España se ha señalado siempre por tratar con la máxima dureza a quienes se han salido del trillado camino señalado por la autoridad. En España siempre nos ha gustado defender con uñas y dientes las verdades oficiales, la Verdad. En siglos anteriores hemos destacado en la caza de falsos conversos y traidores al Imperio en general que no respondían a la doctrina marcada por los organismos encargados de velar por la pureza de nuestras costumbres. Cierto que no hemos sido los únicos, aunque seamos los que peor fama hemos cargado sobre nuestras espaldas. A la lista de víctimas que engrosan algunos españoles como Servet, el resto de Europa ha aportado igualmente sus victimarios. En España, aunque también, no se persiguió a las brujas como en Inglaterra, por poner un simple ejemplo.
Actualmente la Inquisición vuelve a España y vuelve con el acostumbrado rigor con que solía. Se trata como siempre de defender las grandes verdades colectivas que en España acostumbramos a mantener. Quizá ahora la Inquisición no emplee potros, uñas de gato ni hogueras, quizá nadie muera como efecto de la defensa de la nueva Fe, pero la Inquisición sigue haciendo su trabajo de manera efectiva, totalitaria y controladora. Naturalmente, han pasado los siglos, la Humanidad ha evolucionado y ahora debemos atenernos a la declaración de los Derechos Humanos, que desconocían en siglos pasados.
Pero los nuevos inquisidores se han organizado sabiamente y nadie escapa a sus garras, ¡se trata de defender la Verdad contra la España del atraso, la España mojigata, clerical y antiobrera! Para ello la Moderna Inquisición cuenta en la actualidad no sólo con los pregoneros que tradicionalmente se encargaban de anunciar la verdad al pueblo en plazas y corrillos, de señalar a los falsos conversos y de azuzar sobre ellos a las multitudes, sino que actualmente la Inquisición dispone de la Santa Hermandad del Laicismo Absoluto, del Aborto Generalizado y del Onanismo Juvenil, un ejército popular disciplinado, entregado y extremadamente fiel a los pontífices máximos del progreso dispuesto a echarse encima de quienes disientan de la verdad oficial, preparado para defender al pueblo de las herejías encabezadas por fachas, curas y otras gentes de mal vivir.
Las armas que empuñan estos leales colaboradores de la actual Inquisición no son cruentas, faltaría más en el siglo XXI, pero rotundamente efectivas, dolorosamente más letales: la maledicencia, la difamación, el apartamiento de los círculos sociales, la manipulación de las conciencias más débiles, la muerte social en definitiva. La batalla de la conciencia social es la clave, hay que convencer a los indecisos, y si no se dejan, apartarlos de la calle, apartarlos de la vida, mostrarlos públicamente como lo que son: caverna, atraso, reacción, incultura, caspa.
Claro que todo ello no sería posible sin la callada cooperación, sin el silencio culpable, sin el viciado encogimiento de hombros de la España tradicional que tolera avergonzada y temerosa la tan callada como organizada labor de las fuerzas inquisitoriales. Con la cabeza debajo del ala la España conservadora asiste, acongojada, miedica e irresoluta, a la decidida acción de sus rivales, sin atreverse a tomar las riendas de su futuro, a luchar democráticamente por sus ideas. Que se joda, pues, y se aguante. Y ustedes perdonen.
Efectivamente, estamos viviendo un momento de crisis. Pero, aunque la gente tiende a pensar que la crisis trata de economía, en realidad eso no es más que una consecuencia de otras cosas más importantes aún. Por ejemplo, ¿cómo quereis que una sociedad avance si no se acuesta por la noche?, ¿y qué hace a esas horas? Pues emborracharse, drogarse y"cascársela", que para eso tienen a sus gobernantes que les enseñan. Que alguien me explique cómo pueden trabajar luego, para presentarlos al premio Nóbel. Desgraciadamente no tenemos más que lo que nos merecemos. Pero yo pienso seguir atacando ese esquema social que está destruyendo a mi pueblo. Y no pienso ir con paños calientes ni con sonrisitas, porque así no se gana nada.
Sr Otis, que no hay otro camino que el de las urnas, nadie lo discute. Otra cosa, es si hemos de ir a ellas como ovejas mansurronas y lanares, o tirando piedras a los partidos (metafóricamente hablando).
La presión de la sociedad sobre los partidos debe ser constante, debe ser firme e implacable, pese al sistema partitocrático, encargado de ascender a dedo, y de proteger a discreción a auténtica gentuza. Esta presión es la que no existe. Tradicionalmente era el cuarto poder, la prensa, la encargada...y de ahi lo del cuarto poder.Pero ¿ahora?..la prensa, los grandes massmedias, estan comprados por el ejecutivo, como le pasa al poderl judicial.
Por tanto, toda llamada a moverse en este sentido, no solo es estrictamente democrático, sino que es la auténtica defensa de la democracia, porque esta está en juego, va muriendo, va agonizando, y eso no es admisi
Sr. De Hoyos, su articulo me parece demagógico. Creo como ya he indicado en otros comentarios, que la
evolución social es cíclica y que al margen de las nuevas tecnologias sigue un camino circular de 360 grados, siempre ha sido así. Tiene que acostumbrarse (aunque le pese) a vivir en democracia. La España
de Primo de Rivera, Gil Robles y Franco (forma parte de este ciclo) y pertenece al pasado. Seguimos estando (aunque no lo crea) en plena transición. Ya vendran tiempos mas acordes a nuestra ideologia, pero a través del voto y las urnas. La Inquisición y el Santo Oficio mancillaron las libertades de millones de personas en toda Europa. A continuación el ciclo siguió su curso sin inmutarse. No comparto las efervescéncias folkloricas del Rocio, la Semana Santa y el Corpus bajo pálio, como tampoco las puestas
en escena del PSOE-LAICO. Créame, como diria Machado, se hace camino al andar, y para ello no hay
otra posibilidad en el siglo XXI que las urnas (afortunadamente).
Don Pedro, protesta porque "¿Dejarlo todo en manos de los partidos? ". Viendo el congreso, ya no bulgaro, sino norcoreano del PP, mas nos vale no dejar nada en manos de politicos, todos muy contentos con la partitocracia actual, enemiga de primera linea de toda idea democratica.
Don Pedro,le contesto,lo tradicional es eso,nuestras tradiciones en todos los sentidos.Ya puede haber un gobierno laicista (que no laico),da igual,las tradiciones estan por encima de los gobiernos,si no no serian tradiciones,
El aprovecharse de la actitud laicista de la administracion Rodriguez,es algo asi como decir.
"La actitud laicista de la administracion Rodriguez les delata ,ya que la gente desea lo contrario de lo que dicha administracion predica".
Saludos
Quiero comentar que la inquisición, siendo autoritaria y con mucha leyenda negra encima, tenía infinitamente más rigor y respeto a la Ley que cualquier de los mariachis que okupan (sí, con "k"), los poderes ejecutivo y judicial de este país.
Puestos a hacer comparaciones con esta escoria que nos "gobierna", yo los compararía con los del frente popular de la 2ª republica o con el régimen nazi. El porqués muy sencillo, hay un nexo en común: en ambos casos creían que por el hecho de ser elegidos democráticamente, esto ya les colocaba por encima de la Ley. Lo mismo le ocurre a Zapatero y sus parásitos.
Luego también tienen parecidos con cualquier régimen comunista. Al disidente, se le encierra en el gulag mas lejano para su "reeducación"...eso, o le mandaban a un sanatorio mental donde encerrarle por los restos.. justo como maese Gabilondo desde su pulpito pedía se hiciera a Camps. Ah Iñaki , como te molaria ser komisario de los de antes., a que si.. "camarada"....
Pues proteste, pero...¿que hacemos nosotros?, yo por mi parte intentar educar adecuadamente a mis hijos, como dice Fidel, esperar estoicamente a que amaine el chaparrón y demostrar por medio de mi voto mi disconformidad con lo que hay ahora, España cambiará, seguro, a la mayoría no nos gusta, ¿cuando? ese es el problema. Este Gobierno domina los medios y por desgracia la mayoría es excesivamente manipulable, ya lo ha puesto en algún artículo anterior, solo vende la telebasura, cambiar eso costará mucho tiempo.
Protesto, Gaelle, me quejo. Esperar con las manos en los bolsillos es demasiado fácil; es demasiado cómodo dejar que otros nos den la solución. ¿Dejarlo todo en manos de los partidos? Protesto.
"el silencio culpable,la cabeza debajo del ala de la España tradicinal" ¿y no sera tambien?,
"el silencio culpable,la cabeza debajo del ala de la España de ZoPenco" porque ya me dira,
que gente a la que consideramos con cultura y preparacion aplaudan a una persona sin principios
(cuya filosofia es el "como sea")pues estamos como estamos, en caida libre económica y moralmente.
la españa tradicional a la que ud.se refiere o sea a mi,solo nos queda esperar pacientemente
que la actual inquisicion,acabe como la anterior.
Fidel, esta vez no estamos de acuerdo, no veo cómo puede aprovecharse de las burradas laicistas de Rodríguez y pasar de ello;
Quizás Don Pedro,la España tradicional no sea tan callada como aparenta.Puede ser que pase de las burradas laicistas de la administración Rodriguez y se aproveche de ello.
Por ejemplo,pasemos del estado el cual ahora es todo lo contrario de nuestras tradiciones y actuemos en el ámbito personal. es algo así como la Semana Santa de Sevilla.El alcalde pertenece al partido laicista pero los sevillanos se ponen sus mejores galas para vivir la Semana Santa.Personalmente prefiero la actitud tradicional de los sevillanos en lugar del partido laicista de su alcalde.
Saludos.
Miércoles, 10 de febrero
JUAN JULIO ALFAYA
Rufino Soriano Tena
Julio César Izquierdo
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Jorge Moragas
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Angel Escuredo
Jesús Montesinos
Pedro Fernández Barbadillo
Juan Fernandez Krohn