Usted como yo habrá encontrado infinidad de amigos, conocidos o vecinos progres. No me refiero a aquellos que sinceramente mantienen posiciones que la sociedad ha dado en llamar progresistas. No, no me refiero a ellos.
El progre es otra cosa, es una imagen, una publicidad ambulante, un producto de la cultura actual, como antaño lo fue el facha, aquel individuo de pelo relamido hasta la exasperación, cara rasurada con sumo cuidado, gafas de sol muy oscuras, pantalones vaqueros extremadamente limpios y planchados, zapatos negros y camiseta ceñida a los pectorales. Por algún motivo aquel facha de los primeros años de la Transición necesitaba una imagen que los identificase exteriormente, eran un logotipo andante que anunciaba a los cuatro vientos su condición. Ya no se trataba de sus ideas políticas y sociales sino que ante todo era una imagen que quería dar sensación de personalidad y originalidad, cuando en realidad unos eran un calco de otros. “Pijos” se les llamaba también, aunque en realidad sólo eran un sector de ellos.
A mí me pasa lo mismo con los progres, que no con los progresistas sinceros, a los que no me voy a referir en ningún momento. ¿No se parecen unos a otros, no son una imagen en movimiento, no son un logo sobre dos piernas, no anticipan con su imagen el grupo social al que están encantados de pertenecer? ¿Acaso no son una fachada cartelera de sus interioridades? Sin embargo veo en su aliño indumentario sustanciales diferencias, en los progres de hoy encuentro una mayor variedad de tipos y de aspectos, quizá como consecuencia de su generalización y permanencia temporal, lo que no ocurrió con el facha de hace años, efímero animal social.
Lo que les une es su elevado autoconcepto, son los más éticos, los más profesionales, los mejores vecinos, los más sociales, los más solidarios, y el desprecio por los que no son como ellos. “¿Quién como yo?” parecen preguntarse todas las mañana antes del afeitado. Y poseídos de su santa intolerancia salen cada mañana a convencer o conquistar el mundo, jamás su mente se ve nublada por la más mínima posibilidad de no tener toda, absolutamente toda, la razón. ¿Dudar ellos? Son la perfección del evangelio socio-progre que han venido a este mundo para hacer la guerra santa (laica, claro) a todos los que no son como ellos. Si algo los une, si algo los caracteriza es imprescindiblemente su perfección vital, jamás verán la viga que nubla sus ojos. Amén.
Pobre del que se resista, cuando el convencimiento no sea suficiente ante él utilizarán todas las armas sociales, aislamiento, negación, manipulación, desafío, rechazo... pues ellos son los que mayor sensibilidad social manifiestan tener, los que alcanzan mayor perfección en las relaciones sociales, familiares o laborales. Todos los demás han de ser arrojados a las calderas del infierno progresista, anulados, apartados.
Tienen una misión que cumplir, son misioneros sociológicos del progresismo y a su trabajo entregan voluntariamente su tiempo y todos sus recursos. Sus conversaciones, cuando no son de enfrentamiento con el disidente, suelen ser monotemáticas, convirtiéndose con el tiempo en monólogos sobre las excelencias del progresismo que sufren pacientemente amigos, vecinos y familiares. En su dialéctica hay siempre una valoración de lo novedoso, de lo estrafalario como estereotipo de lo progresista, de lo avanzado y de lo cambiante y un desprecio con especial inquina de lo que los demás piensen: ellos tienen la razón y los que no piensen como ellos son unos pobres infelices a los que toleran con santa paciencia sobre los que hay que dejar caer todo el rechazo social que sea posible, mostrándoles el camino de la perfección (Esto... ¿no son como ciertas sectas religiosas?) que se pierden por no ser progres.
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Con una diferencia, Pedro. Hubo un tiempo en que el término 'progre' tenía buena prensa. Decir de alguien que era 'muy progre' era poco menos que un piropo. Luego el término degeneró, es cierto, y fue monopolizado por la derecha. Por el contrario, creo que el término 'facha' siempre ha tenido un sentido peyorativo. Al menos, no recuerdo haber escuchado jamás a un facha reconocerse como facha.
Comparto lo dicho en el artículo. Ahora bien, dado que muchos fachas extienden el término 'progre' no sólo a los que usted alude, sino también a los progresistas de verdad... tal vez resultaría más adecuado utilizar otro término. Una buena amiga los llama 'rogelios'.
Patxitxo, sin embargo he utilizado el término de uso común, con esa palabra y la precisión que he hecho se me entiende. Ya de paso le advierto que tras la palabra facha, como sin duda usted habrá observado, se esconde también un lugar común del imaginario general
PdeH
Con todos mis respetos, no sé porqué extraña razón me incita usted en sus comentarios al buen sentido del humor. Me hace buscar la sonrisa de los detalles, quizás porque esté cansada un poco de todo tipo de noticia.
Yo también he convivido con ellos en un pueblo pequeño de 7000 habitantes y le aseguro que vaya cuadro hipnótico que formaban. Pero me relacioné con algunos de ellos, casi con toda la gente del pueblo, a veces para juzgar desde fuera hay que meterse también en su pellejo, y ni le cuento.
Hay en el youtube un padre nuestro sobre pijos, permítame este comentario para que lo vean. Al menos resulta simpático.
Un beso para todos y un feliz Martes...
Saludos Pedro.
Gracias, Lourdes, y paciencia con ellos. PdeH
Pues Sr. Hoyos comprele un "sonotone" igual si oye bien las barbaridades de su bienamado ZapaHuero cambia su forma de pensar jeje.
Llanos, creo que has dado en el clavo. Sr. Hoyos , cuente, cuente....
Antonio, prefiero a los "fachas" de hoy antes que a los "pesebreros" "progres" "pijos", con ellos se puede dialogar, intercambiar opiniones, con los otros, vamos, los que acaba de describir muy certeramente el blogger, uno no puede ni comunicarse, tienen un "ego" tan elevado que el día que caigan (porque caeran) se van a romper la crisma y se van a quedar sin la única neurona que les funciona.
¿Le pica porque se ha sentido descrito en el artículo?
Mire, Encarna, voy a ser sincero... se trata de mi vecina la sorda, la del séptimo B, a ver qué me dice mañana en el ascensor...
PdeH
No hables de los fachas de antaño. Habla de los fachas de hoy, de los cuales tú eres uno de los máximos representantes.
Envidio al lector que no tiene progres en su vida. Los ha bordado, y hasta se ha quedado corto. Yo los tengo en mi entorno laboral, familiar, social, no me libro de ellos ni tirando la televisión a la basura. ¿se puede definir como pandemia de Progres?
Sr. Hoyos "SI". Punto...¿ha tenido Ud. algún encontronazo ultimamente con alguno? lo pregunto porque es muy clarividente y "fresco" el artículo...¡vamos! como si hubiera sido ayer.
No me tire de la lengua, no me tire de la lengua....
PDEH
Don Pedro, estoy de acuerdo con usted, ahora y casi siempre. Estos son progres del bien vestir, bien comer, bien vivir, jod asi yo tambien soy un progresillo de ellos. Un saludo.
Pero seguro que usted es mucho mucho más tolerante que ellos
PdeH
Por cierto ¿... y eso de la sequía? PdeH
Comentario de ddd /16:53
Objetivamente, jamás he despreciado a nadie, ni siquiera a Ud.
Comentario por Otis 07.09.09 | 16:31
que casualidad, a ti te ha descrito el autor....
"el desprecio por los que no son como ellos. “¿Quién como yo?” parecen preguntarse todas las mañana antes del afeitado. Y poseídos de su santa intolerancia "...
Progres, fachas. Guerra de trincheras.
Invito al autor a salir de su trinchera, donde se encuentra disparando un tiro al aire de cuando en cuando, más para conjurar su propio miedo que cualquier otra cosa.
No le cansa esto, oiga??
Afortunadamente no tengo que aguantar a este tipo de "progres" que Ud. menciona. Posiblemente en algún acto social como bodas, fiestas ó aniversarios, he tenido que soportar su efímera presencia.
Puedo ser mordaz e irónico, así que su temporal compañia seguramente me ha divertido.
¡¡qué suerte!!
PdeH
A lo largo de la historia el fachilla , como es el caso del alpargato, se ha distinguido por una señas de identidad características, que le confieren una especial distinción. El hecho constatado es que son cualidades naturales del fachilla propiamente dicho. Por ejemplo: el balbuceo dubitativo de Acebes, la repetición histriónica de una palabra, en el caso de Arenas, la arrogancia y el gesto de desprecio, desplegando el brazo y moviendo la mano en sentido horizontal mientras se mira al lado contrario, como suele practicar el señorito Aznar, la chulería plantona y barriobajera con exclusión de palabras entendibles de un tal Fraga, la boca fsilabeante y fsoplo inductiva de lector del Marca y “comentarista deportivo” Sr. Rajoy, etc. . . ; todas ellas y muchas más, constituyen el acerbo histórico-cultural de ese espécimen infradotado, denominado fachilla.
Estimado, agresivo y repetitivo señor, que yo sepa en el Parlamento Español no hay fascistas. En España los fascistas son extraparlamentarios.
PdeHoyos
Inmejorable el articulo, con los toques de humor punzante precisos y acercandose a medida que avanzaba el articulo a la verdadera descripción de los progres actuales.
Muuuuchas gracias
PdeH
El fascista, como es el caso del alpargato, debe de ser tratado con cuidados especiales ya que, al tratarse de un elemento de naturaleza muy violenta, sus reacciones primarias puede tener una repercusión no deseada. Como quiera también que, el fascista es un permanente recriminador, un broncas que se autosatisface en la queja y el exabrupto, no resulta aconsejable tener en cuenta sus berreos ni sus vómitos mentales. En definitiva el pobre fascista es un desgraciado que va “ladrando su rencor por las esquinas” como bien señaló su jefe, el mierdecilla del bigote conocido por Ansar.
Estimado y agresivo señor, que yo sepa en el Parlamento Español no hay fascistas. En España los fascistas son extraparlamentarios
PdeHoyos
Por desgracia tengo unos cuantos progres en mi entorno laboral, los ha bordado, como dice Apátrida, mejor ignorarlos, son insufribles.
Paciencia, paciencia, querida amiga, no le queda otro remedio. PdeH
Su descripción de los progres es bastante acertada.
Con los progres es imposible tener amistad.
A veces, tenemos la desgracia de conocer a un progre, pero la amistad con un idiota es imposible.
Un saludo
Gracias, hacía mucho que no coincidíamos en algo
PdeH
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo