(PD).- Dios los cría y los intereses económicos y electorales los juntan. Eso al menos pasa entre Don Jesús de Polanco y el presidente Zapatero, que ha salido en defensa del dueño de El país y la Cadena SER, afirmando que el boicot del PP a los medios del Grupo Prisa es "una medida del pasado que restringe libertades como el derecho a la información y la libertad de expresión".
Todo ello, sin mencionar que su brazo derecho, el controvertido José Blanco, decretó no hace mucho un boicot total a Telemadrid o que Polanco acaba de echar a un periodista de prestigio como Hermann Tertsch por discrepar con la "línea oficial del Grupo PRISA".
Durante su intervención en la inauguración de la VII Convención Municipal del PSOE, Zapatero se refirió a la decisión anunciada este viernes por el PP de no atender "convocatorias de entrevistas, tertulias ni programas" de Prisa mientras el presidente del grupo, Jesús Polanco, no rectifique sus declaraciones.
Lo esencial de lo que afirmó Polanco, en un marco tan inusual como la Junta General del Grupo PRISA, fue que es "muy difícil" estar de acuerdo con la acción política de algunos partidos —en referencia al PP—, especialmente "en unos momentos en que hay quien desea volver a la Guerra Civil".
RAJOY ESGRIME SU DERECHO A LA "LEGÍTIMA DEFENSA"
Mariano Rajoy ha dicho estar "enormemente ofendido" por la "agresión" de Polanco y ha esgrimido su derecho a actuar "en legítima defensa".
El líder del PP ha hecho estas consideraciones en una rueda de prensa ofrecida en Berlín con motivo de su participación en la cumbre del Partido Popular Europeo.
Rajoy ha dedicado la práctica totalidad de la rueda de prensa a explicar que los lectores de 'El País', los oyentes de la Cadena Ser, y los televidentes de Cuatro no van a ver mermado su derecho a la información porque, como la propia rueda de prensa de este sábado demuestra, los cuadros del PP no van a vetar las preguntas de sus periodistas (de hecho, tres de las cinco cuestiones que se le hicieron en la rueda de prensa fueron planteadas por representantes de medios de este grupo). Lo que no va a hacer el PP, ha proseguido, es acudir a espacios propios de Prisa.
"¿Qué quieren, que nos callemos, que aplaudamos?", se ha preguntado Rajoy criticando que sea ahora el grupo Prisa el que se haga el ofendido porque "mucho más ofendido estoy yo". El presidente del PP criticó al propio Jesús Polanco y al resto del Consejo de Administración por no haber tenido la "gallardía" siquiera de haberle telefoneado o puesto en comunicación para pedir disculpas. "Nadie lo ha hecho", ha insistido.
El líder del PP ha asegurado que lleva 25 años en política y acepta las críticas y admite que en todos los países los grupos editoriales tienen "tendencia", pero eso es una cosa, y otra, semejante "agresión gratuita" a millones de españoles que lo único que hicieron el 10 de marzo fue manifestarse pacíficamente contra una decisión del Gobierno, "que no les gusta".
Tras señalar que todos esos manifestantes son "españoles normales, decentes, demócratas y liberales", dijo que todos ellos "han sido agredidos y maltratados" y están "enormemente ofendidos".
En línea con la argumentación que usó también contra el Gobierno en la rueda de prensa, el líder del PP aseguró que se trata de sacar al PP "del sistema" porque es incómodo, y se preguntó si no hay "capacidad de autocrítica" en Prisa para darse cuenta de la equivocación.
Respecto al apoyo que ha logrado el grupo del resto de partidos políticos, sindicatos, y organizaciones de prensa y otros colectivos, Rajoy recordó que el PSOE también ha vetado a Telemadrid.
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