Es difícil no comprender el dolor que los padres de las víctimas sienten. Es relativamente fácil suponer el desgarro los que asesinatos inflingen en padres o cónyuges u otros familiares de las víctimas. No podemos sentirlo igual, es imposible sentirlo en la misma medida si es que tamaño padecimiento tiene manera de ser medido, si existe escala que pueda abarcar todo el tormento que se puede llegar a padecer cuando pierdes de manera tan cruel a tu hija, por ejemplo, pero sin embargo se puede comprender fácilmente.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina