Estoy convencido, y así llevo tiempo escribiendo, de que la televisión que vemos nos define personal y colectivamente. Somos lo que vemos, como somos lo que comemos o lo que sabemos. O lo que ignoramos. El éxito de determinados programas –Sálvame, La Noria y otros- y de determinadas cadenas –ponga usted las que quiera- es un canto a la cultura española, entendiendo la palabra “cultura” tanto en su acepción más propia como sinónimo de idiosincrasia.
Don Javier de Burgos fue ministro de Isabel II además de autor literario de relativo éxito. Como ministro firmó el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 sobre la división civil de territorio español en la Península e islas adyacentes en 49 provincias. Los criterios que siguió para esta división artificial fueron fundamentalmente administrativos, no geográficos, históricos o humanos, de manera que alguna comarca natural como Tierra de Campos quedó dividida entre Zamora, Valladolid, León y Palencia, u otras como El Cerrato quedaron separadas entre Burgos Valladolid y Palencia. Hay pueblos pertenecientes a cualquiera de las provincias que tiene más relación humana o comercial con otra capital que con la propia.
El sol brilla con intensidad pero el frío no ceja, el aire siberiano ha dejado de herir la piel de los paseantes que aún así han de abrigarse con vigor. La plaza empedrada recrea perfectamente el ambiente antañón y castellano que una vez le fue propio. Es martes, hay mercado en la plaza mayor y aunque bares y comercios no están llenos la afluencia es mayor que otros días de semana.
Estaba yo pensando si me tocaba la pastilla roja o la azul. Para la memoria, digo. Y decidiendo si me había tomado ya la del corazón. Y la de la próstata.
Sé que obligar a Aznar y a González a renunciar a sus pensiones vitalicias es el chocolate del loro, que no iba a resolver los problemas de España y que en comparación con los presupuestos del Estado son una minucia que pasa desapercibida en el maremágnum de datos macroeconómicos. Pero también mi sueldo es el chocolate del loro y me lo han reducido por la incapacidad de nuestros gobernantes
Vamos a ver si sé expresarme y hacerlo brevemente. Hay que privatizar la mayoría de las teles autonómicas, sí. Es que entre las mil batallas diarias que libran PP y PSOE la última o la penúltima es por la privatización de las teles de los señoríos territoriales. María Dolores de Cospedal dice que privatizará Tele-La Mancha, ustedes ya me entienden, si gana las próximas elecciones autonómicas. Y le ha respondido, en pleno diálogo de sordos, Marcelino Iglesias que empiece por privatizar las que ya son coto del PP. La Valenciana y la madrileña, por ejemplo. Gancho de izquierdas que alcanza al oponente en plena m
El presidente de la Academia de Cine ha llamado la atención de los cineastas españoles por no hacer buenas pelis. Albricias, mangas verdes. Durante la fiesta de los nominados a los premios Goya, Alex de la Iglesia ha dicho a sus colegas que la industria española debe realizar "mejores películas" en el futuro para recuperar el pulso en la taquilla. Se conoce que las cosas el año pasado no fueron bien, a pesar de tanta fiesta, tanto flash, tanta alharaca y tanto paseo sobre alfombra roja con vestidos de seda y organdí.
Dicen que a la mayoría de los italianos les gustaría ser como Don Silvio. Dado que la carne es débil, además de corrupta y envidiosilla, me lo creo. Es poderoso, es varias veces multimillonario y cada dos por tres se acuesta con las mejores gallinas del corral. Y lo más importante de todo es que no lo hace avergonzadamente, sino que a pesar de que es algo notorio y conocido no sólo no le importa sino que lo repite cada fin de semana. O más. Lo de la desvergüenza es, supongo, lo que más les atrae a los ciudadanos t
La amenaza de lluvia puede ser realidad en cualquier momento, el invierno en Castilla está siendo benigno pero demasiado lluvioso. El Pisuerga y el Carrión llevan mucha agua y no se sabe cuándo pueden dar el susto. Otoño en enero, melancolía más propia de noviembre que de comienzos de año, salvo porque ya no quedan hojas en los chopos.
El emperador Carlos I de España (¿Por qué preferimos llamarle “V de Alemania”?) hablaba de “los mis reinos de España” cuando aquello de los Comuneros. Ahora España es un solo reino pero aquellos polvos trajeron estos lodos y resulta que en el reino hablamos cuatro idiomas: Castellano, catalán, gallego y vasco, todos ellos españoles de nacimiento y de derecho,
Me llama la atención, siempre nos la ha llamado a todos, cómo los políticos escurren el bulto cuando se les exige responsabilidades. Todos meten la mano en el bolsillo, miran a otro lado y silban, esperando que escampe. Me refiero a la condenada Trinidad Rollán o al condenado Nacho Uriarte. O en otro ámbito me refiero a las reiteradas manifestaciones de políticos nacionalistas de negarse a aplicar las sentencias judiciales que no les gustan. ¿Puede usted incumplir sentencias si resultan molestas, inconvenientes o desagradables a sus intereses?
Algunos llevamos quince años diciendo que esta España autonómica no funciona. El mismo Aznar que hablaba catalán en la intimidad o que se sometía a todas las peticiones de Pujol a cambio de unos votos acaba de manifestar: "Tal como está configurado, el Estado autonómico es inviable". Eso mismo, convertir España en un Estado inviable, es lo que ha hecho Zapatero cuantas veces ha convenido.
Los reyes magos me han traído la vieja amistad perdida del compañero con quien tanto compartí, con quien tanto luché y a quien tanto aprecié a pesar de nuestras discrepantes opiniones.
Y todavía no me tiren piedras, lectores, déjenme ponerme primero la venda:
No me gusta escribir este artículo, comprendo que tiene grandes dosis de demagogia puesto que lo que voy a contar es demasiado fácil de decir, va a despertar con extraordinaria simplicidad grandes dosis de simpatía de los lectores. Resultará muy fácil que todos ellos o una gran mayoría estén unánimemente de acuerdo conmigo por vez primera. Suena como si yo
De vez en cuando uno agradece tener amigos. Este texto que sigue lo ha escrito Vicente Hernández, el mérito es pues todo suyo. Yo le agradezco el día de vacaciones que me ha dado. Viene bien para respirar Pedro de Hoyos
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Ya se saben las candidaturas a los "Goya". Vamos, el valor artístico de las películas, dierctores/as, actores/trices, etc., lo ignoro. Pero lo primero que me viene a la cabeza: ¿a nadie le extraña que las películas del presidente y vicepresidenta de la academia acaparen casi todo ? Otra cosa: si algún cineasta español propusiera una película sobre las atrocidades del bando republicano, o panegírica de la Iglesia católica, ¿tendr
Vaya por delante que soy un troglodita que jamás ha degustado la música de Bebe. Jamás he tenido ese placer, ni sé cómo ni qué canta.
Se supone que quien tiene el atrevimiento de opinar en público, y más quien está altamente acostumbrado a hacerlo, debe tener una opinión bien formada sobre lo que va a hablar. O callarse.
Con tal de saltar a la fama y que hablen de uno son capaces de cualquier cosa. Siempre que no haya que trabajar, digo. Y aquí pongan ustedes cualquiera de los nombres que salen en Salsa Rosa (O salían, no sé ¿Sigue existiendo ese programa?) o pongan a las señoras que salen (O salían, no sé ¿Siguen existiendo esos programas?) en las tertulias de marujas vespertinas en busca de una hija perdida o un marido fugado.
No, todavía no me tiren piedras. Éste que firma, de ser algo futbolísticamente, es madridista. Blanco como la espuma blanca. La verdad, por completar una imagen más exacta, es que no soy nada comparado con lo que fui. Eso sí, de barcelonista no tengo nada, salvo un amigo infelizmente equivocado. Antes me hago trapense.
Se acabaron las fiestas; hoy, lector, estamos a siete de enero y ya ha pasado todo. ¿Qué le queda ahora? ¿Estos quince días pasados le sirven de algo? ¿Le han dado motivos inolvidables para dejarlos grabados en su vida? ¿O son como los del año pasado y como serán
Estoy convencido de que he perdido mi capacidad expresiva, de que cada vez me va siendo más difícil hacerme entender por mis lectores. Al menos en mi último trabajo así ha sido. Contaba yo lo que me parece decadencia de la sociedad a cuenta de cómo prenden en parte de la audiencia televisiva las miserias sexuales de Gran Hermano. Que el ¿concurso? se llegue ya por la duodécima edición indica que cuenta con el favor de un elevado número de espectadores, suficiente para que sea más rentable que cualquier serie de ficción -¿hay alguna que haya cumplido doce temporadas?- o que el canal de noticias CNN+ que ha sido eliminado de las pantallas. No es rentable y Gran Hermano sí. El fornicio es el fornicio, oigausté.
Como el lector comprenderá la frase no es mía ni corresponde a lo que mi visión de la vida me animaría a decir ni mucho menos a publicar ni a titular. Pero la he tomado para señalar cómo es la vida, cómo es España, cómo estamos haciendo España. Y esto no lo remedia ni la mayoría aplastante que un supuesto partido ultracatólico tuviera en las Cortes. España es “asín”.
A mí siempre me han gustado los rebeldes sin causa, poseen un aura de romanticismo que me atrae, se visten de nobleza y altura de miras para su entrega a causas elevadas. Si esa rebeldía se ejecuta con astucia y buen gusto tiene posibilidades de prender y arrastrar masas, supongo que es lo que pretende el asador marbellí que se niega a cumplir la ley.
Conste que la equivocación de Aznar se equivoca. O sea, que Rajoy se equivoca. Me refiero a lo de Álvarez Cascos.
Estaba yo disfrutando de las idílicas circunstancias económicas, sociales y políticas de las que democráticamente nos hemos dotado los españoles cuando me encontré varias fotos antiguas, resumen de mis años de estudiante. Y mi mirada se volvió a mis maestros, haciéndome recordar a todos los que tanto y tan inútilmente se esforzaron por hacerme bueno.
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena