Sin sindicatos no somos nada, de ellos dependemos para defender no sólo nuestro puesto de trabajo sino las mismas condiciones en que se desenvuelve éste. Son imprescindibles, sin ellos estaríamos en manos de aquellos a quienes no les preocupa retrotraernos a la época de la revolución industrial: doce horas de trabajo, siete días a la semana. Son tan imprescindibles que hasta las dictaduras, piense usted en las dictaduras comunistas hereditarias (Cuba, Corea del Norte) o en las “desatadas y bien desatadas”; en todas ellas los sindicatos son instrumentos imprescindibles. Para el Poder. Para el control de los trabajadores, exteriorizado mediante sus desfiles en la plaza Roja o las hermosas exhibiciones del primero de mayo en el estadio Santiago Bernabeu.
Y ustedes perdonen por la brusquedad tan exaltada desde el inicio, pero es que me acabo de enterar por Periodista Digital que la televisión (da igual cual de todas, aunque es Antena 3, una tele diz que de derechas, jodé) ha entevistado al Rafita, condenado por el asesinato de Sandra Palo.
Los lectores habituales saben cuántas veces he criticado la inexistencia social de la derecha española y cómo suele huir de la publicidad y recluirse en la intimidad para que nadie sepa de su existencia, limitándose a depositar cautelosa y sigilosamente su voto cada cuatro años.
Dice ABC (no se me precipiten, no me prejuzguen, leo todo, o casi todo, lo que se publica, desde un lado al otro) que el cheque-bebé con el que Zapa pretendía fomentar la natalidad se come un tercio del tijeretazo ahorrativo de este reconvertido gobierno de nuestros pecados.
Que hemos tirado el dinero por el váter, ustedes perdonen. Segundo porque no hemos fomentado la natalidad, es evidente que las medidas a tomar no pasan por ahí, y primero porque hemos gastado lo que no teníamos. Alguien me ponía el ejemplo de una familia que se endeudase no por la hipoteca, por ejemplo, sino para disfrutar las
Creo, no me hagan mucho caso, que hoy juega la selección de España, la Azul. Digo creo, que es que en este terreno voy muy perdido y además me toca dentista y toda mi atención está en tan tremendo trance. Bueno, si no es hoy será mañana, pero la Azul tiene que ganar, tiene que ser campeona del mundo o España se irá en lágrimas por el mismo sumidero de la vergüenza que Italia o Francia.
Admito lo de “Pan y Circo” como animal de compañía de una sociedad decadente, embrutecida y
Miren, no es porque acabe de volver del dentista –que es un virtuoso y me ha dejado volver incólume- sino porque acabo de volver de la Abortista. Que acabo de leer otra vez las declaraciones impresentables de la niña pijo-progre del PSOE, ésas en las que dice que prohibir el burka es perjudicial para la mujer.
Conste que el fútbol dejó de interesarme hace veinticinco años. Dejé de ir cada dos domingos a ver a mi Venta de Baños CF y dejé, poco a poco, de ver partidos por televisión. Es lo que “tira” una novia que con el tiempo se convirtió en esposa. Así que cómo no voy a comprender a Iker Casillas que se ha metido a portero de la selección española (ésa que llaman “la roja”, seguro que como propaganda subliminal) para estar con su novia, a la que alguien ha enviado a Sudáfrica para..., para... Bueno, no sé para qué pero
Zapatero la negaba pero las familias ya sabían que venía. Hablo de la crisis, claro, de la crisis que a nosotros no nos iba a pillar porque estábamos en la Champions Ligue esa. No es que Zapa sea el culpable ni el inventor, pero se pasó dos años haciendo el Don Tancredo mientras derrochábamos el dinero firmando presupuestos generales del Estado que ni la magia de Harry Potter podría convertir en reales. Eso sí, las familias españolas debían saber más que el presidente del Gobierno y el ministro que le dio aquellas dos tardes de Economía: Los nacimientos en España se redujeron un 5% el año pasado. Mire usté si había síntomas de gravedad económica y si los españoles los veíamos venir. Todos menos uno, vaya.
Dice la presidenta del club de fans de ZapaHuero que “el franquismo relegó a la mujer a un papel de usar y tirar”. No seré yo quien defienda a la dictadura, al Dictador y a las que fueron sus florituras pedagógico-políticas durante cuarenta años. Ciertamente la mujer carecía de unos derechos que hoy nos parecen imprescindibles. Porque lo son, claro. Sólo a modo de recuerdo señalo que no podía abrir cuentas bancarias sin permiso de su esposo, por ejemplo. No seré yo quien entone cantos de alabanza a políticas y políticos que son de otro tiempo y otros valores ajenos a la democracia.
Todos caemos con frecuencia en contradicciones, es evidente. Cuanto más exigente es uno con los demás, más contundente pueden ser sus contradicciones, más dura será la caída. Que los periódicos católicos publiquen páginas y páginas de anuncios por palabras de prostitución, por ejemplo, es para preguntar qué tipo de moral defienden.
Esto del mundial es lo que tiene, que hasta la casquería de la esquina quiere vender más callos a costa de Casillas y sus ayrgamboys futbolistas. Veo por mi barrio banderas de España, muchas banderas en balcones y ventanas, más banderas en bares y terrazas; de pronto todos nos hemos vuelto españoles, nacionalistas españoles, quiero decir. Me sobran tantas banderas, que las quiten, que las guarden, que se las lleven.
Cuando un país entero prefiere envolverse la cabeza en un balón de reglamento y negar la realidad social, política y económica que le atosiga merece lo que le pueda pasar, no hay ningún avestruz que sobreviva a esta condición. Cuando un país delega su futuro económico en manos inexpertas y pone sus miras en que el emperador convoque indefinidamente juegos circenses, unos tras otros, semana tras semana, no sólo cabe esperar que los cristianos se coman a los leones, lo deseable sería que los leones se comieran a tan pasivos espectadores.
Anda cierta España preocupada porque cada día se abre una nueva mezquita, y se alarman los titulares de su prensa correspondiente: “Se han multiplicado por cinco las mezquitas abiertas en los últimos diez años”, por ejemplo. A mí no me preocupan las mezquitas, me dan envidia.
Intereconomía ha aparecido en los medios españoles cual elefante en la cacharrería de la izquierda española. La izquierda española es sobre todo mediática, sobre todo propagandística, sobre todo mitinera. Media izquierda española es de izquierda porque es lo políticamente correcto, porque da pedigrí y porque la derecha es básicamente inútil a la hora de defender sus ideas. Admito sin duda alguna la honradez de infinidad de militantes de base y votantes ilusionados de la izquierda. Por principio conviene admitir que ser de izquierdas es tan honesto, digno y democrático como ser de derechas, sin embargo un buen puñado de votos de la izquierda procede de la inercia tontorrona de lo políticamente correcto.
Anda ahora el PSOE celebrándose y celebrando a su fundador. Supongo que lo mejor que se puede hacer en tiempo de aflicción es enredarse en festejos para olvidar. Terapia ocupacional, posiblemente. Hasta el abuelo Felipe se ha metido en el alboroto para que no se olviden de él.
Son más de las doce de la noche cuando empiezo a escribir, estoy “machacao” después de un día de descanso en el que como es habitual he caminado a trote mis doce kilómetros y he atendido mis obligaciones familiares y sociales, quiero irme urgentemente a la cama, pero...
Dice el New York Times que Zapatero se parece a Franco. Y usted creyendo que eso ya lo teníamos superado y que Zapa era de izquierdas, demócrata y por lo tanto antifranquista. Pues uno de los periódicos más importantes del mundo afirma que se parece a Franco como manipulador de las emociones nacionales.
Hasta no hace mucho ser de derechas en España era una lacra que muchos procuraban sufrir en silencio, como las hemorroides. O eras de izquierdas, defendías el aborto y el matrimonio homosexual o pasabas inmediatamente a ingresar en el club de los fachas, retrógrados, cavernícolas y demás imágenes del ideario progresista, no había término medio. Lo mejor y más políticamente correcto era callar taimadamente para que no te señalaran con el dedo tus compas de oficina o el liberado sindical del quinto izquierda. La derecha había quedado socialmente deslegitimada y retirada a sus cuarteles se lamía sus heridas a la espera de, en las siguientes elecciones, votar tan discretamente como había vivido.
La huelga de funcionarios del pasado martes fue todo menos un éxito. A la mayoría de funcionarios no podía olvidársenos el triste papel de comparsas de Zapatero que durante años siguieron las dos uniones sindicales mayoritarias y la huelga se celebró casi contra ellos: todos, o la mayoría, en el puesto de trabajo. Y conste que me refiero exclusivamente a los sindicatos generalistas, no a los de funcionarios propiamente dichos, que carentes de las dimensiones de CCOO o UGT se han limitado durante este tiempo a hacer lo que podían.
Que quede claro que yo no voy a la huelga mañana. Como funcionario estoy llamado a la huelga en protesta por la rebaja salarial que Zapahuero nos va a hacer tragar. Mi ausencia o presencia va a ser indudablemente manejada por unos u otros como un voto a su favor. Que les den a unos y a otros, pero que no les den ni mi voto ni mi sueldo de un día. Ni mis impuestos, oiga.
“Vergonzosos mamarrachos”, lo siento, no es lo único que se me ocurre llamarlos pero es lo primero que siendo reproducible en letra impresa se me ha ocurrido. Me refiero a aquellos miembros y miembras de la Junta de Extremadura que pusieron en marcha (¿a qué precio?) aquel taller para que nuestros jóvenes aprendieran a masturbarse. O nuestros jóvenes de hoy son imbéciles del flequillo a las uñas de los pies o a la
El barco socialista empieza a tener demasiados problemas; dado que el patrón no parece conocer el rumbo a seguir ya son numerosos los grumetes que le ponen en un compromiso. Los grumetes... o los capitanes jubilados.
Claro que Israel tiene derecho a existir y a defenderse. Claro que tiene que evitar que le arrojen cohetes desde Gaza o desde cualquier otro rincón. Pero lo del otro día no era defensa, era un ataque pirata en aguas internacionales. Porque estaban en aguas internacionales, no lo niega ni el embajador israelí, ¿qué diferencia hay entonces con los ataques piratas? ¿O es Israel un Estado Pirata?
Ando en un mar de dudas: Como funcionario me veo llamado a la huelga por aquellos que durante años han colaborado con el gobierno de Don Tancredo Zapatero para llegar de éxito en éxito a este fracaso económico actual.
A veces pienso que la culpa es de los Pirineos; a veces pienso que la culpa la tuvieron los héroes del dos de mayo por echar a Napolón; a veces simplemente pienso que España es “asín”, como ya saben mis lectores, y que aunque todos los ciudadanos, en mayor o menor medida, hayamos pasado por la escuela, la escuela no siempre ha pasado por todos los ciudadanos.
Viernes, 1 de junio
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina