No sé si es verdad que el hombre necesita forzosamente tener un dios en el que creer y al que seguir. Escribo “dios” con minúscula, claro, ya verán.
Acudir al centro comercial es un castigo que sobrellevo con poca dignidad, una cárcel para mi ánima que busca el aire libre, el viento fugaz y las aguas pesadas y lentas de los ríos mesetarios. Lo visito lo menos que puedo, casi siempre por contrato matrimonial, y la salida me aporta liberación y frescor.
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena