Lo del ayuntamiento de Barcelona, la Sagrada Familia y el monumento a los gays son ganas de tocar los cataplines a los católicos. Lisa y llanamente es una de las torpes consecuencias de la torpe política laicista y antirreligiosa del presidente de gobierno más torpe que hemos tenido. Zapatero, el presidente más nefasto de la reciente democracia española, pasará a la historia por su ineficacia política y económica tanto como por su nefasta política social. Él ha marcado un rumbo agresivo contra los sentimientos religiosos que sólo personas resentidas, dañinas y con mala fe pueden sentir tan profundamente.
Sabido es de los seguidores de este blog que soy un perdido enamorado del diario Público, en él encuentro con frecuencia motivos para reír. En esta ocasión leyendo las críticas sobre la subida de la luz me he encontrado con estas perlas ofrecidas por un lector que firma como “Orbe Novo” (¿A qué me suena esto?) Ríanse ustedes, que hoy no firmo yo:
Uno cree conocer a la clientela que frecuenta este blog, entre todos hemos convertido este rincón en un círculo de sillas, de ésos que se montaban en las calles de los pueblos durante las noches de verano, al que salían familias enteras a tomar el fresco mientras comentaban los sucesos del día. O mientras “cortaban trajes” a los ausentes, qué más da.
No sé si es verdad que el sexismo del alcalde de Valladolid, su mala educación y su repugnante expresión pueden darle rendimientos electorales, como él mismo pregona. Muy mal están en España las cosas de la educación y el buen comportamiento social, pero si al final se demuestra que De la Riva tiene razón puede ser cuestión de ir pidiendo
Justo debajo de la ventana de la cocina se veía el corral del que recogíamos musgo para el nacimiento, con las carboneras que nos servían de pared para jugar al fútbol. Al fondo estaba la huerta de Don Pascual, nuestro médico y casero, con su alberca en primer plano. Hoy la huerta, que a mí me parecía llegar hasta el horizonte, es un entramado de casas adosadas y calles nuevas que han desprovisto a aquella vista, si mi casa se hubiera mantenido en pie, de todo aspecto bucólico.
Todos los habituales seguidores del blog conocen ya a la perfección el importante papel que Belén Estaban desempeña en él: Es, siendo breve, la perfecta definición de lo que nunca debe ser, es la antítesis de aquello a lo que todos deberíamos aspirar.
Les puedo prometer y prometo que siento alegría por poder hablar bien del gobierno. Está uno acostumbrado a determinados ejercicios literarios y parece a veces que el teclado escribe solito, bien a sabiendas de lo que yo quiero expresar. Automatismo se llama eso, supongo. Es como lo de Zapa cuando se empeñaba en negar una crisis que todos veíamos como nos comía por los pies.
A mí siempre me han martirizado las gentes a las que les toca la lotería. Sí, me hastían, fastidian, incomodan, importunan y me hartan todos los años. Me enfadan, me disgustan y me desagradan. No, no les conozco, no
tengo nada personal, en definitiva deberían traerme al pairo. Pero me fatiga, martiriza y abruma la grosería, la ordinariez y la soplagaitez en general, especialmente si son televisadas. Es lo que me pasa con los premiados del gordo, o del segundo, tercero o cualquiera de los premios principales. A veces me pregunto si son de verdad o son simples figurantes de un anuncio que se repite todos los años en esta fecha para incitarnos a comprar más y más lotería, comprar lotería como posesos a lo largo de todo el año. Al final he llegado a la conclusión de que son de verdad, de que incluso tal vez pudieran sentir esa alegría tan estrepitosa que manifiestan.
Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón. Jamón, jamón, jamón y jamón.
Soy un hombre subido a una duda. Es el sino de mi vida, una tortura que complica mi existencia y multiplica mis complejos. Me siento inseguro en un mundo inestable, vaya por Dios. Fuera de mi entorno me siento menor, a disgusto y desorientado. Pocas cosas he tenido tan claras como mi vocación y las reglas de ortografía, crecí y me he desarrollado creyendo que ambas cosas eran inmutables. Y resulta que ahora me cambian las normas de ortografía, ya no sé si debo escribir “rey” o “Rey”, “dios” o “Dios”, “truhán” o “truhan”.
Navidad era siempre signo de lo mismo, inmutable y tradicional hasta que España empezó a mutar y a dilapidar las tradiciones. Con lo que yo me siento perdido, a la deriva cual gobierno de Zapatero. Ya no sé si poner un belén en mi salón o montar el belén a mis vecinos
Y si no, me escandalizo. Me escandalizo cuando veo a un socialista en mercedes. Sí, tiene el mismo derecho que los demás, pero entonces que no se llame obrero. Los obreros no van en mercedes. Hubo un tiempo en que los obreros españoles veraneaban en el Caribe, buscando a Curro -¿se acuerdan?- pero jamás llegaron a ser propietarios de un mercedes.
He decidido enclaustrarme en mi fresquerilla (¿saben ustedes lo que era una fresquerilla? ¿La ha tenido alguno de ustedes?) hasta que pase el siete de enero. No, el quince. El veinte, mejor. Sé que no lo voy a poder cumplir, más que nada porque tengo callista uno de estos días, pero les juro que lo voy a intentar con todas mis fuerzas. La fresquerilla puede ser un poco estrecha, pero se está bien rodeado y si me mentalizo bien puedo resistir.
Si el lector recuerda decía yo en mi post de ayer que Zapatero debería suprimir la Navidad como celebración religiosa y sustituirla por la celebración del solsticio de invierno, eliminando de esa forma todo rastro de la añeja civilización cristiana y sustituyéndola por unas formas sociales de convivencia laicas, mucho más modernas y progres, acordes con un Estado propio del siglo XXI.
Para ello aportaba las enormes modificaciones introducidas ya
Hace años que todos hemos observado cómo los híper de las afueras de la ciudad, los grandes almacenes y otros grandes comercios empezaban la navidad apenas pasa la fecha de Halloween. Y digo Halloween, y no “todos los Santos”, de forma voluntaria y acusatoria. Sin embargo, pese a lamentarlo, todos entendíamos que era lógico que esos grandes establecimientos que todos conocemos intentaran alargar todo lo posible lo que para ellos no es más que otra etapa comercial más, quizá la más importante del año.
La decadencia sólo se ve desde fuera, cuando todo se hunde a tu alrededor careces de perspectiva para comprobar la gravedad del desastre. Zapatero y sus ministros son incapaces de ver cómo el fondo del barranco se aproxima peligrosamente hacia nosotros. Simplemente sonríen y ponen las caras correspondientes mientras los focos de las cámaras están encendidos, luego se limitan a contemplar, anonadados, cómo suceden las cosas sin que se atrevan a intervenir para cortar el mal de raíz.
Por empezar por el principio déjenme decirles que si yo fuese un
empresario catalán rotularía mi negocio en los dos idiomas que se hablan en Cataluña. En último lugar porque las leyes lo mandan, pero antes que nada porque mi clientela potencial podría usar cualquiera de los dos idiomas, en realidad los dos, y yo estaría interesado en agradarles a todos y ser correcto con todos ellos.
En mi barrio no se habla de otra cosa, todos nos hemos quedado estupefactos. Vas a la carne, al pescao o a la casquería a por cuarto y mitad y todos sienten el íntimo deseo de contarte cómo se han sentido al conocer la noticia. Creen que les vas a sacar en la columna del viernes que viene o algo así. Los peores son los que se empeñan en contarte el lento proceso de asimilación de las novedades.
¿Por qué no hay pastillas que sepan a Fuentecobre o píldoras con sabor a vista cenital sobre los valles del Cerrato? La mía sabe a rayos pero me la tomo de un trago, no vaya a ser. Por la ventana veo caer el hielo sobre la meseta y hasta Fermín debe asustarse, me mira inquisitivamente y por fin se acurruca a mis pies. Enfrente, la chimenea chisporrotea e interpreta algún tipo de monótona danza que me cansa y me aturde.
El primer dinero que tuve me lo gasté en ir a París. Yo solo. En tren. En litera desde Venta de Baños. Había leído tanto sobre la capital de Francia que recién independizado de mi casa, con mi primer verano como empleado por delante, me fui a París.
El informe PISA vuelve a poner a España en la picota de la Educación. Volvemos a ocupar lugares por debajo de la media de la OCDE en cuestiones tan importantes como lectura y matemáticas. En cambio figuramos en cabeza en número de alumnos repetidores.
Poco después de ser lanzados tres satélites rusos han caído al mar, al Océano Pacífico concretamente, constituyendo un clamoroso fracaso de las autoridades espaciales rusas. Tres clamorosos fracasos. Conociendo cómo se las gastan por esos lares seguramente rodarán cabezas. No se puede ser tan necio tan impunemente.
En el PSOE el zar Zapatero encamina sus huestes a un fracaso
Una huelga salvaje es una huelga salvaje, la convoque quien la convoque y la provoque quien la provoque. Y esta huelga de los controladores era ilegal, salvaje y destructiva. Confieso mi error de apreciación, el gobierno esta vez, quizá como excepción, sí supo ponerse el mundo por montera y atacar el problema de frente y por derecho.
No soy partidario de las grandes aglomeraciones, ésa es sólo la última de las razones por las que no viajo este gran puente, pero si lo hubiera intentado a estas horas estaría pasando la noche en el duro suelo de la T4. ¿Se imaginan pasar en esa desazón, sin cama, sin seguridad de viajar, sin saber qué va a ser de mí, toda una noche en la desangelada terminal de cualquier aeropuerto?
No sé ni me importan las razones “contragubernamentales”
El más tonto de mi pueblo intentaba hacer nudos con los raíles del tren. Pero ni él ni los inútiles y asilvestrados descendientes que tuvo se creen que esto de lo
Leo, con infinito asombro, que a Carrillo le van a nombrar hijo predilecto de Gijón. ¡Y yo esperando a que me nombren hijo predilecto de mi manzana de casas! Nunca he sido partidario de la Memoria Histórica, así en general, así en abstracto, ni por lo
He salido a la calle cuando la tarde empieza a dejar su aliento helado sobre Palencia. Al cruzar por San Bernardo a la Calle Mayor se encienden las primeras farolas y por algún desafortunado juego de mi memoria me parece ver a mi padre salir de una tienda de ultramarinos que había y ya no hay. Ya casi no quedan tiendas de ultramarinos, arrinconadas por las grandes superficies, las grandes multinac
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo