A mí el que de verdad me da envidia no es Zapa ni Rubalcaba ni Chacón ni Rajoy ni el que les escribe los discursos, den ustedes por sentado que es el mismo, que se estará forrando. A mí el que me da envidia es Charlie Sheen. Lo que yo daría por ser como él.
Ser radical puede ser un acto de mala leche, úlcera sangrante o agresividad mal encauzada. Me refiero al radicalismo que hoy vemos en algunos extremistas, no al radicalismo a la italiana de Marco Panella, del que sólo se acordarán quienes ya peinen canas o al menos se queden con las ganas de peinarse.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena