La lujuria es como la muerte. Algo difícil de definir. No sé si me provoca pudor, miedo o satisfacción. En ocasiones pasa desapercibida ante los ojos de la gente pero está en los cuerpos y en las mentes. Las sexólogas dicen que el sexo se encuentra en el cerebro. Debe de estar apoyado al lado de la lujuria, que lleva a la pasión y al desenfreno.
La lujuria está relacionada con el deseo carnal o con el vicio…pero nunca con el amor. Si el amor estuviera relacionado con la lujuria seguramente estaría considerado como algo pecaminoso. ¿Por qué la lujuria es negra y el amor es blanco?
Me cuesta entender el sistema de valores sobre los que mi círculo está asentado. Parece como si los conceptos tallados en piedra sobre las tablas de las mentes cristianas no dejaran paso a un amplio diccionario de sinónimos donde poder hallar aquel que convirtiera lo malo en menos malo y algo bueno en algo peor.
Todo esto viene a mi cabeza después de haber visto la película biográfica de Edith Piaf. Una pequeña persona frágil de cuerpo pero muy fuerte de mente. Asentada sobre los valores de la corrupción, el vicio y la lujuria. Educada en ambientes de burdeles que aparecen en pantalla color oscuro, teñidos de lencerías rojas y pequeños atisbos de sexo que ocupan frames contados del papel fílmico. Y de ellos…aflora una voz de fuerte carácter y gran personalidad, abandonada de madre y padre a su suerte y solamente querida y educada por una puta; alabada y bendecida por su público aunque se cagara en la puta madre que los parió…ellos aplaudían esos insultos…porque era Edith Piaf. Ella era un nombre, una fama, un icono, una voz…que murió por vivir y disfrutar. Que se chutaba morfina hasta caerse de culo, pero seguía cantando. La lujuria de esta mujer era el canto. Y convirtió los aires de aquel prostíbulo de su infancia en canciones de gran éxito.
Siempre hay que dar cabida a la imaginación del director y pensar en la exageración que puede hacer de la realidad. Pero también cabe pensar que el mismo director no haya querido caer en la frivolidad y se haya comedido. En cualquier caso el sabor de boca de la película sabe a lujuria y a rebeldía, a aires de grandeza y melancolía; a vivir su vida. Entonces, la lujuria cambia de color, la lujuria ha pasado a ser blanca; ayuda a respirar y pone una nota de color a las cosas; vierte un cubo de agua fresca sobre la arena y ayuda a respirar dentro del corsé ortopédico de la vida cuyos lazos son los valores… siempre relativos.
La felicidad. Concepto ambiguo donde los haya. Como el amor. Como intentar encontrar el sentido de la vida. La felicidad es solo un pequeño valle de relajación entre los angostos relieves del malestar. Es un dulce al que nos acostumbramos rápido, que nos arranca una sonrisa pero rápidamente nos devuelve a la normalidad. Nos pasamos la vida buscándola, tratando de comportarnos según los patrones o los valores del imaginario social. Olemos la felicidad en el portal de enfrente y tratamos de imitar esas maneras para obtener algo que quizás sea mentira o que quizás no sea para nosotros. ¿Nos la dá el amor? ¿Nos la da el dinero? ¿Nos la da el trabajo o la realización personal? No la vemos pero nos la da todo...y en nuestro empeño de encontrarla...caemos en los brazos de la pestilente rutina que nos mece en un regazo interminable y que nos balancea entre los aires de cada día...y mientras nos acunamos en esa espera tardía, van pasando los años sin percatarnos de que la felicidad, se encontraba en el día a día.
Nos hemos creado una idea de la felicidad que nos sobrepasa y cuantos más bienes poseemos creemos que más felices seremos. Hemos creado una suerte de síndrome de diógenes propiciado por la sociedad consumista (una vez más le echamos la culpa a la sociedad como si fuese un ente extraño del que no responsabilizarnos) que nos empuja a la búsqueda de algo más, siempre algo más. El psicoterapeuta Luis Muiño lo define muy bien en su blog El Hábitat del Unicornio y una famosa revista de ciencia ha realizado un entretenido reportaje al respecto.
La abundancia. Nutella, plátanos, champuses, algodón de azúcar, oreos, slim fast, tostador,m&m (o emanems, como se prefiera) paisajes idílicos, piscinas de ricos, cosméticos...son los asesinos de la sociedad de la opulencia.
La artista mexicana Daniela Edburg, retrata la muerte de mujeres bellas que mueren de ganas de morir. Que buscan su muerte y mueren por voluntad propia. Mujeres que lo tienen todo y buscan más. Mujeres sujetas a vicios de la sociedad y dominadas por criterios publicitarios que "se mueren" por un bizcocho o por la moda de Milán. Estas mujeres mueren por cosas...benditos aquellos tiempos de Madamme Bobary que, desgarradora, moría por amor...o aquella canción de aquel cantante que ya nadie recuerda que decía: "La quiero a morir".
La muerte es algo incomprensible. No voy a entrar en existencialismos que no harían más que alterar mi estado emocional como si tuviera una montaña rusa en mi estómago. Pero sí he de decir que yo no conocí al gran señor Pavarotti, nunca nos hemos visto. Sí, he estado en su país de origen pero ni siquiera nos hemos cruzado por la calle. No nos hemos saludado ni he gozado de su simpatía y buen humor. Han hablado de su humildad. De sus ganas de democratizar la ópera. De dar a conocer al mundo que este estilo no está solo monopolizado por orejas de la burguesía. Nada de eso. Ortega y Gasset que se metan por el culo su rebelión de las masas y su egoísmo naturalmente aristócrata...Una buena persona se va. Y sin haberla conocido, me ha hecho llorar muchas veces de emoción. Ha alterado el tamaño de mis pupilas y ha erizado los vellos de mis brazos, me ha hecho sentir grande en mi salón y muy pequeña tumbada en mi cama. Ha penetrado en mis emociones sólo mediante el vibrato palpitante de su voz y el dominio prodigioso de su intensidad. Porque cuando una persona es capaz de ofrecer todo esto a su público es porque esa persona canta desde el corazón.
Sigo con mi complot contra Shakira y otros artistas y el uso de melodías conocidas para reformular sus canciones. Desde luego se trata de una técnica inteligente de su productora que utiliza sobre seguro melodías que ya han sonado asegurándose el triunfo basándose en la premisa de que cuando una melodías es reconocible porque ya ha sido interiorizada, es más facil de percibir y por lo tanto se reconoce y se tararea antes. Ellos son muy listos pero el comprador de discos no es tonto. Un poco más acelerada, unas octavas más alta pero la misma melodía.
Ponte el cinturón. Protege tu vida. TU seguridad es muy importante.
Parece increíble que podamos llegar a reirnos tanto y sacar tanto partido de algo tan simple y que directamente ya roza los límites entre la broma y la tagedia.
El colmo..Ver para creer. La delincuencia y la maldad son humanas por naturaleza y se extienden en todos los campos de la convivencia humana.
Second Life es convivencia virtual. Ergo..¿hay delincuencia humana en SL o hemos inventado la delincuencia virtual?
En todo caso la delincuencia virtual es creación del ser humano porque el ser humano ha creado la vida virtual.
La policía alemana investiga escenas sexuales de personajes adultos con niños virtuales
"Puede haber un delito de pederastía en el mundo virtual de Second Life.
Al menos así lo cree la policía alemana, que está investigando la denuncia de un
periodista de televisión que señaló la existencia de escenas de sexo con niños virtuales en el juego.
Second Life es un mundo en internet donde los miembros crean un personaje, un avatar,
e interactuan con otros usuarios. El periodista de televisión Nick Schader del
programa de noticias ReportMainz explicó cómo fue invitado a reuniones pagadas
dentro del mundo virtual, donde se mostraban imágenes de pornografía infantil
virtual. Otros miembros de Second Life le contactaron para venderle imágenes
reales de pornografía con niños. La germana intenta ahora identificar a los
propietarios de los avatares de Second Life implicados.
La policía investiga, además, la modalidad de age play
(el juego de edad) en la que diversos jugadores ofrecen
dinero a cambio de sexo a los personajes con cuerpo de niño.
Los expertos policiales creen que es el principal motivo del
incremento de la presencia de avatares menores en el juego.
Peter Vogt, investigador de la policía anunció que tienen pistas y que creen que "van a capturar a los usuarios implicados bastante rápido". La legislación alemana establece que las imágenes de realidad virtual o 3D, como las que se pueden ver en Second Life, son representaciones de contenido pornográfico y suponen un delito de pederastia que podría ser castigado con un máximo de tres años de cárcel".
Con los labios húmedos por el carmín fuí dando largos pasos por la sala hasta llegar frente a ti. Aquel tacón me lastimaba pero al compás de la música, el dolor no era más que una pieza a desarrollar. Las paradas se hacen sensuales y tus manos tocaban mis caderas. Un, dos, un, dos tres..nos movíamos por la oscuridad de la sala y una enorme luz apuntaba a tus ojos. Brillaban y me miraban con inquietud. Yo mordía mis labios y el carmín se deshacía poco a poco, mientras tus manos iban derritiendo mi cuerpo. Me vuelvo agua, y en mi desliz líquido, recorro tu espalda buscando su final . Mi pierna estirada, baila con ese saxofón y rodea la tuya que permanece quieta...nos paramos, buscando la siguiente nota y en cuanto suena me unes a ti con más fuerza...dejamos que la música nos domine y las vueltas nos embriagan en un manto de sensualidad.
Ahora camino sóla hacia el final de la melodía, miro atrás y ya no estás. Arqueo mi ceja porque sé que volverás y mientras muerdo mi labio de placer las luces se vuelven a encender...abro los ojos y estoy bailando con la fregona. Tengo los guantes de cocina puestos..el delantal delata mi fantasía y me río sola en medio de mi cocina.. Es el poder de la música. Es el irremediable sabor del tango.
Fanfare Ciocarlia es la agrupación más curiosa que he descubierto últimamente. Mezcla de ritmos italianos caucásicos y helénicos y con un toque de humor musical, consiguen despertar el ánimo a un muerto con sus orgías musicales, sus voces rasgadas y sus ritmos populares.
¡¡¡Por el amor de DIOSSS!!! Después de escuchar esto sólo cabe preguntarse:
-¿Pero qué asesores de producción o marketing tiene Marta Sánchez?
-¿Qué le han hecho los Depeche Mode a a Marta?
-Ha intentado cantar ópera junto a Andrea Bocelli, ha sido la Madonna española, ha estado "desesperada"...¿era realmente necesario que "se diese" a la música electrónica?
-¿Quedan creativos musicales en España?
-¿Evolucionará la música a éste ritmo?
-¿Cómo hemos caído tan bajo?
-¿Lo hará ella con un teclado MIDI en su casa?
-¿Es justo pagar un canon a la SGAE por esto?
Se me ocurren mil doscientas preguntas. Juzguen ustedes mismos.
¡Qué asco de mundo es éste! Unos tanto y otros tan poco, altos y bajos, gordos y flacos, acomplejados y no tanto. Ricos y pobres, negros y blancos, buenos y malos. Algunos le llaman diversidad, otros falta de uniformidad, otros culpan a la globalización, otros a su Dios, otros al cambio climático y otros crean pirámides fabulosas y de ingeniosos culpan a los ciclos vitales.
Chis, pum pla, tracatá! Son sólo algunas de las onomatopeyas estúpidas que he encontrado para describir el mundo sonoro que ofrece nuestro cuerpo. Porque...¿con qué palabra describir el ruído que nuestra lengua hace al hacer ventosa con el paladar y luego soltarse bruscamente? ¿CLA? Es como si llevásemos zapatos de claqué en la lengua. Y el chasquido de los dedos, ¿"CHAS"? o "¿TI TI?" (eso si tienes los dedos finos porque si los tienes más fornidos harán "TON TON")...y el silvido..."FIUU"...
Es increíble la capacidad de transformar las apariencias que tiene la música, una elección adecuada de imágenes, dos montajes distintos, dos músicas diferentes pero la misma película.
Voy en el coche y escucho siempre las mismas canciones. Los locutores anuncian: "sin repeticiones! más música!". Y una mierda. Todos los días la misma canción. No hay palabras para describir la falta de ideas de los que venden ni la mediocridad de los que compran. Me gustaría saber vuestra opinión a este respecto. Yo dejo el sonido en el aire y no acuso a ninguno de ellos, sin embargo, la de Shakira fue después en el tiempo. Que conste que este es sólo un ejemplo de tantos otros...pero es que este, "canta" un poco, no?
Una vez tuve una profesora que me hizo saber que era posible descubrir cosas que nos gustasen hasta límites insospechados. Me enseñó a saber encontrar lo que nos guste de cada nuevo descubrimiento. Me enseñó cosas sobre la vida y sobre los comportamientos y abrió mi mente hacia nuevos mundos y posibilidades que se escapaban de lo puramente comercial que domina mentes andantes.
He tenido arduas discusiones con mis amigos acerca del hecho de que yo sea una fanática de los sonidos. Si voy al baño de un restaurante y hay algo nuevo, un objeto o un material que me llame la atención, muchas veces, cuando nadie mira, no puedo evitar tocarlo, con la uña y después golpearlo suavemente con el nudillo. Ese nuevo sonido será para mi el descubrimiento de un nuevo objeto o un nuevo material. Luego, cada vez que lo escuche, lo identificaré.
Defiendo el sentido del oído a capa y espada. El oído nunca duerme. Tiene una percepción de 360º.Es el primer sentido en nacer y el último en morir. Nos acompaña siempre como un fiel aliado, nos mantiene alerta y nos ayuda a mantener el equilibrio.Antes de nacer, oímos desde el vientre de nuestra madre, lo que quiera que ella nos balbuceé... y después de la vida, cuando el letargo nos lleva, aún estando en coma, oímos a la gente que nos quiere hablarnos al lado de la cama en que reposamos. Los procesos cognitivos del ser humano, hacen que reconozcamos y asociemos olores, sabores, texturas, imágenes y sonidos pero auditivamente, pocos han desarrollado al máximo esa capacidad de relación. Sin embargo todos somos capaces de saber cuando se golpea una madera y cuando un metal. La capacidad de asociación se aprecia sobre todo en el espectro musical. Está claro que escuchando un tema musical de Roy Orbison llamado "Pretty Woman" a muchos se les vendrá a la cabeza Julia Roberts, a otros, Richard Gere y a otros una noche de pasión y lujuria con alguien a quien amaron en algún momento de sus vidas. La música es capaz de transformarnos emocionalmente. De alegrarnos un día, o de jodérnoslo. De activarnos por la mañana o de relajarnos al atardecer. Nos lleva y nos hace viajar. Nos recuerda situaciones o nos provoca dejavùs. Puede que lo que a uno le encante al otro le repugne, sin embargo en el fondo ambos encontrarán una huella común. Es una droga que estimula los sentidos y altera las percepciones.
Os invito a entrar en el mundo de sensaciones que lleva consigo la música; a encontrar la semántica implícita en cada melodía; a buscar el sentido de los ritmos; a asociar sensaciones, emociones y sonidos; a moveros al compás de esas sensaciones y sobre todo a obtener resultados de vuestros ritmos interiores. Os invito a reir y a llorar. Y sobre todo os invito a SENTIR. Esos son los resultados.
Iron Man. Versión de The Cardigans de la original de Black Sabbath.
Antes de continuar con mis teorías sobre los resultados, me gustaría compartir con vosotros el siguiente tema llamado "Los Ritmos de Paula", incluído en el cd de Músicas Minúsculas patrocinado por el programa de M80 Radio, "No somos Nadie". Es un claro ejemplo de la relación existente entre la vida y el sonido, que utiliza el ritmo del cuerpo como base musical.
Los instrumentos son muy simples. Un carrillón y una guitarra se turnan la melodía principal mientras que la base está compuesta por los latidos de Paula captados con una ecografía cuando estaba aún en el vientre de su madre. ¡A lo largo de la canción incluso podréis escuchar a Paula! Por supuesto, fue la ganadora del primer festival de MM 2006. Espero que os transmita algo.
Ahí va! Se la dedico a Javier Menut por aguantarme:
El sonido es vida. Sin sonido no hay vida. Hasta los sordos oyen. El sonido al igual que la vida da sentido a los sentidos. Son sensaciones. Son percepciones. Los sordos sienten y oyen, pero de una manera diferente al resto de los mortales que disfrutamos del privilegio del oído. Ellos oyen por dentro. Nosotros oímos un pequeño porcentaje de nuestro interior, pero el sonido ambiental producido por las vibraciones del aire es la que ocupa mayoritariamente nuestro sentido.
En esta mi primera entrada en el blog, perderé la virginidad. En esta mi primera entrada en el blog, las vergüenzas de mi mente viajarán a través del aire para llegar hasta el ciberpapel. En esta primera entrada, los sonidos de mi oído se trasladarán al ciberespacio que no es más que un mundo paralelo al real en donde refugiarse cuando llueve y en donde las relaciones se hacen impersonales y los sonidos se confunden con los roces eléctricos. En esta primera entrada solo escribo siete líneas que me sirvan para hacer de ésta, mi primera entrada.
Judith Abella nació un caluroso San Lorenzo del 85 en la ciudad amurallada: Lugo. Con 12 años descubrió su afición a la radio y a la música por influencias familiares. Toca la guitarra y ha cantado en un coro de música Gospel como soprano. Es Técnico Superior en Sonido por la Escuela de Imagen y Sonido de A Coruña. Ha trabajado en Radio (como técnico y productora), sonorización de conciertos y rodaje de documentales y cortometrajes como técnico de sonido directo y posproducción sonora.
Actualmente reside en A Coruña y estudia periodismo en la facultad de Ciencias de la Comunicación en Santiago de Compostela.