¿Te parece interesante esta información?
  • meneame
  • Delicious
  • digg
  • yahoo
  • talk bubble

Anunciarse en este sitio

Lunes, 12 de mayo -

BUSCAR

Buscar casa

BUSCADOR INTERNO
SINDICACIÓN
Periodista Digital, SL CIF B82785809 - Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España) - Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad | sugerencias@periodistadigital.com | Copyleft 2000
Chistes, Videos y Poesias