Columna de humo

Echemos unas risas con el Papa

21.01.18 | 18:15. Archivado en Es España, oiga

Uno está ya cansado de pasar por el mundo entre críticas a la Iglesia. Naturalmenete cuando digo “La Iglesia” me refiero a la católica. Sea una reunión de trabajo, una de amigos de infancia, de amigotes de bar o una con compañeros de estudios basta aludir leve y someramente a la Iglesia para que empiecen las toses, los ruidos de garganta y las hiperventilaciones. ¡Ángelamariajuana!

Soy tan consciente de que la Iglesia se ha ganado a pulso parte de su descrédito actual como de que recibe un rechazo firme y exagerado de parte de los españoles. Sí, también soy consciente de la injusticia de esta situación.

Cierto que falta un aggiornamento de la Iglesia y sus circunstancias en el mundo actual. Pero también lo es que una Iglesia excesivamente mundana y apegada a los bandazos de la sociedad actual no iba a escapar de similar o mayor rechazo. Y más en una España que se pasa la vida detrás de los curas, con cirios o con porras, una España que aún hoy ataca los edificios religiosos, que piensa que la mejor iglesia es la que arde.

Y es que da igual quien encabece la Iglesia, Juan Pablo II, el Papa Ratzinger o el actual Papa “progre”, tan distintos. Sea como sea el Papa, en una España que se mueve entre el meapilismo y el asaltacapillismo hay personas que encuentran que “viste” bien, de pijoprogre, soltar una risita sarcástica cuando se habla del Papa. Y de ese pijoprogresismo tan aceptado proceden muchas críticas inconsistentes. Sé que no faltan razones para criticar (toooooodo en esta vida es criticable, puesto que somos capaces de usar nuestra libertad de expresión) a la Iglesia y sus posturas. A más de un lector le habrán venido varias razones para atacar sardónica y grotescamente a los católicos, entre las cuales la primera será sin duda la pederastia. La pederastia y la tardanza de las autoridades en condenarla públicamente y pedir las oportunas excusas son el argumento más a mano en la actualidad.

De nada valdría decir que entre los curas hay tantos casos de pederastia como entre los fontaneros, carteros o empleados municipales. De nada valdría puesto que un cura está obligado a predicar el Evangelio con su ejemplo personal, mucho más que un fontanero o un empleado municipal. Ser cura es un compromiso personal que conviene abandonar si uno no tiene lo que hay que tener.

Pero volviendo a hablar de nuevo de la Iglesia se nos olvida una parte de la argumentación. Y dejar de lado la otra mitad es ser parcial, injusto y manipulador. Porque se nos olvida, interesadamente, que por cada párroco pederasta hay una inmensa multitud de párrocos honestos, sacrificados, que han renunciado a la vida en familia, al progreso económico y al éxito social por ejercer una profesión incomprendida, vilipendiada y a veces hostigada por parte del tolerante pueblo español. Se oculta esa parte y con ella las ayudas de la Iglesia y sus instituciones a las personas más abandonadas, incluso del Estado hiperprotector. ¿Hablamos del destino de las colectas de las parroquias españolas, hablamos de Cáritas, hablamos de hospitales, hablamos de ancianos? Si prefieren podemos hablar de la labor silenciada de la Iglesia que recoge a inmigrantes ilegales en el estrecho de Gibraltar y los cura, ayuda, viste y alimenta cuando nadie más quiere hacerse cargo de ellos. ¿O eso lo dejamos y seguimos hablando de lo de siempre?

Es curioso cómo, mientras nos reímos o carraspeamos nerviosamente cuando hablamos del Papa, llevamos a nuestros hijos a colegios religiosos, porque… ¿Por qué lo hacemos si somos anticlericales? ¿Hasta dónde llegan nuestras convicciones? ¿Qué desdoblamiento de personalidad tenemos? ¿O simplemente somos cínicos?

La equis, ya. Sí, la equis de la Iglesia en la declaración de la renta: la pongo porque quiero y el que no quiere no la pone. Y no pasa nada. Y no cuesta nada. A nadie.

Se me acaba el espacio… y aún me queda hablar de la labor social (cómo vende esta palabrita en nuestro mundo…) de Manos Unidas y de uno de los tres grandes amigos que he tenido en mi vida, compañero de estudios, de bar, de discoteca, de música, de ligues y de fútbol, que siendo ya un hombre muy hombre dejó su casa, su pueblo, su madre, su exitosa carrera profesional y se marchó… pueden ustedes suponer dónde y a qué.

Pero no importa, echemos una risa cada vez que hablen del Papa o de la Iglesia, aunque haya millones de personas cultas y torpes, ricas y pobres, de Oriente y de Occidente, que le siguen allá donde se desplace… Cosa que no pasa con nadie más… ¿O sí?


Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Martes, 17 de julio

    BUSCAR

    Editado por

    Síguenos

    Hemeroteca

    Julio 2018
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
          1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031