Sigue la polémica
05.07.07 @ 19:36:51. Archivado en Actualidad
César pretendo hablar por mi mismo. Cada cual tiene sus experiencias vitales y las tuyas con la Iglesia no han debido de ser afortunadas. Por mi parte me limito a respetarla y a dejar constancia de que sus valores son los nuestros, pues nuestra cultura se ha impregnado, para bien o para mal, de ellos. Yo creo que para bien, a pesar de que su historia presente claros y oscuros, como toda obra en la que interviene el hombre. Pero son nuestra historia y creo que merece ser estudiada y son nuestros valores y creo que merece la pena que los mantengamos. Los nuevos valores sociales no son más que una adaptación laica, y más pobre, de aquellos. Pero creo que esto sería otra discusión.
¿Y por quién crees que hablo yo? Te puedo asegurar que mis roces con la Iglesia han sido escasos y satisfactorios. Obtenía buenas notas en Religión de bachiller y mis profesores, a pesar de que sabían mis ideas, me respetaban. Lo único que hacían de vez en cuando era prevenirme de la eternidad de las penas en caso de que me equivocara. Ahora, yo no soy de los que reniegan de la historia de España porque en ella la religión católica ocupe un lugar primordial. Pero, ya está bien, en estos tiempos las creencias religiosas deben ocupar el lugar que les corresponde de acuerdo con los saberes de la época. Es más, creo que el cristianismo es una bellísima doctrina y que hora va siendo de que los cristianos lo sean de verdad, pues en la actualidad yo no creo que lo sean, al menos en elevada proporción. Todos sabemos de casos sublimes.
¿Intolerante?, con muchas cosas: soy intolerante con las injusticias, con la manipulación de la gente, con el hambre en el mundo, con la idiotez. Y seguro que tu eres tan intolerante como yo en estos temas. Ahora dime tu, ser tolerantes ¿con qué?, ¿con quién?, hemos de ser tolerantes con los demás, ¿con todos?, ¿y si parte de esos “demás” se dedican a matar a sus mujeres? ¿y si otra parte quiere deshacer España?. ¿Con qué, con quién, y hasta donde ser tolerantes?
¿Te das cuenta como es necesaria la educación al ciudadano? ¿A qué llamas tú “tolerancia”? Tolerante es aquel que respeta las ideas respetables de quien no piensa como él. Yo soy tolerante con respecto al cristianismo, pues aunque no creo que Cristo sea hijo de ningún dios, respeto a quienes sí lo creen. Y soy tolerante con respecto a la homosexualidad, pues aunque me parece algo inconcebible admito que quien tenga esos gustos, siempre dentro de un orden, y entre personas adultas, los satisfaga libremente en la privacidad de sus casas. Pero no sería “tolerante” si admitiera que la unión de dos hombres o dos mujeres es semejante a la de un hombre y una mujer. Esa idea no es respetable y por tanto respetarla no sería “tolerancia” sino ceguera del entendimiento. Otra cosa es que en ningún caso se falte el respeto a las personas que sustenten ideas erróneas pero que no sean delitos. Y lo digo porque evidentemente no se puede ser tolerante con quienes matan mujeres, como dices tú. Yo creo que está bastante claro lo que es propiamente tolerancia y lo que es tibieza, permisividad, injusticia notoria…
Pues claro que debemos regirnos por las leyes, pero hay una parte de nosotros donde no rigen, una parte en la que nuestros valores personales están por encima de la ley aunque no nos exima de sus consecuencias. Valores que sólo nos comprometen a nosotros mismos y que no deben, ni pueden, comprometer a terceros. Ahí sólo reino yo y mi conciencia.
Sí, cuando la ley se opone a lo que en conciencia creemos es lícito moralmente incumplir la ley, siempre, claro está, ateniéndonos a las consecuencias; y siempre que éstas no supongan un daño mayor que el bien moral que se pretende salvaguardar. Creo que esto lo estudié en la asignatura de Moral católica. Y estoy de acuerdo con ello.
El “buenismo”, querido César, no son más que tonterías a las que se pretende revestir de buena intención. Zp es su profeta.
Yo, sinceramente, al Sr. Zapatero no lo entiendo. Yo no sé tampoco que está pensando el PSOE. En mi opinión, lo más inteligente que podían hacer es anticipar las elecciones pero con otro candidato. El Sr. Zapatero ha fracasado ante todo el pueblo español. Si lo siguen manteniendo, acabarán perdiendo las elecciones. Pero yo creo que más que “buenismo” lo del dirigente socialista es otra cosa que también termina en “ismo”.
Yo no pretendo que esa asignatura hipotética que recogiera valores comúnmente aceptados fuera optativa, lo planteo por el paralelismo que mantienes con la asignatura de religión. El hecho de que fuera el estado el encargado de darle forma no tiene por qué conllevar la unanimidad y podría recoger valores que alguna minoría no aceptase ¿no? Y hemos de ser tolerantes, no lo olvides.
Repito que no se puede “tolerante” con el ladrón, ni con el asesino, ni con quien mediante maquinaciones trate de imponer a la mayoría del pueblo español, por ejemplo, que renuncie a su patria, que degrade su lengua, etc.. Ante eso sólo cabe la reacción más indignada.
Sobre la honradez con uno mismo, pues se come sin engañarse uno a sí mismo y esto no permite subjetividades. Todos lo sabemos. Las otras formas que hay de medir la honradez, la verdad, no me interesan. Si no eres honrado contigo mismo, por mucho que otros varemos puedan decir lo contrario, no lo eres. Y lo peor es que tu lo sabrás. Sobre la Iglesia y sus enredos, creo haberte contestado en el primer párrafo.
Mira, brevemente, ser honrado es ser íntegro. Es decir, ser recto, probo e intachable. Lo que sucede es que cuando se pertenece a una clase privilegiada esto es mucho más fácil que cuando no. Además, siempre dependerá del nivel de conciencia. Como tú sabes, los santos siempre creían estar en el pecado, y no era falsa modestia, como pudiera parecer, sino que dependía de la sensibilidad de sus conciencias. Por eso, amigo Julio, eso de ser honrado, justo, recto es muy difícil. Y no está de más que desde la más tierna infancia se inculque en el niño estos valores, pero sin supeditarlos a ninguna divinidad, sino a la propia conciencia humana, que bastante divina es cuando lo es, aunque otras veces deviene en ser infernal.
Comentarios:
Edwin Barrios
Edwin Barrios
De modo que ser capaces ahora de expresar estupideces con una dulce melodía, no nos hace superior en ninguna materia; no nos hace más honestos, o más honrados, o “tolerantes”, o “bien educados”.
El explicar los detalles de nuestros defectos humanos, es una habilidad que ni siquiera nuestros políticos saben para qué sirve. – Y ustedes dos, al discutir este punto, no hacéis nada más que esconder con delicadeza, que ser cristiano, o musulmán, o cualquier otra cosa, no es sino una enorme equivocación de nuestra especie, en todos los rincones de nuestro tambaleante mundo.
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