El paripé de lo políticamente correcto lleva a los líderes socialistas a hacer el don Tancredo. Nadie mueve un músculo ni muestra la menor emoción; aquí no ha pasado nada. Ni Zapatero dio una orden a Tomás Gómez, ni éste la desobedeció, ni Blanco intrigó ni Rubalcaba amenazó. Si ustedes me aprietan un poco, ni Tomás Gómez ha ganado.
Aunque es cierto que Gómez ha ganado contra la voluntad de su líder máximo, el guión del teatrillo político indica que hay que levantar la barbilla, sonreír y poner buena cara. Ah, y jurar que las primarias socialistas se han celebrado ¡por impulso de Zapa! ¿He oído yo decir eso al mismo Gómez y a Leire Pajín? ¿Hasta ese nivel creen que ha bajado el nivel cultural de los españoles? ¿Ni un mínimo de comprensión oral nos conceden?
Zapa ha quedado desautorizado y su radical radicalismo (la redundancia es intencionada, advierto a lectores celosos de la corrección estilística), reconvertido a partir de mayo pasado en ogro antisindical y comeobreros, puede ser superado por la izquierda si al tal Gómez le dejaran en las manos el timón del socialismo.
Lo mejor que le ha podido pasar a España y al PSOE es que Zapa se haya quedado a verlas venir. Si hay suerte éste sería el principio de su fin, no se presentaría a las elecciones ni de la Cultural y Deportiva Leonesa, y el PSOE y España podrán renovarse antes de morir. Es el precio que debería pagar por llevarnos al precipicio.
Y también podría ser el precio a pagar por los socialistas, si San Pablo Iglesias no lo remedia. Con el PP a 14 puntos de ventaja (¡y eso que lo ¿dirige? quien lo dirige!) el cataclismo de los de la calle Ferraz puede ser peor que el de un ciclista bajando el Tourmalet sin freno y sin cadena en la bici. Y, ya sé que mis lectores se me van a echar encima, no podemos prescindir otros ocho años más de un partido socialista moderno, práctico e inteligente. Otros ocho años más no, por favor. Rinovarse o perire. Y si el PSOE no se renueva hasta después de las próximas elecciones generales los que nos podemos despeñar somos todos los ciudadanos.
Al fin y a la postre Gómez puede haber hecho un enorme favor al PSOE y a España si Sonsoles Espinosa empieza pronto la mudanza. La excusa es lo de menos. Si quieren hacemos todos como Felipe González y fingimos que no ha habido primarias en Madrid, que Zapa no ha sido derrotado y que el candidato elegido es válido para enfrentarse a Esperanza Aguirre. Cuarenta y seis millones de dontancredos a la vez es digno de récord Guiness. Estoy dispuesto a cualquier acuerdo con tal de que suceda pronto.
PD: A todo esto me hago dos preguntas muy en serio: ¿Es posible la democracia interna en los partidos democráticos? ¿Será bueno que la haya, el día que la haya?
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D. Pedro, la democracia en politica es imposible, no nos engañemos, los amigos están para algo y sobre todo para recoger los aguinaldos prometidos.
En cuanto a las diferencias entre los dos partidos mayoritarios, comparemosló con una carrera ciclista en la que el que parece claro ganador se fíe demasiado y lo adelanten en la misma meta de llegada. Lo que está claro es que el P.P. depende de el mismo para entrar en la Moncloa.
¿Democracia? ¿Porqué no se puede llevar ante los jueces a un señor que ha arruinado a un país?
¿De mocracia? ¿Porqué no se puede llevar ante los jueces a un señor que ha arruinado a un país?
No nos engañemos, la democracia interna en los partidos es, siendo muy optimistas, algo difícil.
Lo que ha pasado es que en el psoe algunos todavía tienen un instinto de supervivencia y ven que zp les lleva al hundimiento.
PSOE, kaputt e finito.
Ellos sólitos se lo han buscado, de todas formas, es sorprendente que los hijos de los que nos mandaron sean del PSOE, y supongo que sus hijos serán del que mande en el futuro, eso seguro, es que la banca nunca pierde, y los apellidos "ilustres" se repiten per saecula saeculorum.
Bueno , ahora a esperar la debacle que tendran los del P.S.C.-P.S.O.E. en las próximas elecciones autonomicas en Cataluña.
Saludos
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena