Hay que hacer algo, es necesario que las fuerzas progresistas nos movilicemos ante lo que está ocurriendo en la actualidad económica y laboral del Estado. Una vez más las fechorías de la clase dirigente, política, monetaria y empresarial, tenemos que pagarlas los trabajadores y trabajadoras.
Lo confieso, fui de izquierdas, mea culpa. Dejar de serlo fue culpa en principio de Felipe González, el expresidente que no se habla con el presidente. Yo era de izquierdas, que había mucho que mejorar, cambiar, renovar, desmontar y ofrecer al castigado pueblo. Que la derecha ya había estado demasiados años en el poder y seguíamos hechos unos zorros. “Cien años de honradez”, nos insistían cuando yo era de izquierdas, mea culpa.
Tras varios siglos de dictadura, centenares de presos de conciencia y miles de exiliados, en Cuba no pasa nada. Sin novedad en el frente, tonto el que se mueva. O enemigo de la Patria, del Pueblo y de la Revolución. Cuba sigue siendo un referente para la izquierda española que siempre peregrinó en disciplinada masa a dar el abrazo a Fidel como otros aprovechan estos días para dárselo a Santiago en Compostela.
De Italia me gusta todo menos il presidente del Consiglio. Berlusconi, vaya. A Berlusconi en cualquier tiempo pasado se le hubiera llamado abiertamente viejo verde, pero como en los tiempos actuales vale todo los italianos van y le votan. O sea, que cómo será la oposición.
Cinco horas de espera en un aeropuerto atestado de gente dan para mucho, la observación de los demás y de sus actitudes enseñan mucho sobre la vida. Mientras espero el vuelo que me traiga de vuelta a mi casa desfilan ante mí todas las Españas posibles. Uno aprende mucho de lo que ve y de lo que tendría que haber visto y no ha visto.
Acabo de llegar a casa de un cansado viaje, la vuelta ha sido agotadora, pero todo merece la pena. Tenía mono, no de Internet, ni de escribir, algo que siempre me pasa, ni de volver a leer la prensa. Tenía mono de contacto mis amigos lectores habituales, volver a saber de ellos y conocer sus opiniones.
Salí de la cárcel al cumplirse exactamente los cinco años de mi condena sin redención de penas ni mandangas. Cinco añitos enteros tuve que pagar por mi delito. Pasé la última noche sin dormir,dando vueltas incesantemente en mi sucio jergón. Mis compañeros de celda se quejaron reiteradamente, aunque estoy seguro de que en el fondo comprendían y hasta envidiaban mi nerviosismo.
Aquel anciano de la misa de seis se parecía extraordinariamente a mi padre, fallecido siete años antes. Aún sin poner demasiado cuidado uno encontraba rasgos que eran llamativamente iguales. El tono gris del pelo; su corte, peinado absolutamente hacia atrás, sin raya; el color céreo de la piel, la mancha en la mejilla izquierda, los ojos tristes y resignados, la curvatura de la espalda, el andar cansino, todo parecía un calco exacto.
En realidad la culpa de que yo esté muerto la tuvo aquel balón... Surgió de pronto en mitad de la carretera y ya se sabe que detrás de un balón viene siempre un niño. Así que frené, pero en vez de un niño lo que se me echó encima fue el camión que venía detrás. Supongo que fue instantáneo y desde entonces parezco condenado a languidecer eternamente.
Sería para llenar plazas y calles, sería para marcharse de España y no volver. Sería para llorar. Lo que están haciendo con España. Unos y otros. Todos.
Me voy de España, no puedo aguantar un país de gentes que toleran de brazos cruzados a un gobierno que chulea a la mitad de sus súbditos pagando con sus impuestos los votos que le mantienen en el gobierno.
Estimado señor Evaristo, dándome cuenta del alcance que pueden llegar a tener mis palabras, no por mí sino por el medio que las va a publicar, no puedo más que ser extremadamente cauto en mi expresión y contenido en el verbo; voy a cuidar al máximo mi discurso y cerrar el paso cautamente a todo cuanto en mi interior pugna violentamente por salir al teclado que pasivamente espera mis ideas. Aplicaré el cedazo más fino que encuentre. Aún así, me temo que de mis labios sólo pueden salir palabras de desprecio para usted.
Las revelaciones continúan, la prensa no para en su papel descubridor de entuertos políticos y de nuevo le toca a Camps. De nuevo le toca a El País. Se suman las acusaciones, pasa el tiempo.
Leer periódicos, de papel, de los de verdad, de los de siempre, no por Internet, es uno de mis vicios favoritos. Pero como estoy de vacaciones, viva el verano, sólo leo tres periódicos al día. No obstante siempre está Internet al alcance del teclado por si un aquel.
Es revitalizante que el Papa haya hablado sobre aspectos sociales de la vida pública. Si todas las críticas que recibe la Iglesia fueran como las que llevo leídas sobre esta encíclica otro gallo le cantaría a los seminarios, otro visión tendrían los ciudadanos, en nuestro caso los ciudadanos españoles, sobre los curas y los obispos, otras cosas serían las misas dominicales.
El mejor cartel electoral del PSOE es por ahora Patxi López. Cualquiera que en el espectro ideológico del PP tuviera dudas al respecto del pacto en el País Vasco debería haberlas aclarado ya… a no ser que la nueva oferta del PNV tenga trampa y López se la trague. Por sus declaraciones parece que no.
Algún pecado habrá cometido el PP cuando lo preside Rajoy. Claro que a Rajoy lo puso Aznar, que se repartan las culpas. Ahora mismo, con la crisis golpeándonos en la cocorota no llega a medio millón de votos la diferencia entre PP y PSOE, si habrá delito de torpeza en las cumbres borrascosas de la Calle Génova.
Desde hace muchos años presumo de Palencia y de Castilla en general, siempre he pensado que uno debe sentirse orgulloso de sus raíces, respetarlas y pregonarlas. Quizá por ser del árido Cerrato siempre he sentido una especial predilección por la fresca y quebrada línea de la montaña palentina, allá donde los Picos de Europa abrazan a León, Palencia y Cantabria, rodeándolos de frescor, belleza, arte e historia.
Dicen las malas lenguas habituales que José Bono, supremo califa de las Cortes, ha tenido que emitir una fatwa pidiendo al público visitante de la sede de la soberanía popular que se vista correctamente o al menos que se vista. Siguen diciendo los dobles filos de costumbre que un visitante quiso pasearse por la Casa de la Soberanía Española (ya me gustaría que se llamase así habitualmente) con pantalón corto, chancletas y camiseta de tirantes. Somos gilipollas, qué le vamos a hacer.
Yo también he sido antinuclear. A mí a antinuclear no había quien me ganara. ¿Nucleares? No, gracias. Hasta lo pregoné por Munster, en Alemania, en uno de esos viajes por toda Europa que todo joven recién emancipado sueña llevar a cabo sin la ayuda de papá. Bueno, no sé si los jóvenes ahora sueñan con emanciparse o con vivir a costa de papá pero sin las normas de papá, ¡no te jode!
La entrega del cuadro, que Dalí definió como una “inspiración cósmica”, se hizo el doce de octubre en Figueras, en la casa museo de Dalí. Entre una nube de fotógrafos, prensa escrita y altas autoridades del deporte apareció el pintor para mostrar el cuadro, declararse apolítico y aplaudirse a sí mismo. Félix recuerda algunas de las envenenadas preguntas de la prensa al pintor:
- Don Salvador, ¿es verdad que está usted arruinado?
La vuelta a casa fue algo absolutamente imprevisible para los soldados, nadie les había avisado de nada. Simplemente les ordenaron montar sin más en un camión para ir al cuartel, allí les mandaron formar y a las tres horas se encontraban en el barco rumbo a Tenerife, sin más explicaciones. Era junio de 1959, aproximadamente. En la isla permanecen otros 15 días esperando, por si al marcharse los veteranos el enemigo volvía a atacar. Al final volvieron a Cádiz y de allí cada uno a su casa, Félix a la suya en Barcelona, donde llegó a las dos de la mañana. Es fácil imaginar la fiesta, pues no lo esperaban al no existir las facilidades de comunicación de hoy. Recuerda con cariño el año 26 de mayo del 2007 el cuartel del Bruch cuando todos los soldados catalanes de aquella quinta fueron homenajeados.
Publico a continuación el primero de una serie de tres trabajos sobre la guerra de Sidi Ifni publicados en la prensa de papel hace ya algunas fechas. El retraso, creo, no tiene importancia dado que el tema es continua actualidad. Se trata de un soldado que luchó en dicha guerra, emigró a Barcelona y triunfó económica y socialmente. Gracias.
Sábado, 21 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vilagarcía na Rede
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
JUAN JULIO ALFAYA