Alguien llamó a Intereconomía la otra tarde para hablar de lo mal que va la vida y acabó llamando hijos de puta a los periodistas que allí trabajan y a los empresarios que la dirigen, seguramente porque creía que tienen la culpa de la que nos está cayendo. Y también los llamó fascistas, lo que seguramente dejó muy calmado al insultador y creó cuatro millones y medio de puestos de trabajo en lo que dura un exabrupto.
Jueves, 31 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo