(PD).- La sorprendente aparición en la escena política catalana de Ciudadanos de Cataluña no ha dejado indiferente a nadie. Desde los estusiastas, ya hay algún medio de derechas que ha solicitado la exportación de este partido al resto de España. Pero el problema se plantea al saber que algunos de los integrantes han defendido abiertamente el aborto basado en la selección de sexo o el derecho de los homosexuales a contraer matrimonio. ¿Es esto compatible con la idiología de los que le jalean?
Así lo plantea ABC en su primer editorial.
"La exitosa aparición de Ciudadanos de Cataluña en el escenario político catalán ha provocado en ciertos sectores de opinión una entusiasta extrapolación a escala nacional de esta nueva vía política, apadrinada por el dramaturgo Albert Boadella y el periodista Arcadi Espada junto con otros intelectuales y profesores universitarios catalanes. Es justo reconocer que estas personalidades de la cultura, el periodismo y el pensamiento han sabido articular políticamente una serie de movimientos de reacción social a la asfixiante hegemonía nacionalista, desde posiciones y para votantes de izquierda que, por no ser nacionalistas, repudiaron la mutación del PSC, y que, por no ser de derechas, no votaban al Partido Popular. Ciertamente, Ciudadanos ha logrado capitalizar ese voto que en otras circunstancias habría incrementado la abstención."
Continúa,
"Esas mismas razones que explican el éxito de Ciudadanos de Cataluña -fraguado a costa, fundamentalmente, del PSC- son las que hacen muy compleja, por no decir inviable, su exportación al resto de España, opción defendida con tanto entusiasmo como incoherencia por medios supuestamente afines al PP. Como subrayaba anteayer en una entrevista a ABC Esperanza Aguirre, «el único partido de los ciudadanos en Madrid es el Partido Popular», porque no tiene sentido -y aquí radica la incoherencia- que aquéllos que promueven la fórmula de Ciudadanos a escala nacional lo hagan con el argumento de que el PP ha dejado un hueco por no ser fiel a su programa «natural».
Bastaría recordar determinados planteamientos defendidos por algunos de los promotores de Ciudadanos de Cataluña para comprobar el dislate de que sean precisamente medios confesionales los que apoyen esa estrategia. A la derecha con valores morales confesionales no le debería bastar el antinacionalismo para ignorar todo lo demás. Sin duda, estamos ante figuras, como Albert Boadella, que han demostrado gran valor como impulsores de una reacción social contra el nacionalismo catalán, al que denunció en solitario cuando nadie en su gremio se atrevía a hacerlo y por miedo a perder las prebendas del régimen. El problema, por tanto, no es de Boadella, sino de quienes dicen defender unos principios y promueven los contrarios. Lo mismo cabría decir del apoyo que algún otro promotor de Ciudadanos ha puesto por escrito al aborto basado en la selección de sexo, o del respaldo expresado en la entrevista con ABC por el líder de esta plataforma, Albert Rivera, a los matrimonios entre homosexuales."
Y concluye, en clara alusión a la cadena COPE,
"Todas estas opiniones son legítimas y compatibles con el reconocimiento político al esfuerzo de vanguardia que han asumido los promotores de Ciudadanos de Cataluña, a los que no cabe reprochar que digan y defiendan lo que piensan. Lo que resulta incompatible es la doble moral de los que, desde medios confesionales, jalean a este partido como alternativa a la supuesta «desnaturalización» del PP."
Viernes, 1 de junio
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Antonio Pérez Henares
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez| Junio 2012 | ||||||
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| << < | > >> | |||||
| 1 | 2 | 3 | ||||
| 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
| 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 |
| 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 |
| 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | |