“En España todos hemos sido unos hijos de puta”. Claro que Pérez Reverte se refiere a la memoria histórica y pretende demostrar que no hay nadie mejor que nadie, que todos somos hijos de Caín y de nuestros personales odios y manías persecutorias. Llevo quince años contándolo a los cuatro vientos en mis columnas sin haber conseguido audiencia y este hombre lo ha cantado en una frase de nueve palabras. Al césar lo que es del césar.
Personalmente tengo bastante poca fe en el género humano. A caínes no nos gana nadie, ni a mala leche ni a rencorosos. El “ésta me la pagas” es el lenguaje con que el españolito se levanta cabreado porque llueve o porque anoche le dolía, otra vez, la cabeza a la parienta. ¿En la vida diaria observa usted a mucha gente sonriendo en el autobús o en el metro?
Conste que los rostros más relajados me los encuentro en la barra del bar a la hora del aperitivo o del café, el resto del día me veo rodeado de caras amargas, gestos serios y miradas hoscas, ustedes me perdonarán. Supongo que es como cuando al cabo de veinte años regresé a mi pueblo y me encontré a mis antiguos amigos y a las antiguas novias que me habían dejado por ellos envejecidos, arrugados y gastados. Los fui enumerando y criticando su estado físico hasta que una duda me asaltó, corrí al espejo y por primera vez me asustó lo que estaba habituado a ver con normalidad cada mañana.
Si al ciudadano común, que se levanta de mala leche, que rabia porque el autobús tarda, que piensa que todos menos él envejecen, que piensa que todos menos él son odiosos, le das un motivo ético o moral ya se encuentra justificado para escupir en la cara a cada peatón con el que se cruce. Todos somos unos cabritos en nuestro día a día pero podemos convertirnos en hijos de puta a poco que alguien se encargue de rellenar éticamente nuestra vaciedad moral con llamadas al servicio a la Patria, a la justicia obrera o a la defensa gremial o corporativa.
No nos miramos críticamente a nosotros mismos. Somos los mejores del mundo mundial y estos cabrones de la oficina de enfrente o el gilipollas ese que me está quitando la única plaza de aparcamiento de la ciudad se van a enterar. Somos unos hijos de puta en cuanto nos quedamos a solas porque no soportamos un examen crítico de nuestras actitudes, de nuestras posiciones ni de nuestra vida particular, pero necesitamos a la masa para escondernos y unas cuantas posiciones filosóficas elevadas para disimular y convertirnos en un hijo de puta con un fusil en la mano.
El problema no es que seamos unos hijos de puta, sino que pensamos que sólo los demás lo son.
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No se de los demás, pero yo no.
A mí me enseñaron a rezar
enseñáronme a sentir
y me enseñaron a amar,
pero como amar es sufrir,
también aprendí a llorar.
Pio Moa ha contestado muy bien a Pérez Reverte.
El que quiera leerlo que se pase por Libertad Digital.
Pues estoy con Carlos , Pérez Reverte que hablé por él ,no por mí.
Buenas noches y saludos
Viajar por el mundo te hace ver las cosas con mas claridad que ser un gregario de barrio. Mal nacidos y miserables, los hay en todas partes. España no tiene esta patente, simplemente como latinos expresamos con desafortunada frecuéncia nuestras fóbias. En situaciones desconocidas, prefiero al perro ladrador que al mudo y receloso. Hay tantos hijos de Caín como de Abel, lo que ocurre es que en esta sociedad tan mal educada y competitiva la tendencia natural nos desliza a situaciones imprópias que oscurecen los valores del individuo. El ser humano en general prefiere ignorar que su paso por la vida es de corto recorrido y el protagonismo permanente su tarjeta de visita. Quizá nos vendria bien aparcar los programas de TV y releer a Ghandi,Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer ó los Evangelios. Saludos.
sr don pedro
vive usted en tanger. por que yo que no soy español en españa no conosco a esta gente que usted menciona sr de hoyos mucha palabrota in nesesaria ahi mucho adolecente en interned moderacion
Si hubiera ganado la izquierda hubiera sido más de lo mismo, en el fondo todos los políticos son iguales, poder, poder, poder y sobre todo prebendas, lo de la memoría histórica como que ya apesta, en estos momentos me parece la derecha más demócrata que cualquier partido de izquierdas.
Estos años de gobierno de izquierdas he sentido que me han quitado más libertades que en toda mi vida anterior.
De todas formas, intentamos no ser hdp, por lo menos yo, vive y deja vivir, ese es mi lema, con educación y respeto se va a todas partes, claro que como muy bien dice Ogro, cuando me tratan como ciudadana de segunda (que es muy amenudo), pues eso, por lo bajini les digo lo que la educación no me permite decir en voz alta.
La actualidad informativa de hoy nos trae el ejemplo de un perfecto hijodelagranputa; el payaso subvencionado, Willy Toledo, quien dijó que el disidente cubano Orlando Zapata era un delincuente comun
Mire Don Pedro, el señor Pérez Reverte, eximio escritor, que hable por él, pero no por mí.
No lo tengo yo tan claro el tema este. Las generalizaciones siempre acarrean injusticias pero oigan, que quieren, yo cuando hablo del nacionalismo vasco, que sufro en mis carnes, pues tengo que ser muy claro y decir que son unos hdp, cuando no unos hdlgp.
Y cuando hablo de los 11 millones de votos que cosechó Zapo, yo lo siento, pero tengo que generalizar también, porque entiendo algo nada normal tiene que pasarles por la cabeza a esos votantes.
O cuando constato el tema de la "memoria histórica"..oigan, yo lo siento, pero yo creo con toda convicción que quien defiende eso en los términos definidos por los socialistas, pues necesariamente han de ser unos hdp.
Luego, en el día a día, en lo cotidiano, yo no se si soy un hdp, quiero creer que no, pero bueno, eso no debo juzgarlo yo, pero ante situaciones o temas como los descritos, yo lo siento, pero creo que tengo toda la razón cuando pienso cuanto hdlgp hay suelto.
Jueves, 31 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo