Me acabo de despedir para siempre de alguien a quien apreciaba, alguien de cuya bondad yo solía gustar de vez en cuando por los paseos del Carrión, allá por donde Palencia se hace castellana y labriega y se esfuerza en recordar su pasado ligado a la tierra. Contra lo que escribió Bécquer los que se quedan solos son los vivos.
No hay quien se aburra en España. Es imposible no estar entretenido en un país como el nuestro, cada día salpicado por mil escándalos allá donde se mire. Cuando no sale el PP dándose puñaladas traperas, las mismas que lleva la derecha sacudiéndose desde tiempos de la CEDA, le sale a la izquierda su alma marxista leninista y nos monta un tinglao de no te menees para escucharnos a todos. El SITEL de Rubalcaba será todo lo legal que se quiera pero aterroriza pensar dónde pueden quedar la intimidad y la libertad. Lo de la novela de George Orwell puede quedar en un chiste si a alguien se le va la olla.
Y soy consciente de que hoy los lectores me van a sacudir en la cocorota, seguramente con argumentos bien contundentes. Empezaré por decir que no me gusta que la llamen “la Roja”, ustedes supondrán fácilmente por qué.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo