Sandra Remón (Periodista Digital).- El rotativo vasco "Gara" desvelaba en su edición del 1 de junio que las conversaciones entre el PSE y la ahora ilegalizada Batasuna comenzaron a finales de 1999, y que el socialista Patxi López habría participado en los contactos para incrementar "el nivel de interlocución en esa mesa extraoficial.
Seis años de maduración para llegar a la foto inédita de PSE y Batasuna juntos
En el archivo de este diario surgido en 1999 no existe ninguna fotografía de PSE y Batasuna hablando en torno a una mesa, salvo las obtenidas en el Parlamento de Gasteiz. La imagen anticipada por Patxi López para las próximas semanas será, por tanto, inédita, con todo lo que ello significa.
Durante mucho tiempo, para ilustrar informaciones cuyos protagonistas fueran el PSE y la izquierda abertzale GARA y otros diarios debían recurrir a la imagen de esta página: una conversación casual e informal entre Joseba Permach y Jesús Eguiguren. La fotografía es de junio de 1999; entonces, en pleno proceso de Lizarra-Garazi, ni siquiera había todavía una vía de interlocución privada estable entre estos dos sectores.
Desde entonces han pasado siete años, pero a día de hoy sigue sin existir ni una sola imagen de dirigentes de Batasuna y del PSE debatiendo en torno a una mesa, salvo las obtenidas en comisiones o plenos de la Cámara de Gasteiz. Esta constatación da aún más valor al anuncio hecho anteayer por el secretario general del PSE, Patxi López, de que se reunirán con la izquierda abertzale en las próximas semanas.
DE RECONOCERLO A NEGARLO
La ausencia de reflejo gráfico no quiere decir que ambas partes no hayan hablado, y largo y tendido, durante este tiempo. La vía de contacto se inició en Durango a finales de 1999, prosiguió en Elgoibar y sigue ahora en otros lugares. Los interlocutores principales apenas han cambiado en este tiempo, pero sí el contenido del diálogo y la dirección del PSE. Aunque ahora pueda resultar sorprendente, el camino emprendido por Jesús Eguiguren fue avalado en su día por Nicolás Redondo Terreros, que reconoció públicamente la existencia de este canal e informó al ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja.
El entonces líder del PSE lo hizo después de que ABC informara de que se habían producido contactos incluso tras el primer atentado mortal de ETA tras la tregua, en enero de 2000. Redondo Terreros alegó que «no ha habido negociaciones ni nada, únicamente un cambio de impresiones». Y esas reuniones siguieron en absoluta discreción, aunque ya no se hablaría de ellas hasta mucho más tarde.
Como muestra de que los servicios de información españoles nunca les perdieron la pista queda el interrogatorio de la Guardia Civil a Joxe Mari Olarra, uno de los interlocutores de Batasuna, muy poco después. Al entonces mahaikide (miembro de la mesa) le hicieron saber que tenían conocimiento de todas las reuniones, "incluso de las secretas". En su reciente declaración ante el tribunal que juzga el sumario 18/98 en la Audiencia Nacional, Olarra enmarcó esa detención en el intento de torpedear esos contactos.
Sin embargo, los representantes de la izquierda abertzale y del PSE lograron mantener el pulso en un contexto marcado tanto por las embestidas policiales como por los atentados de ETA. Y también proseguirían cuando la izquierda abertzale fue ilegalizada.
Este nuevo escenario, sin embargo, abocaría al PSE a negar en lo sucesivo cualquier diálogo con Batasuna, creando una situación absurda. Así, cuando Otegui los hizo públicos en el libro "Mañana, Euskal Herria", evidenciando que ya estaban suficientemente asentados, la Comisión Ejecutiva del PSE hizo pública una nota en la que afirmaba que "no ha mantenido reuniones políticas con Batasuna en estos últimos años, y mucho menos cuando se han estado produciendo atentados".
Paralelamente, el partido de Patxi López incrementaba el nivel de interlocución en esa mesa extraoficial el propio secretario general se ha sentado en ella de forma puntual. Y estas reuniones fueron un factor clave para llegar al nuevo escenario político que tiene como mejor ejemplo el alto el fuego de ETA. El día después, Jesús Eguiguren afirmaba en El Diario Vasco, en la única entrevista concedida hasta ahora, que los cimientos son sólidos.
Ahora, la declaración de Patxi López constituye un salto adelante en doble sentido: oficializa y hace público el diálogo entre el PSE y la izquierda abertzale, y posibilita que el "cambio de impresiones" del que habló Redondo Terreros en 2000 pase a otro estadio muy superior: el de la negociación de la puesta en marcha de una mesa multipartita resolutiva.
LOS ANTECEDENTES
Antes de llegar a este momento, miembros del PSOE o de su entorno han allanado el camino con otras imágenes: una es la de representantes de PSE, PSN y PSF suscribiendo el texto de Ahotsak junto a miembros de Batasuna, calificada por Zapatero como imagen "de futuro"; otra es la del propio Patxi López reuniéndose con las parlamentarias de Ezker Abertzalea poco después de que el ministro Jordi Sevilla lo descartara; y ahí queda también la reunión pública entre Dámaso Casado (UGT) y Rafa Díez (LAB).
Las palabras de Patxi López no han dejado indiferentes ni a unos ni a otros y el diario Gara continúa este viernes con ellas. Apunta que "se explicacaban perfectamente por sí mismas". Recuerda el rotativo lo dicho por el secretario general del PSE que dijo que "tendremos la oportunidad de trasladarles que deberían plantear iniciativas tendentes a recuperar su condición de fuerza legal con lo que quedaría despejado el camino para avanzar en la concreción de los ámbitos de diálogo". Apunta el diario que son los propios partidos vascos los que deberían decidir dónde, cómo y con quién hablarán los partidos vascos:
Zapatero se pierde en cuestiones que decidirán los agentes vascos
Las palabras de Patxi López se explicaban perfectamente por sí mismas. Por ejemplo, en lo referido a una futura reunión con la izquierda abertzale, señalaba textualmente que en ese encuentro "tendremos la oportunidad de trasladarles" que "deberían plantear iniciativas tendentes a recuperar su condición de fuerza legal con lo que quedaría despejado el camino para avanzar en la concreción de los ámbitos de diálogo". Pero también quedaba claro que el PSE considera a la izquierda abertzale "un interlocutor válido", que era preciso pasar «a una fase de negociaciones incluyentes y que la constitución de la mesa es "un objetivo a alcanzar en los propios meses". Es comprensible que ante el revuelo que se ha producido, el presidente del Gobierno español, objeto de tantos dardos, quisiera entrar en matizaciones sobre qué le va a decir el PSE a la izquierda abertzale o sobre si el diálogo político "se debe producir en los ámbitos institucionales y con las fuerzas políticas que estén en la legalidad". Pero Zapatero ya sabe que "en los próximos meses", al menos en un año, la izquierda abertzale no estará presente legalmente en ningún "ámbito institucional" salvo en algunos pocos ayuntamientos. En todo caso, antes de meterse en este tipo de jardines, de los que es difícil no salir embarrado, debiera atender al principio de que dónde, cómo y con quién hablarán los partidos vascos es algo que deben decidir los propios partidos vascos. Un ámbito en el que no tiene otro papel que el que PSE y PSN le quieran conceder al secretario general del PSOE. Y como presidente le corresponde respetar lo acordado.
En su edición de este viernes, el rotativo señala lo mal que ha sentado el anuncio en todos los órdenes de la vida: la pública, la política y la periodística. Los periódicos se centraban ayer en las declaraciones de Patxi lópez, y según Gara, lo hacían desmesuradamente. Según este diario "los más egregios representantes de la derechona periodística", en alusión a Jose Antonio Zarzalejos, Jose Alejandro Vara, Pedrojota Ramírez, se han "puesto de los nervios" tras conocer las intenciones de Patxi López:
Las condiciones que impone la prensa
La declaración de intenciones de Patxi López, ratificada por ZP, ha puesto de los nervios a los más egregios representantes de la derechona periodística. Se pueden imaginar las burradas de ayer en La Razón, ABC o El Mundo. Sin embargo, tenía más enjundia el editorial compartido que publicaban El Diario Vasco y El Correo Español, en el que, en el intento desesperado por darle la vuelta a una realidad que les disgusta, sentenciaban que:
"Es a la izquierda abertzale a la que corresponde realizar todo el esfuerzo para recuperar su legalidad. Es la izquierda abertzale la que tiene que librarse de su dependencia de ETA y cumplir con los requisitos legales para inscribirse como formación comprometida en desarrollar su acción política sin solapamiento alguno con el uso de la violencia y la coacción".
El problema es que hicieron una legalidad a medida, como un sastre cose un traje, para dejar a la izquierda independentista fuera del juego. Ya lo verán. Insistía el editorialista:
"La Ley de Partidos nació con la vocación de eliminar los resquicios de permisividad que la legalidad dejaba a la connivencia entre el terrorismo y el ejercicio público de la política y ha acreditado su eficacia al hacer inviable una estrategia de esta naturaleza. Pero el abismo que separa a la izquierda abertzale de los valores de la democracia no podría salvarse mediante su mera inscripción en el registro de partidos. Es imprescindible que lleve aparejada la renuncia de los herederos de Batasuna a todo argumento ventajista que apele al riesgo del retorno a la etapa del terror. Sólo así podrá la sociedad democrática confiar en que asumen el papel de representantes de una parte de la voluntad política de los vascos".
Y ahora veremos quién juega con ventaja y pide al contrario que renuncie a ganar: «la izquierda abertzale debería comprender también que resulta vana su pretensión de soslayar el vigente marco de autogobierno para dibujar sobre él una quimera políticamente inexistente y socialmente inalcanzable como la Euskal Herria de los siete territorios (...). No bastará con que la izquierda abertzale recorra la trágica distancia que separa a la barbarie y al totalitarismo de la libertad. Resulta imprescindible que transite de la irrealidad que genera el fundamentalismo al sentido común que exige la convivencia en una sociedad plural incardinada en una realidad igualmente diversa como la española». O sea, que diga lo que le gusta oír al editorialista. ¡Mira que cuco!
El diario ABC recoge hoy
Lunes, 23 de noviembre
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Antonio Pérez Henares
Jaime Rodriguez
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Casimiro López González
Rolando Rodrich
Juan Cruz Osta
Mercedes Guiot| Noviembre 2009 | ||||||
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| << < | > >> | |||||
| 1 | ||||||
| 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 |
| 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 |
| 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 |
| 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 |
| 30 | ||||||