En Palencia llevamos años dilapidando nuestro dinero en penosas obras municipales. A bote pronto me vienen a la cabeza pifias como aquel empedrado de la calle Mayor que hubo que eliminar y sustituir porque no había día en que no hubiese varias caídas sobre su superficie irregular, puntiaguda y molesta. Los gastos de tanta memez pueden pasar a los anales del despilfarro.
La pérfida reforma del parque del Salón, que convirtió un rincón exclusivo, personal e intransferible en un adefesio vulgar e impersonal, que tanto podía estar en nuestra ciudad como en Sebastopol o el Bronx, es otro ejemplo de torpe alcaldada contemporánea. Donde había un parque antiguo y romántico tenemos un parque futurista cuyo emblema es esa refulgente caja metálica que quieren pasar por templete y ese esqueleto metálico de nave industrial abandonada que algunos ingenuos llaman pérgola.
Y ahora le ha tocado al carril bici. Al calor del plan E (¿Esperpento? ¿Espejismo? ¿Estulticia?) y sus consecuencias Palencia tiene un carril bici, reflejo de la precipitación general de dicho plan y prototipo de despilfarro de las arcas públicas. Para quienes me lean desde fuera les cuento que el nuevo carril bici transcurre en medio de los cuatro carriles de una autovía que circunvala buena parte de la ciudad. Los dos carriles en cada sentido comunican los extremos de Palencia y constituyen sin duda uno de los lugares de mayor tráfico local.
Dicho carril bici está supuestamente protegido por unas barreras a modo de defensa, tan enormemente antiestéticas como inmesamente ineficaces. En dos ocasiones sendos vehículos han invadido el supuesto carril bici, sin que lógicamente las defensas hayan defendido nada ni a nadie. Nada, porque han cedido ante la virulencia de los accidentes y a nadie porque los cautos ciclistas saben por donde no deben circular. Incluso dicho carril se trunca bruscamente al cruzarse por arriba con el ferrocarril, espacio que permanece al aire, sin cubrir. Si las bicis volasen…
Además últimamente brigadas de empleados municipales están pintando groseras rayas blancas por las principales avenidas de la ciudad, señalando el nuevo camino de las bicicletas a la par que manchando nuestras aceras y coartando el paso de peatones que con frecuencia se ven relegados a espacios donde es casi imposible moverse.
Queremos una ciudad moderna y actual, pero no es esto. Se han equivocado y entre todos vamos a pagar lo que nadie va a usar. Sr. alcalde, a eo se le llama tirar el dinero. El nuestro, claro.
me parece que el Plan E sólo sirve para lavar la cara de obras ya hechas y no mejoras a la ciudadanía. Me explico: Si una mediana, una calle o una carretera está bien, hay que reformarla. Sobre todo si es la entrada de una ciudad. Al gobierno le da lo mismo las otras calles, que no hayan aceras, ni alcantarillado público (sí fosas sépticas) y estén destrozada la calzada por paso de camiones. Les da igual mejorar carreteras adyacentes para descongestionar. Lo importante es despilfarrar el dinero, y hacer y rehacer lo ya hecho. Como ejemplo les nombro la ciudad donde vivo: Dénia.
¿ Sera una pandemia de los ayuntamientos socialistas, para dejar a los municipios empeñados hasta las cejas y que en el futuro no se atreban a presentarse nadie, en unas proximas elecciones ? ¿ Quien pagará las deudas ? El que entre tendra que subir impuestos como el gobierno central ¿¿ Para salir de la crisis??? Si no tienes, no gastes !!!
Parece ser Don Pedro,que los palentinos sufren lasmismas alcaldadas que el resto de poblaciones del Reino.
Saludos
Viernes, 27 de noviembre
Jesús Montesinos
Antonio Javier Vicente Gil
JUAN JULIO ALFAYA
Pedro Fernández Barbadillo
Juan Luis Calbarro
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Silvia Carreño
José Luis Palomera Ruiz
Francisco Rubiales